divendres, 25 de maig de 2018

'A comer se aprende' - Álvaro Vargas


Al igual que Álvaro Vargas, autor de A comer se aprende, un libro híbrido entre la medicina y la nutrición, un servidor de ustedes también aprendió a comer. La gran diferencia entre él y yo, es que en mi vida no entró nadie. No necesité de ayuda externa para darme cuenta de que el camino que llevaba no era el más indicado para tener una vida sana y longeva.

Aunque tal vez no sea una apreciación del todo cierto, ya que sí entró alguien en mi vida: mi médico de cabecera.

Él fue quien con su sabiduría, ganada con el esfuerzo de una carrera me previó de que debía virar sí o sí mi rumbo, y la alimentación que hasta aquel momento había levado en los últimos cinco años debía dar un giro radical. Corría el año 93, tal vez 94, cuando decidí dar el paso y variar mi dieta con productos básicos, equilibrar mi ingesta, y racionar mis comidas. A día de hoy, y pasaron ya 25 años, sigo manteniendo mi peso a raya, como equilibradamente, cuidando mi alimentación, no solo con productos ecológicos, si no lo más sanos posible. Es cierto que un pequeño capricho me suelo dar de tanto en tanto, pero sin duda el ejercicio físico que realizo a diario entre semana mantiene el equilibrio entre lo ingerido y lo gastado.

Esta introducción no es para lanzarme flores, ni restarle mérito al autor, sino todo lo contrario, con mi testimonio quiero dejar patente que el título de este libro que nos ocupa es bien cierto, incluso iríamos un poco más allá asegurando que no solamente su lectura debería ser obligatoria en los colegios, institutos o universidades de este país, si no que debería haber una asignatura que aglutinara todo lo que en él se aprende, o sea, que a comer nos deberían enseñar desde pequeños.

Dicho esto, solo nos queda explicar cómo es A comer se aprende.

Está dividido en seis capítulos. Los tres primeros vendrían a ser los más educativos: El proceso digestivoLos principales nutrientes y Consejos prácticos, divididos a su vez en Los alimentosBebidasIngestas y Cocinados y conservación; el capítulo 4 nos explica lo que hacemos mal y lo que deberíamos hacer bajo el título de Buenos y malos hábitos; en el capítulo 5 encontramos 20 alimentos que no pueden faltar en nuestra alimentación diaria. 20 alimentos imprescindibles se convierten en un dogma a seguir. Debo admitir que cuatro de ellos no los utilizo nunca. Pero tengo una más que justificada razón, que ahora no viene al caso.

El último capítulo lo ocupa una lista de recetas que juntas se convierten en menús para cuatro semanas, un plan de 28 días que a modo de reto nos lanza el autor para que lo sigamos y con ello consigamos una mejor salud.

Con la alimentación existe un gran problema en este país, y creo que el problema se torna endémico cuando miramos el resto de países: nos creemos lo que nos dicen por televisión. Esos anuncios solo tienen una finalidad, vender más, aunque sea a costa de la salud de sus clientes, con ello no solo ganan un cliente, sino que lo convierten en cliente fijo para las farmacéuticas.

El caso del refresco de cola sin azúcar añadido, llamado zero, es el más flagrante. No se llegan a poner de acuerdo de que si el ciclamato sódico, conocido comúnmente como aspartamo o E-952, es cancerígeno o no, hay estudios contradictorios sobre ello, pero lo que sí es cierto es que en muchos países europeos su uso está prohibido y que en Estados Unidos desde 1969 no se utiliza. Por algo será.

Sinceramente todos sabemos lo que es bueno y malo para nuestra salud, cenar una pizza precocinada o un poco de verdura al vapor, es como el día y la noche, o desayunar una torrada de pan con tomate y aceite o un cruasán del supermercado, también sería como el desierto y el océano.

Y aunque caigamos en esas tentaciones, si se convierten en un hábito se tornan en algo peligroso. Así que nunca está de más un pequeño empujoncito para corregir nuestras malas prácticas diarias y A comer se aprende es esencial en ese aspecto.

Aquí lo dejo, mientras termino mi té de tres años con jengibre rallado (un alimento básico en alguien fan de The Wildhearts, casualmente la banda que suena en mi estéreo mientras redacto esta reseña) acompañado de una pequeña onza de chocolate, 100% cacao con almendras. Prometo ingerir el resto de esos 20 alimentos esenciales el resto del día.

Didáctico y necesario,  la salud es básica para una vida plena.

SALVA G.

Título: A comer se aprende
Autor: Álvaro Vargas
Editorial: Planeta
Edición: 1ª edición, abril de 2018
Número de páginas: 290 pp.
I.S.B.N. 978-84-08-18475-1

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