dilluns, 30 de juliol de 2018

'Todo un verano sin Facebook' - Romain Puértolas


 

Aquí estoy, a punto de entrar en el verano, en cuatro días el calor nos asfixiará desde primera a última hora del día, e incluiremos la noche en ello, y sigo sin Facebook. No porque esté en una ciudad como Nueva York que no tiene Facebook, si no porque decidí no tenerlo. Y aquí sigo, vivito y coleando.  Lo que no pude resistir es comerme un delicioso, cremoso y brillante Donut de chocolate con un café ayer por la mañana, justo en el instante en que descubrí que el asesino es James Joyce.

No, no estoy loco, ni los calores tardíos del verano hicieron mella en mis neuronas. Solo os invito a leer o en mi caso, devorar, la nueva novela, tercera en su haber, de Romain Puértolas (Montpellier, 1975), Todo un verano sin Facebook, tras la exitosa El increíble viaje del faquir que se quedó atrapado en un armario de Ikea (Grijalbo/Rosa dels Vents 2014) y La niña que se tragó una nube tan grande como la torre Eiffel (Grijalbo/Rosa dels Vents  2015) para entender mi corta pero explicativa introducción anterior.

Agatha Crispies, es desterrada a un pequeño pueblo montañoso de nombre Nueva York, Colorado, donde nunca pasa nada, viven 150 habitantes y su calle principal tiene 198 rotondas, y por supuesto carece de Facebook, la señal de internet no llega, desde su ciudad de origen, Nueva York, Nueva York, por un pequeño asunto sin importancia ocurrido en la Gran Manzana. Crispies es una excéntrica. Aficionada a los clubes de lectura, ella es la presidenta del más grande de Nueva York, Colorado, y a los donuts de chocolate, además de a los tíos buenos y a resolver casos de asesinatos, más que nada para conseguir un ascenso que la devuelva a su ciudad de origen convertida en una capitana experta y laureada.

Como el que tiene lugar en Woodville, el pueblo vecino a Nueva York, Colorado.

O para ser más exactos, la concatenación de asesinatos que tiene lugar en el pueblo vecino. ¿Un asesino en serie hizo su aparición? ¿Los celos y la venganza campan a sus anchas? ¿Es esta la oportunidad perfecta de Crispies para ascender? ¿Suicidio o asesinato? Todas estas dudas deberá resolverlas Agatha cuando se haga cargo de todos y cada uno de los asesinatos. Además de intentar resolver las extrañas desapariciones de los leñadores del aserradero McEnroe cuyo dueño Merlin Leroy es un tío buenorro de ojos azules y pelo rubio.

La policía utilizará el método de su afamado padre, el capitán de la Policía Metropolitana de Nueva York, John Crispies  para averiguar quién pudo cometer los asesinatos: coger en caliente todo lo que nos pasa por la cabeza y anotarlo. Así conseguirá una pequeña lista de sospechosos a los que poder interrogar, espiar y arrestar.

 McDonald, el sheriff de Woodville que siempre llega el primero a la escena del crimen; Frzdziwska Grzegorczyk, llamémosle mejor Wendy, vecina polaca del primer asesinado y segunda sospechosa tras McDo, como le gusta llamarle CrispiesBetty Stansford, recepcionista en el cuartel de policía y asidua al taller de punto, al fin y al cabo a Peter Foster, el primer muerto de la novela le asestaron 150 pinchazos con una aguja de hacer punto; Mieczyslaw Grzegorczyk, el marido desaparecido de Wendy, y que bien podría haber vuelto y matado a su vecino, se comenta que Foster tenía un rollo con Wendy; El Shakespeare de la tintorería, un pobre hombre que llega a la tintorería del pueblo con una camisa manchada de sangre de vete tú a saber quién recitando al clásico inglés como excusa por las manchas de sangre en su camisa y de quien Crispies no confía en absoluto; El viejo Joe, un antiguo guardabarreras en el punto limítrofe entre Nueva York, Colorado y Woodville que vigilaba a todo aquel que pasaba su por su puesto; Stefan ZweigErnest Hemingway y Pierre Boulle también acaban en dicha lista pero son descartados desde un principio, es físicamente imposible que ellos hubieran cometido el crimen.

Puértolas sigue divirtiendo con su escritura, que aunque parezacafrívola no lo es en absoluto. En sus líneas se aprecia la carga denunciable, en este caso la xenofobia. No en vano el Ku Klux Klanhace acto de presencia en la novela y que tan solo Crispies y su superior, Goodwinsean las únicas personas de color en todo el pueblo no sienta bien a los habitantes, siendo el sheriff McDonald el primero en odiarlos. Aunque lo que de verdad es Todo un verano sin Facebook una declaración de amor a la literatura, no solo la novela negra, aunque cuesta bastante meter en dicho saco a Todo un verano sin Facebook, si no a la literatura en general. Por sus páginas discurren grandes escritores, libros únicos o novelas de éxito, aprendiendo con ellos pequeños datos que desconocíamos. ¿Alguien sabe el nombre de la autora de Lo que el viento se levó?  Solo escribió un libro en su vida, pero será recordado por los siglos de los siglos.

Sí, Todo un verano sin Facebook es divertido, pero también nos hace pensar de la forma en que nos enfrentamos a los problemas diarios en nuestra vida,  cual es nuestro sitio en el mundo, y que no deberíamos ser tan talibanes a la hora de entrar en un libro y por supuesto dar la verdadera visión de cómo se trabaja en la policía a la hora de intentar averiguar un asesinato: olvidaros de las series de televisión y las películas, son pura ficción. Así haceros con él y pasar un verano leyéndolo, por supuesto, sin Facebook desayunando Donuts de chocolate con café. Será el mejor verano de vuestras vidas.

SALVA G.

Título: Todo un verano sin Facebook
Autor: Romain Puértolas
Traducción: Romain Puértolas y Patricia Sierra Gutiérrez
Editorial: Grijalbo
Edición: 1ª edición, abril de 2018
Número de páginas: 381 pp.
I.S.B.N. 978-84-253-5639-1

dijous, 26 de juliol de 2018

'Rock ´n´ Roll. El ritmo que cambió el mundo' - Adrian Vogel


Estamos ante una, como decía el inimitable Bunbury: avalanchaaaaa!!!!

En este caso de datos.

Rock ´n´ Roll. El ritmo que cambió el mundo, la nueva obra de Adrian Vogel (Bucarest, 1956) es el Big Data de la música ROCK, en letras bien grandes, como decía el maestro Tardà.

Es cierto que Vogel, que sabe per-fec-ta-men-te de lo que habla,  no en vano fue pinche antes que cocinero, monaguillo antes que cura, diferencia en las primeras páginas del libro, tras la presentación del granadino más ilustre de la mágica ciudad andaluza, Miguel Ríos, y del preludio escrito por el temerario Igor Paskual, antigua pareja de baile de Brando, entre Rock ´n´ RollRock and RollRock & Roll y Rock, a un servidor simplemente le gusta llamarle ROCK (aunque en mi gusto particular primen los sonidos más duros).

Sinceramente, estamos ante una auténtica obra didáctica, pero de tal magnitud que cada una de sus frases, li-te-ral-men-te, nos ofrece un nuevo dato, nos aporta sabiduría, visión, historia, y seamos honestos, para la longevidad del género, entre 70 / 80 años, se puso de moda en la década de los cincuenta, pero en los treinta ya había músicos que podrían estar practicando, según cómo se mire,  un protorock (en realidad eran las fuentes primigenias de la que acabaría apareciendo el Rock en todas sus vertientes, podemos afirmar que sus escasas 200 páginas son extre-ma-da-men-te escasas.

Además de la historia pura y dura, cómo nació, qué se necesitó para que ello ocurriera, quién fue el primero, quién lo intentó antes, quienes triunfaron, dónde se forjó, y demás datos técnicos que podrían llegar a aburrir a un neófito pero que para alguien que ama el ROCK es puro maná, nos encontramos las vivencias convertidas en anécdotas en primera persona del autor, además de su personal visión, siendo la más atrevida la que sin duda Elvis grabó su primer disco para hacerse famoso, y no para regalárselo a su madre, que según el autor, no tenía tocadiscos donde escucharla.

Rock ´n´ Roll. El ritmo que cambió el mundo es un acertado ensayo sobre la música más importante del siglo XX, sin duda alguna, tanto la primera aseveración como la segunda, aporta conocimientos interminables sobre ella, tiene un alto contenido en notas académicas, pero también en experiencias personales, sin duda la más llamativa la frase que el todo poderoso Bruce Springsteen le dijo al autor delante de la Sagrada Familia en Barcelona cuando el americano tocó por primera vez en la ciudad Condal allá por el año 1981 (que por supuesto si queréis conocer deberéis buscarla en e l libro adquiriendo una copia del mismo ya que aquí no solemos hacer spoilers) y ciertamente a todo amante de la música, se le suelen llamar melómanos, agradece.

Estaría muy bien que el autor se sentase frente a su ordenador y escribiera una segunda o tercera parte del mismo avanzando en el tiempo y abarcando los diferentes estilos que nacieron a rebufo del ROCK, seguro que tiene infinidad de más anécdotas que contar y más enseñanzas que administrarnos. 

SALVA G.

Título: Rock ´n´ Roll. El ritmo que cambió el mundo
Autor: Adrian Vogel
Editorial: FOCA
Edición: 1ª edición, 2018
Número de páginas: 199 pp.
I.S.B.N. 978-84-16842-25-4

dijous, 19 de juliol de 2018

Crónica de la Semana Negra de Gijón 2018 por José Ramón Gómez Cabezas



Caminando por el paseo hacia el Musel y sin perder de vista el horizonte de la playa de poniente para llevármelo de recuerdo a mi desierto particular, por mi cabeza va pasando el recuento de años y visitas a Semana Negra. Mi hijo Juan era un bebe de apenas cuatro meses en mi primera vez, casi accidental, en este último viaje es un bigardo de quince años y a nueve centímetros de los dos  metros de altura.

Tantos años,  tantos recuerdos y aunque parezca mentira las cosas me siguen resultando igual de familiares que al principio e igual de dolorosas en la despedida. El olor a chorizo criollo sigue conviviendo con los reggaetones de la noria y las propuestas multiliterarias de un proyecto tan imprescindible y necesario como este. Superada ya la operación a corazón abierto de hace unos años, la semana de diez días continua a un ritmo maduro, no necesariamente de sintrón. En cada una de sus esquinas oyes rencillas imaginadas o reales sin saber distinguirlas con distintos acentos, como el de Fabio Stasi y su maravillosa historia sobre el genio Charles Chaplin y su apuesta con la muerte, las anécdotas napolitanas y mafiosas del pampeño Eduardo Risso y el omnipresente Ángel de la Calle, que lo mismo sustituye en una presentación al inigualable Carlos Salem como que alarga dulcemente la presentación del Novelpol para mostrarnos su cariño y respeto con una serie de preguntas que  agradeces.

Pero lo mejor, y que me perdone mucha gente, después de hacerte setecientos kilómetros de ida, son los reencuentros, esas pequeñas charlas, nada íntimas y no necesariamente alentadas por la sidra en la que vuelves a encontrar la admirable cercanía de unos y otros. La de Pere Cervantes que tras presentarnos a Alfa de una manera cautivadora, charla contigo y con sus lectores del Voramar y el mar de levante. La del maestro Alejandro Gallo más certero en sus preguntas que una Glock bien lubricada. La de Zanón que te confiesa secretos totalmente confesables sobre Carvalho, la de la Txapela vasca de Arretxe, Abasolo y  Mai Lin, la chica más guapa de los alrededores. La de Rubén y Marta con sus preguntas y reflexiones con poso. La cercanía y familiaridad del Don Manuel y su gente, que hacen hueco donde sea para la mañana de los premios, esos que sorprenden a unos y a otros no tanto y que dejaron como siempre rostros intrigados y otros felices, otros exultantes y merecidos, como el de Gori. Y la admirable resistencia y buen hacer de toda la organización de Semana negra. Chapeau con sidra para todos ellos.

Y  no quieres irte y alargas tu último día de feria hasta las tantas cenando un bocata en la carpa del encuentro para escuchar la velada poética donde varios de esos nuevos y maravillosos juglares nos regalan parte de su intimidad a gritos desnudos. Y poco a poco te vas haciendo a la idea de regresar mientras ves a dos parejas sentadas delante de ti como asienten tras cada poema de tu viejo amigo Salem a modo de aseveración. Casi puedes escuchar sus palabras “Este tío es muy bueno” y no puedes evitar sonreír aunque tú ya estés de duelo preparándote para atravesar siete provincias. Lo bueno es que, como siempre, a la altura del puente de Fernández Casado ya estarás convencido que si la vida y la economía te respetan volverás para cumplir otro año más.

José Ramón Gómez Cabezas