dijous, 26 d’abril de 2018

'Dieciocho meses y un día' - Paz Castelló



Dieciocho meses y un día, es el tiempo que pasará Sabina Lamer, afamada pintora afincada en Peñíscola, encerrada en su amplio ático del casco antiguo de la bonita localidad costera, tras sufrir un duro golpe en su vida: el asesinato de Lola, su mejor amiga, a manos de Eugenio, su entonces marido, mientras estos arreglaban los papeles del divorcio por maltrato continuo.

A su enfermedad la llaman agorafobia.

Sabina es incapaz de cruzar el umbral de la puerta de su loft, pero está convencida de que el asesino de su amiga, en prisión provisional a la espera de juicio, será encerrado de por vida y por fin podrá salir de su casa sin sentir ese pánico que la acecha.

Pero tras el veredicto final del jurado, gracias en parte a la declaración de su nueva novia, Amalia, a Eugenio lo absuelven, hecho que desata el odio en Sabina hasta tal punto que desde ese instante solo busca venganza, aunque ella la llama justicia, quiere tomarse la justicia por su cuenta y acabar con la vida de ambos, Eugenio por lo que hizo y Amalia por encubrirlo.

Alrededor del planeta Sabina giran otros astros igual o más protagonistas que ella: Lucas, su marchante de arte y amigo, un homosexual desinhibido que enarbola la bandera gay con mucho orgullo y que se autodenomina maricón, nada de homo, ni de gay, maricón con todas las letras, quien vela tanto por la carrera, como por la salud de Sabina en estos tiempos difíciles que les tocó vivir, desde que tuvo lugar el suceso, el asesinato a sangre fría por parte de Eugeniodisparando a la cabeza a su mujer en plena calle, Sabina no solo dejó de pintar, si no que se dejó física y personalmente. Haría cualquier cosa por ella; Dimitri, un ruso de veinticinco años que además de pasear a Dalí, el perro que comparte piso con Sabina junto a Gala, su gata, ejerce de ¿Prostituto? ¿Chico de compañía?, no está claro, lo único cierto es que comparte escarceos sexuales con la pintora por dinero y le hace de chico de los recados;  Fátima Durán, psicoterapeuta que ayuda a Sabina con su enfermedad y que acierta todo aquello que le pasa por la cabeza de Sabina hasta tal punto que le aterra que leyéndole de esa forma su pensamiento descubra su intención de acabar con la vida de dos personas. Por supuesto es la doctora la que se mueve hasta el ático de Sabina ya que esta no sale para nada del mismo; Silvia y Penélope, sus dos hermanas, la mayor y la mediana respectivamente. Fue Silvia quien ejerció de madre para Sabina, diez años más joven y que llegó de improviso, al fin y al cabo nadie pensó que Felisa y Pedro, sus padres, aún compartieran cama para que eso ocurriera. Así que Silvia pasó a desempeñar las funciones de madre para Sabina, a sobreprotegerla y estar siempre encima de ella. Haría cualquier cosa por ella; Roberto y Griselda. El primero de ellos fue amante de Sabina antes de que un accidente le dejara con la conciencia de un niño de diez años, la segunda, es una colombiana que cuida de él todos los días excepto los domingos que libra y deja a Roberto en casa. de Sabina para que cuide de él en su día libre. Por supuesto Roberto también haría cualquier cosa por Sabina.

 Paz Castelló (Alicante, 1970) consigue con estos ingredientes en su tercera novela, tras La muerte del 9 y Mi nombre escrito en la puerta de un váter,  convencernos desde el inicio de la misma, la frase inicial de Nietzche y la dedicatoria de la autora, son toda una declaración de principios básica, retratando con absoluta precisión quirúrgica lo que siente Sabina encerrada en su ático en un caluroso y sofocante verano.

La novela ganó el Premio Letras del Mediterráneo 2018 y es un grito a favor de todas aquellas personas que también sufrieron la violencia de género en sus carnes aunque no fueran ellas las víctimas directas de ello. Tras cada muerte por violencia de género existen otras personas que también mueren, aunque esa muerte venga dada de otra forma, en este caso Sabina encerrada en su ático resulta una muerta en vida ya que no hace nada.

Con un giro completamente inesperado al final de la novela y con un final absolutamente cinematográfico, ese fundido en negro con o sin sonido, eso queda abierto a los principios éticos de cada lector, resulta más nouvelle vague que un ciclo de películas en la Filmoteca de  GodardTruffaut y Resnais juntos, pero que indudablemente resulta altamente convincente, dramático y desgarrador.

Digámoslo ya, Dieciocho meses y un día es una novela notable, llena de luces y sombras, que expone con una exactitud aplastante tanto los problemas mentales de la protagonista como la vida de aquellos que sufrieron violencia de género, más allá de la víctima en primera persona. Pero además de todo eso, Castelló, la autora de la misma, escribe y con ello describe de manera real los hechos, con lo cual por momentos nos sentimos igual de inquietos que la protagonista, igual de útiles como LucasDimitri o Roberto, cada uno de ellos en su papel, o cansados, doloridos y sin ganas de vivir como la propia Sabina, que lucha día tras día con sus propios demonios.

Soledad, depresión, horror, terror, miedo, venganza, amor, justicia, amistad…son sensaciones que viven los personajes y que  viviremos nosotros, mientras dure la lectura de Dieciocho meses y un día, pero sobretodo disfrutaremos de una novela bien escrita, con cariño y amor, y mucho respeto.

Levantémonos y dediquemos un fuerte aplauso a Paz Castelló por su sensibilidad y por su inesperada dedicatoria a esas víctimas olvidadas de esa lacra llamada violencia de género.

SALVA G.

Título: Dieciocho meses y un día
Autor: Paz Castelló
Editorial: Umbriel
Edición: febrero de 2018
Número de páginas: 283 pp.
I.S.B.N. 978-84-16517-00-8

dimecres, 25 d’abril de 2018

'Al corriente' - Christophe Van Gerrewey


El joven protagonista de Al corriente, la primera y premiada novela del belga Christophe Van Gerrewey (Bélgica, 1982) recuerda mediante una extensa carta, los momentos que pasó junto a su amada, ahora que ya no está con ella y se despierta una mañana en casa de unos amigos a los cuales les está cuidando la casa y su mascota, un gato llamado irónicamente Ratoncito, la misma casa en la que un año antes había compartido sus vacaciones con en aquella época la que era su novia a quien va dirigida dicha carta.

Christophe Van Gerrewey escribe en primera persona los hechos ocurridos en la vida del protagonista, aquellos pequeños instantes de su vida dignos de recuerdo por un motivo u otro junto a su amada, y aquellas pequeñas sutilezas que dieron al traste con la relación.

Anécdota tras anécdota nos damos cuenta que la perspectiva de uno no resulta ni siquiera parecida a la del la otra, lo cual en muchas ocasiones genera conflictos que sumados poco a poco dan un resultado abultado que acaba con todo.

Y también poco a poco, casi imperceptiblemente, lo que primero es un soliloquio se convierte en una conversación a dos entre los protagonistas. La versión de la mujer se va colando muy sutilmente entre las palabras del protagonista para acabar siendo la cabeza parlante y así enseñarnos cómo es en realidad nuestro querido personaje.

Aunque parece que estamos ante una declaración de culpa por parte del personaje hacia se amada, se torna en un juego donde autor y lector entran sin querer en él. Una carta que debería leer una única persona, la remitente de la misma, se hace pública en forma de libro, el que tenemos en nuestras manos, y así acabamos siendo parte de la historia de ambos amantes sin quererlo ni beberlo.

Christophe Van Gerrewey consigue con su juego ingenioso y sutil llevarnos a unos terrenos pantanosos, aquellos en los que dudamos si estar de parte de él o de ella, y es que cuando el que habla es él, su historia es una, y cuando la que habla es ella, su historia resulta completamente diferente.

Sí, el amor es absurdo, algo inexplicable, pero que todos hemos sufrido, no hay palabras para describirlo, más allá de que cada vez que te miro el sol entra en mi corazón y me veo atrapado por un torrente de emoción fluyendo por mis venas, y aunque nos arrepintamos de nuestras acciones, como el protagonista de Al corriente, nunca será suficiente para poder reconducir una relación rota, no por un único hecho, si no por la suma de muchos de ellos. 

Lo que en un principio es una carta abierta para poner al corriente a su antigua novia de todo aquello que le pasó en su relación y le está pasando en la actualidad, casi con su estructura narrativa parece un diario, acaba convirtiéndose en una misiva redentora, en un canto al mea culpa, a una búsqueda del perdón, y ya se sabe, quien pide perdón es porque hizo algo mal.

Sí, Al corriente sorprende, más por su escritura, la mano firme de Van Gerrewey no tiembla a la hora de contar todo aquello que ocurrió entre los dos protagonistas de mano de uno de ellos, que por su fondo, al fin y al cabo tan solo es una historia de amor, algo tan insignificante que mueve montañas, lo de la fe es un mito, resulta ambiciosa, eso de que la voz de la amada vaya cada vez tomando más relevancia en el texto sin duda lo es, y un excelente punto de partida para una carrera literaria. Sin duda ganar el Premio de Literatura de la Unión Europea 2016 es un magnífico inicio en esta disciplina. Le seguiremos la pista.

SALVA G.

Título: Al corriente
Autor: Christophe Van Gerrewey
Traducción: Julio Grande
Editorial: Alianza editorial
Edición: 1ª edición, marzo de 2018
Número de páginas: 181 pp.
I.S.B.N. 978-84-9181-048-3

divendres, 20 d’abril de 2018

'La fuerza de un destino / La força d’un destí' - Martí Gironell (Premi Ramon Llull 2017)


Alguien tenía que novelar la vida de Jean Leon (Santander, 1928 – Los Angeles, 1996) ya que sin ningún tipo de duda su vida fue una auténtica novela, y finalmente quien se llevó el pato al agua fue el periodista y escritor Martí Gironell (Besalú, 1971).


Tras la biografía de Sebastián Moreno en 2002 publicada por Ediciones B y el documental 3055. Jean Leon de Agustí Vila en 2006 ahora llega el libro de Gironell para llenar ese vacío que había entre la seriedad de la biografía y la veracidad del documental.

Es cierto que Gironell elige unas pocas anécdotas en la vida de Leon para escribir su novela y se centra en esas vicisitudes vividas por el santanderino en suelo americano desde el momento en que se esconde en un barco en 1949 que parte desde el puerto europeo de Le Havre rumbo a la tierra prometida y conoce a un marinero que le ayudará durante la travesía, hasta enero de 1981 cuando el mismo Leon regresa a ese puerto que le vio partir en busca de aquel marinero que le ayudó desinteresadamente para agradecerle su labor.

 En esos treinta y dos años, Gironell cuenta cómo Ángel Ceferino Carrión Madrazo deja su Santander natal tras arder su casa en el gran incendio de 1941 para trasladarse con su familia a Barcelona y cómo de allí emigra a París durante la vendimia y de allí un día decide marchar a Estados Unidos en busca de una nueva y mejor vida que la que le ofrece España.

Allí durante un breve periodo de tiempo cambia su nombre por el de Justo Ramón León Buenavida y más tarde pasa a llamarse definitivamente Jean Leon, nombre con el que consiguió la fama que tanto anhelaba desde su llegada a Estados Unidos.

Conoce a Sinatra, entra a trabajar en su restaurante, conoce a James Dean con quien congenia y decide montar un restaurante como socios, La Scala, en donde las estrellas de Hollywood tienen un sitio a donde comer, beber y sentirse cómodos. Leon es un confidente y NewmanBeattyTaylor o los Kennedyson asiduos al establecimiento. Decide plantar y hacer un vino que poder servir en su restaurante y lo hace en el Penedés. Con sacrificio, esfuerzo y una maleta llena de sueños e ideas consigue hacerse un nombre en un mundo que le es ajeno pero su fuerte mentalidad ganadora y su tesón le lleva a lo más alto: durante la toma presidencial del 40º presidente de los Estados Unidos el 20 de enero de 1981, en aquella ocasión Ronald Reagan, se sirvió uno de los vinos de Leon, un Gran Reserva de 1975 y es que Jean conocía a Reagan desde su etapa de actor junto a James Dean.

La vida de Cefe, como le conocía su familia estuvo plagada de acontecimientos novelescos, siendo el más destacado sin duda la última cena que sirvió en su propia casa a Marylin Monroe antes de que esta apareciera muerte al día siguiente en el mismo lugar.

Sí, Jean Leon tuvo una vida de novela y La fuerza de un destino es la muestra de ello. Podría haber estado mejor, sin duda ahondar más en algunos aspectos de su existencia hubiera sido más completo, y aunque en algunos momentos la novela resulta más un telegrama que una historia, podemos asegurar que esta ofrece una mirada global a la vida y milagros de Leon.

Un último vértice para completar ese triángulo que resultan ser la biografía, el documental y esta novela para conocer más a este increíble personaje y su historia.

 SALVA G.

Título: La fuerza de un destino / La força d’un destí
Autor: Martí Gironell
Traducción: Josep Escarré del catalán
Editorial: Planeta / Edicions 62
Edición: 1ª edición, marzo de 2018 / 1ª edición, febrero de 2018
Número de páginas: 297 pp. / 320 pp.
I.S.B.N. 978-84-08-18310-5 / 978-84-66423-618

dilluns, 16 d’abril de 2018

'Una vida prestada' - Berta Vias Mahou


Vivian Maier (Nueva York, 1926 – Chicago, 2009) fue una fotógrafa estadounidense que desarrolló su carrera en la década que va de los cincuenta a los noventa. Inseparable de su cámara Rolleiflex fotografió todo lo que se le ponía delante en las calles, o de su ciudad natal, Nueva York, en donde se afincó al cumplir los veinticinco tras vivir a caballo entre Estados Unidos y Francia, o en Chicago, tras llegar a le treintena, donde pasó el resto de su vida, de las cuales cuatro décadas las dedicó al trabajo de niñera, gracias a lo cual pudo finalmente vivir en un piso que le pagaron tres de los hermanos que ella había cuidado cuando estos eran pequeños.

De padres refugiados judíos, ella francesa, él austríaco, estuvo viviendo en Europa durante mucho tiempo y viajó a países como Egipto, Vietnam o Indonesia, siempre acompañada de su inseparable cámara. Era una mujer hecha a sí misma. Con duras convicciones, y extrañas opiniones: pocos de sus negativos eran revelados, no quería que nadie viera sus fotos, al menos no mientras ella estuviera viva, nunca se quiso casar, coleccionaba periódicos en su habitación y recortaba todos los artículos que tuvieran que ver con violentos sucesos.

Poco se sabe de su vida más allá del encuentro casual de más de 150.000 negativos que salieron a subasta y que casi sin proponérselo compró JohnMaloof (suyo es el documental Finding Vivian Maier, 2013) y de lo que dijeron las personas que la trataron en vida en una serie de entrevistas, filmadas para la ocasión y editadas como documental.

Una vida prestada, la última novela de Berta Vias Mahou (Madrid, 1961) quiere echar un poco de luz a la vida de esta misteriosa mujer, de quien una de las niñas que cuidó, Lena Gensburg, entre 1956 a 1972 llamó: la auténtica y real Mary Poppins, y responder a las preguntas ¿quién fue de verdad la gran fotógrafa? ¿por qué nunca quiso mostrar su trabajo? y ¿cómo explicar tanto misterio?

Vias intenta iluminar una vida atrapada en la oscuridad, en muchos casos literalmente, pasaba mucho tiempo en el cuarto oscuro, llena de penurias hasta el final y falta de lujos (se cree que no revelaba sus negativos por falta de dinero ya que gastaba casi todo su sueldo en comprar nuevos carretes) y lo que bien podría haber sido un descubrimiento casual, lo convierte la autora en una vida orquestada por la propia fotógrafa a su antojo. Incluso conocemos la verdadera historia tras la famosa foto del quiosquero dormido entre periódicos y revistas en Nueva York en 1954.  

Podríamos decir que el trabajo de Maier iría a la par que el de nuestro fotógrafo más conocido, Xavier Miserachs (Barcelona, 1937 – Badalona, 1998) en cuanto a la estética y los personajes de sus fotos, siempre en un marco neorrealista. Ambos fotografiaron tanto la ciudad, como sus gentes, pequeños retales de realidad, con sus defectos y sus historias, tal como decía Rod Stewart, cada foto explica una historia.             
        
Con personajes bajo  nombres tan dispares como Cara Quemada, Corazón Picado, Frente de Piedra, Zapatones, las hermanas A y B o los hermanos J, Ly M, conocidos vulgarmente como León Azul, Orejas de Murciélago y Pájaro Furioso, aunque bien podrían haberse llamado: Jefrrey, Larry y Michael o Jerry, Lawrence y Martin o Jack, Louis y Marvin o Joe, Lee y Melvin o John, Lane y Matthew…poco importan sus nombres, lo que de verdad importa en esta narración son los hechos, ya que con ellos podemos llegar a comprender la vida de Vivian Maier.

SALVA G.

Título: Una vida prestada
Autor: Berta Vias Mahou
Editorial: Lumen
Edición: 1ª edición, febrero de 2018
Número de páginas: 212 pp.
I.S.B.N. 978-84-264-0442-8

dijous, 12 d’abril de 2018

'Cuando gritan los muertos' - Paco Gómez Escribano


Escucho en la radio que hoy viene a mi ciudad Almudena Grandes a presentar su último libro y automáticamente pienso en la última novela de Paco Gómez Escribano. Probablemente, las tramas, los personajes, tengan muy poco que ver los unos con los otros, pero en el fondo no dejan de ser historias cotidianas las que ambos cuentan. Historias que pudieron ser reales. En unos casos tristes, en otras algo más optimistas, unas más líricas y otras más bestias, pero siempre verosímiles y reflexivas. Probablemente uno y otra no firmarán el mismo número de ventas, ojala me equivoque, lo humano interesa siempre, pero hasta cierto límite.

El Tente, el Cuqui, el Mochuelo, nacieron en Canillejas, un barrio obrero de Madrid, poblado en sus orígenes y aún pueblo en sus costumbres, que pretende esconder bajo el nuevo diseño de la modernidad sus orígenes humildes, pero que tiene vida y memoria. Memoria quebrada, como la del Cuqui, sobre todo los que convivieron con la heroína en los ochenta y sobrevivieron, que fueron pocos, muy pocos. Ellos también pretenden esconder en el abismo del recuerdo tanta pérdida. Pérdida de amigos, de inocencia, de tiempo. Aunque esto último igual no es cierto. 

Canillejas, al igual que Carabanchel, Aluche, La Elipa, más que nada fueron formas de vida. Uno es del barrio y eso nunca se puede cambiar aunque te vayas al fin del mundo y vuelvas. Tus amigos y tus fantasmas siempre quedan, a veces te da una ventolera o se desatornilla algo por dentro y te entran ganas incluso de vengarte, del Dandy, de la pasma corrupta o de su puñetera madre, por el simple hecho de la fidelidad al barrio y a sus muertos, esos que a veces te gritan desde lejos, que escuchas en el descampado, en la despensa del Litri, en el tigre de la bodega del Suso o debajo de la estatua del psicólogo Gómez Cabezas, al que nadie conoció ni supo nunca por qué le pusieron una plaza.

Al fin y al cabo, historias humanas descritas con la imprescindible narrativa y precisión de Don Paco Gómez Escribano, con mayúscula.

José Ramón Gómez Cabezas

Cuando Gritan los muertos
Paco Gómez Escribano
Editorial Alrevés
208 páginas.
ISBN: 9788417077396
2018

dimarts, 10 d’abril de 2018

'Muertes pequeñas' - Emma Flint


Julio de 1965, una ola de calor asola el barrio de Queens en Nueva York. Ruth Malone es una joven madre de dos niños pequeños, Frankie y Cindy, separada hace un año de Frank, padre de ambos y con quien mantiene un pulso legal para la custodia de sus hijos. Una mañana al despertar se percata de que sus hijos no están en casa. La ventana de su habitación está abierta de par en par. Los niños han desaparecido. Al poco sus dos hijos aparecen muertos. Ruth Malone es la primera en ser señalada como la autora de los crímenes. Su juventud, su belleza, su forma de beber en exceso, de bailar en los bares, de llevar hombres a casa, de ir maquillada, y en definitiva, de no ser el arquetipo de madre que se espera en una sociedad golpeada por trágicos sucesos, el asesinato de Kennedy, la guerra de Vietnam…le hacen ser primero, sospechosa y a la postre culpable, de algo que no cometió.

Solo Pete Wonicke, periodista inexperto encargado de cubrir el caso, su primer caso importante, intenta exculpar a la sufrida y llorosa madre. Aunque en un principio acata las órdenes de sus superiores en el periódico y continúa una guerra sin fin contra la madre desde las páginas del diario, se da cuenta con sus investigaciones de que Ruth es inocente e intenta dar un giro a la historia.

En todo este tiempo, Frank, ex marido y padre de los niños se mantiene junto a su ex mujer, dándole apoyo y ayudando en la búsqueda, primero, de sus hijos, y después del asesino de estos, codo con codo con la policía del estado, inamovible en su cargo contra Ruth.

Muertes pequeñas es la ópera prima de Emma Flint (Newcastle), ha sido elegida entre las diez mejores novelas negras de 2017 por los periódicos TheGuardianThe Wall Street Journal y The Irish Times, y está basada en la historia real de Alice Crimmins (Nueva York, 1939) quien fue acusada de matar a sus dos hijos y condenada por el asesinato de los mismos en 1971 y dejada en libertad en 1977 tras cumplir parte de la condena.

Durante la absorbente lectura de la misma sentimos empatía por Ruth en todo momento, defendemos su inocencia, culpamos a la prensa, los policías y a la sociedad al completo del tormento que le hacen pasar a la afligida madre, que interioriza, mucho, y exterioriza, poco, su particular procesión, que en este caso, como siempre, va por dentro, pero en todo momento siempre tenemos ese pequeño resquicio de duda, impuesta por la autora en sus explicaciones de los sucesos, para ver entre rejas a la inexperta y poco maternal Ruth.

La novela nos transporta a esa América racial, donde poco a poco la sociedad empezó a perder esa inocencia sesentera en pos de la dureza que asoló el país en los setenta y en los tremendos y duros años ochenta y aunque en el fondo es un verdadero relato sobre el amor, el de una madre por sus hijos, esconde en su escritura una crítica social, sobre prejuicios y sobre el poder de la prensa sobre el pensamiento de la sociedad. Hoy en día bien podrían ser las redes sociales una manera de señalar a un culpable retuitenado una frase y convirtiendo una mentira, de tanto decirla, en una supuesta verdad. Muertes pequeñas condena y juzga sin pruebas, como todo el mundo que opina sobre algo sacado de contexto en una red social.

Emma Flint es una nueva voz en la novela negra que con un final inesperado en su novela, nos mantiene en vilo durante la mayor parte de su lectura, con la única manera que tiene: presentando pruebas, opiniones, argumentos y en definitiva intentando culpabilizar a alguien por una conducta supuestamente inapropiada. Y a fe que lo consigue.

Su final gustará más o menos, pero no cabe duda de que consigue su propósito, mantenernos pegados al texto una página tras otra.

SALVA G.

Título: Muertes pequeñas
Autor: Emma Flint
Traducción: Beatriz Galán Echevarría
Editorial: Malpaso
Edición: 1ª edición, enero de 2018
Número de páginas: 357 pp.
I.S.B.N.978-84-17081-47-8
                                

dilluns, 9 d’abril de 2018

Entrevista a Victor J. Jurado autor de ‘La tardor de la llibertat’



Victor J. Jurado publica novel·la sobre els moments convulsos al voltant de l'1 d'octubre i ens ha contestat a aquesta entrevista.

Per què va decidir escriure sobre una revolució encara no acabada?
Perquè la fase inicial estava molt ben definida, aquella que va des del setembre fins la detenció d’alguns consellers. A més, no hi ha un final a la vista per aquesta revolució...

Va patir per la credibilitat de la novel·la en ser la protagonista una jove Guardia Civil?
No. A més, la informació sobre els aspectes més propis del vaixell del Piolín i altres elements interns, els he extret dels vídeos i cartes obertes a diaris que compartien els propis policies.

Veu un historiador un moment comparable als fets que estem vivint?
No sabria dir-ne un que s’hi assemblés, perquè ara mateix és el poble que porta la veu cantant. I, amb la quantitat de matisos que es pot posar a cada moment i moviment, qualsevol comparativa que fes la consideraria una burrada uns minuts després. El que sí que és cert és que Catalunya té un caràcter especial, durant tota la seva història no han deixat d’haver-hi protestes i “revoltes” cada certs anys, emmarcades en les necessitats del seu temps.

Podem donar per mort el principi actual de que els joves ja no es preocupen per res i no es manifesten?
Efectivament, crec que això ja ho podem donar per acabat. La societat ja està polititzada, començant per aquells que l’hauran de sustentar en un futur.

Creu que l’1 d’octubre serà un punt d’inflexió en la història de Catalunya?
Sí. L’1 d’octubre va demostrar que la gent auto-organitzada té un poder molt real i que no depenen dels seus representants per fer les coses que creuen justes.

Què li diria als col·legues espanyols que neguen tot el dret històric de Catalunya a la seva sobirania? 
Si el que neguen són temes històrics, que llegeixin.

Li han superat els esdeveniments tant com per escriure una o dues continuacions del llibre explicant més fets posteriors?
Es podrien fer perfectament, caldrà veure on anem. Sembla que tot plegat hagi hivernat i que, a la primavera, agafa una nova                                                                            volada.

Per què va decidir crear la novel·la a partir de la veu de personatges diversos?
Perquè els escenaris viscuts durant els darrers mesos de l’any passat poden ser mirats des de diversos punts de vista. En la meva novel·la en proposo tres: el del militant d’Arran, el de la guàrdia civil i el de l’home apolític. A grans trets, són les maneres d’apropar-se a la realitat d’aquells moments.

S’ha tornat a repetir el fet de la història de Catalunya en el que el poble s’avança als seus mandataris?
No ho veig tant així. Perquè és normal que aquells que poden incórrer en responsabilitats penals per ocupar càrrecs institucionals, vigilin molt més les seves passes i paraules. A més, els ritmes de la política i de les passions són diferents.


Xavier Borrell

La tardor de la llibertat
Víctor Jurado Riba
Editorial: Columna Edicions
Número de pàgines: 272
2018
isbn 978-84-664-2358-8

dimecres, 4 d’abril de 2018

'Que de lejos parecen moscas' - Kike Ferrari


Al igual que las grandes bandas de Rock de la historia, aquellas que sus primeros trabajos fueron editados en pequeñas discográficas que apostaron por ellas hasta dar el paso a una major, la novela de Kike Ferrari (Buenos Aires, 1972) tuvo la misma carrera que esos seminales discos. Que de lejos parecen moscas se editó originalmente en Amargord hace cinco años tras recibir el Premio Memorial Silverio Cañada en la Semana Negra de Gijón un año antes, y es ahora cuando la todopoderosa Alfaguara, en su colección Negra, reedita la novela de Ferrari.

Una cita del periodista y escritor argentino Rodolfo Walsh (Lamarque, 9 de enero de 1927 - desaparecido por la última dictadura argentina en Buenos Aires, 25 de marzo de 1977) es el directo preludio a lo que encontraremos en las duras y reales líneas de esta novela.

Si alguien quiere leer este libro como una simple novela policial, es cosa suya, advierte Walsh antes de adentrarnos no solo en el horror que vive el protagonista del libro, si no comprobar que lo advertido en esa críptica línea tiene su razón de ser.

 El señor Machi es el perfecto reflejo del éxito. Es dueño de un pequeño imperio en su país, hizo su fortuna bajo la dictadura militar y más tarde la afianzó bajo los dos primeros gobiernos de la democracia casándose con una mujer de doble apellido, hija de un terrateniente. Vive rodeado de lujo: un coche de 200.000 dólares, 300 corbatas en el armario, diez millones de dólares en el banco, cocaína, mujeres más jóvenes que obedecen todos sus caprichos, todas ellas profesionales del sexo, pastillas azules, y una casa en un barrio residencial. Pero su mundo está a punto de verse agitado por un simple pinchazo en una de las ruedas de su BMW mientras cruza como un rayo negro la Panamericana. Tres clavos miguelito sobresalen de la goma. No los veía desde la huelga de los tejedores en la fábrica allá por el año 74 o 75. Los huelguistas tiraban clavos para que no pudieran salir de la fábrica. El recuerdo despierta en su interior la paranoia. De la guantera saca su Glock .45 que le regaló el Loco Wilkinson. Con el arma en la mano y mirando de un lado a otro de la carretera se dirige al maletero para buscar el cargador. Al abrirlo encuentra un cadáver ensangrentado con la cabeza destrozada. No sabe quién es, ni sabe quién pudo ponerlo ahí, ni qué hacer con él.

Aquí empieza la verdadera historia de Que de lejos parecen moscas.

Durante poco más de 180 páginas viviremos en primera persona el horror que siente alguien que sabe que todo aquello que hizo en su vida estuvo mal y que todo aquel a quien se lo hizo se convierte en un potencial enemigo que quiere verle hundirse.

 Desde el novio de su hijo gay, hasta su propio guardaespaldas. Desde su mujer, hasta sus amantes. Desde algún político en nómina, hasta un trabajador injustamente despedido de uno de sus locales nocturnos. Todos puedes ser, por uno u otra razón, artífices del mal sueño.       
    
Tras ese encuentro necrológico, el señor Machi intenta salir airoso del trance como siempre ha hecho. Machi es un hombre seguro de sí mismo, tanto por su poder como por su dinero, al que no le tiembla el pulso en el momento de hacer favores, sabe, como los buenos mafiosos, que favor hecho, favor debido, y ahora es el momento de ello.

Como si de una road movie se tratase, que bien podría firmar el mismísimo Tarantino, vemos los avatares por los que el protagonista pasa, y conocemos a los presuntos asesinos en una serie de flashbacks en donde conocemos no solo a los posibles autores de la muerte del desconocido, si no que se nos explica los motivos que les indujeron a ello.

Dice Ferrari, apellido que le viene como anillo al dedo a la novela, esta no solo se lee como un rayo, si no que avanza al a velocidad de uno de los coches de la marca italiana, en una entrevista, que “como lector creo odiaría el final de su novela”, algo de lo que no estamos del todo de acuerdo con él, al contrario, nos encanta ese final en dónde no hay final.
               
Con una estructura narrativa fragmentada, un lenguaje coloquial, parece que así habla el propio Ferrari, capítulos cortos, y pocas explicaciones externas, el autor ahonda más en los personajes que en lo que les rodea, Que de lejos parecen moscas es una muy buena novela negra alejada del tópico de estas, aquí no hay detective atormentado que aclare el caso, ni mujer fatal que ayude a este, ni capítulos inacabables en donde leemos el pasado del muerto, del detective o de la rubia fatal. Aquí hay un único protagonista: Luis Machi y él debe resolver su problema. Para saber si lo consigue o no deberemos leer esta interesante y atractiva novela.
               
SALVA G.

Título: Que de lejos parecen moscas
Autor: Kike Ferrari
Editorial: Alfaguara
Edición: 1ª edición, enero de 2018
Número de páginas: 183 pp.
I.S.B.N.978-84-204-3193-2

dimarts, 3 d’abril de 2018

'Justo'- Carlos Bassas del Rey


Lo escuché, lo leí y lo pensé hace poco, vaya hornada de buenos títulos de género negro que llevamos este primer trimestre de 2018, si siguen saliendo novelones y usted no ha leído nada, le va a costar ponerse al día sin una sobredosis de buena literatura noir. Si ese es el caso, y si no también, les recomiendo que prioricen Justo de Carlos Bassas del Rey, una novela con unos excelentes mimbres para impactar y satisfacer.

Y es que, como nos gusta en el género, las cosas no son lo que parecen, ni muchísimo menos y en esa Barcelona nostálgica de Méndez y Ledesma es en la que se mueve Justo, un tipo mayor, de edad avanzada, jubilado… (Me acabo de dar cuenta que no me sirve ninguno de estos adjetivos) Bueno, en fin, un tipo que ha vivido lo suyo, eso sí, que tiene su segundo hogar en el bar de Damián frente a Santa María del Mar en el mismísimo Born, que frecuenta a Remedios y que reflexiona con certera precisión sobre cada uno de los cambios que presenta el día a día de la vieja ciudad condal. Ah, también es uno de los hombres encargados de mantener el equilibrio entre el Bien y el Mal según la tradición judía o al menos así lo creía su madre que le puso ese nombre y que aún le habla desde las sombras del pasado. Esto implica, de vez en cuando aplicar la justicia, la mayoría de las veces desde un plano personal, muy personal.

Pero no crean, Justo no es un Frank Castle con algunas velas más en el pastel de cumpleaños. A Justo le huele la entrepierna a orina, tiene las manos callosas y el alma revenida, mala leche dosificada cuando hace las visitas con regularidad al centro de salud y un plan que incluye venganza, por supuesto. Justo es todo eso y seguramente más, un personaje cautivador desde los primeros párrafos, con el que es posible que acabemos justificando cierta violencia, lo que dice mucho de Carlos Bassas, autor que domina la imagen visual y la expresiva, sus diálogos son tan precisos como un arma corta y sus descripciones subliman el detalle necesario sin agotar recursos, la trama, que les voy a contar de ella, que va in crescendo sin perder un ápice de ritmo, con dosis por igual  de verosimilitud y capacidad de sorprender, con perlas reflexivas y un mapa de calles para el disfrute presente y el recuerdo.

Todo eso es Justo la novela y el personaje. Ya les dije, excelentes mimbres para impactar y satisfacer.

Que la disfruten.

José Ramón Gómez Cabezas

Justo
Carlos Bassas del Rey
Ed. Alrevés, 2018
ISBN: 9788417077235.
190 páginas.