dijous, 27 de febrer de 2020

'Sombras de Reikiavik' - Anthony Adeane


                                       
A principios de 1974, un joven desapareció sin dejar rastro en Reikiavik. Unos meses después, un segundo hombre salió de casa y jamás volvió a ser visto. En un país como Islandia, donde el crimen era casi inexistente, la policía emprendió la mayor investigación que se había hecho en la isla hasta entonces y no tardó en demostrar que no estaba preparada para gestionar el caso. Ni siquiera cuando aparecieron los primeros sospechosos. Y todavía menos cuando varios de ellos se confesaron culpables de asesinato.
¿Qué o quién hizo confesar a los detenidos el crimen? ¿Por qué todos y cada uno de ellos se culpabilizó del mismo? ¿Cuál fue la razón que llevó a cuatro inocentes a ser detenidos?
Anthony Adeane (Londres, 1991) es un periodista de investigación británico que trabaja como productor para la BBC. Durante tres años trabajó, junto al director Dylan Howitt, en la realización de un documental sobre los crímenes más famosos cometidos en Islandia. Finalmente, ese trabajo se pudo ver en Netflix, bajo el título de Out of thin air. A true story of impossible murder in IcelandSombras de Reikiavik es fruto también de esa labor periodística. Uno de los true crimes más aplaudidos de los últimos tiempos.
Adeane narra los hechos poniendo estos en el contexto social en que sucedieron. Nos cuenta la historia de Islandia sin quererlo, o queriendo, tal vez al igual que la policía islandesa, nos está utilizando previamente para conseguir de nosotros aquello que le interesa con la lectura de lo ocurrido.
Y ciertamente, lo consigue.
Sobretodo teniendo en cuenta que en la primera parte del libro, antes del interludio, el autor expone lo ocurrido, los luctuosos hechos de una forma plana, pero al entrar esa segunda parte, la historia se torna contraria a lo expuesto en la anterior mitad. Si en el inicio tenemos claro el por qué y quién llevó a cabo el asesinato, en la segunda parte los nubarrones de las dudas se ciernen sobre nuestras cabezas, haciéndonos ver que ni es tan bueno el bueno, ni es tan malo el malo. Es más, parece que el bueno es en realidad el malo, y el malo en este caso es el bueno. Por mucho que los sospechosos estuvieran fichados por la policía por pequeños delitos.
Ciertamente, todo el caso es muy confuso. Desde los detenidos, hasta su final. Un final por cierto que nunca se llevó a cabo, ya que los cuerpos de los asesinados nunca se encontraron por mucho que la policía removiera, nunca mejor dicho, cielo y tierra para dar con ellos. Hasta un famoso medium se buscó para que encontrase esos cadáveres.
Sombras de Reikiavik destila negritud, pero más por sus formas que por su fin y nos convence de que todo el caso estuvo envuelto en una oscuridad a la que nadie quería dar luz. También ofrece un relato tenso y doloroso de lo que es ser señalado en tu país. Erla Bolladóttir, probablemente la protagonista del libro sin ella quererlo ni necesitarlo, sabe bien qué se siente al ser señalada, incluso cuarenta años después de los hechos.
Demasiadas lagunas, demasiadas contradicciones, demasiados intereses sociopolíticos, tal vez incluso demasiados sospechosos queriendo tener razón en sus declaraciones, todas ellas coaccionadas por una policía que no era todo lo profesional que debería haber sido.
Sin duda todos los países del mundo, ninguno sin excepción, tienen una historia, negra, que contar, un pasado oscuro y algo que esconder. Los dos asesinatos ocurridos en Islandia en 1974 y sobretodo su posterior investigación, son sin ningún tipo de duda, esa mierda que se mete bajo la alfombra cuando baremos la casa.
SALVA G.
Título: Sombras de Reikiavik
Autor: Anthony Adeane
Traducción: Pablo Álvarez Ellacuria
Editorial: RBA
Edición: 1ª edición, febrero 2019
Número de páginas: 312 pp.
I.S.B.N. 978-84-918-7205-4

dilluns, 24 de febrer de 2020

Entrevista a Alberto Pasamontes autor de ‘Ángel Roto’



Regreso de Alberto Pasamontes con una novela negra de potencia máxima 'Ángel roto', conversamos con él y compartimos estas reflexiones 

¿Con que sorprenderá al lector que se adentre en su nueva novela ‘Ángel roto’?
Lo cierto es que cuesta sorprender al público en esta época en la que Internet, la televisión y las redes sociales nos traen todo lo que pasa en el mundo en el mismo instante en el que está ocurriendo. Lo más sorprendente de una novela suelen ser las fajas, con rimbombantes adjetivos como impactante, adictiva, rompedora, ineluctable… Prefiero que el lector quede atrapado en una trama sólida antes que llamar su atención con un golpe de efecto que luego no consiga mantener el nivel y la historia se desinfle poco a poco. En Ángel roto he querido hablar de suicidios, un tema que creo que no se ha tratado en demasía en la literatura, de relaciones personales, del desempleo, de amistad, de lealtad y de traición. De la soledad que puedes sufrir aunque vivas rodeado de millones de almas en una ciudad como Madrid. También he tratado de poner al lector en el lugar del monstruo, saber qué piensa quien comete un acto como el que se narra en Ángel roto y entender sus procesos mentales, sin querer por ello justificarlo. Esa es, sin duda, la apuesta más arriesgada de la novela.

¿Son la pareja de investigadores dos caracteres tan opuestos que les hacen ser muy eficaces en lo suyo?
Son caracteres complementarios. Carmen Alonso y Goyo Barral son bastante tozudos, cuando tienen una idea metida en la cabeza les cuesta mucho soltarla, lo que les hace ser buenos investigadores. Más allá de eso, no tienen mucho que ver el uno con el otro, y eso es lo que hace que funcione. Uno siempre debería buscar a alguien que compense sus carencias, en todo tipo de relaciones humanas, ya sean laborales, como en este caso, de amistad, de pareja… Cuando dos personas se parecen mucho acaba surgiendo el aburrimiento. En una pareja sentimental, eso lleva al fracaso. En una pareja laboral, bueno, quizá pueda funcionar, pero no daría juego para una historia de ficción.

¿Pretende dar un toque de atención en la novela sobre casos que no se investigan suficiente o se le atribuyen suicidios con demasiada facilidad?
Al año se producen alrededor de 800.000 suicidios al año en el mundo. De ellos, más de 3.000 son en España. Eso supone alrededor de diez al día, son unas cifras escalofriantes que no se mencionan mucho en medios de comunicación en un intento de evitar que surja la idea del suicidio en personas con problemas. Como contrapartida, eso hace que dichas personas no sepan a quién acudir en busca de ayuda antes de llegar al límite.
Hoy en día, con los actuales métodos forenses y de investigación criminal, es difícil confundir un asesinato con un suicidio, o viceversa. Lo que sí es cierto es que, en ocasiones, no se investigan en profundidad las circunstancias que han llevado a una persona a quitarse la vida. La policía tiene sobrecarga de trabajo, y si un caso de suicidio es claro se puede caer en la tentación de no ir más allá. No es falta de profesionalidad, sino de recursos humanos y tiempo. Detrás de un suicidio puede haber múltiples motivos. A veces salen a la luz, y a veces no. Cuando se conocen, nos damos cuenta del infierno que esa persona ha estado viviendo, pero ya es demasiado tarde. Me refiero, por ejemplo, a casos de acoso escolar o vídeos de contenido sexual. En esos casos, alguien ha cometido un delito que ha precipitado un suicidio. Debería pagar por ello.

¿Le es fácil ponerse en voz de una mujer escribiendo sobre Carmen Alonso?
Lo cierto es que no me resulta especialmente difícil. Dicen que todos tenemos una parte masculina y otra femenina, solo hay que buscarla. Espero estar haciéndolo bien, lo mismo llega alguna mujer y me dice que el personaje de la inspectora Alonso le parece irreal. Esta es la segunda novela en la que aparecen estos protagonistas y hasta ahora no me ha pasado, cruzo los dedos. En todo caso, lo que intento no es tratar a los personajes como hombre o mujer, sino como personas. Es evidente que cada sexo suele tener unas particularidades provocadas por la tradición, la educación recibida, la clase social... Un escritor no puede obviar eso si quiere fabricar unos personajes creíbles, pero insisto, lo más importante es recordar siempre que son personas, con sus virtudes y sus defectos, sus miedos, sus dudas, y también con su fortaleza. En ocasiones Carmen parece desvalida y en otras se muestra llena de fuerza. Igual que el inspector Goyo, ni más ni menos. Y aquí volvemos a la segunda pregunta de esta entrevista. Se apoyan el uno en el otro como iguales, se complementan, por eso funcionan bien.


¿Le ayuda el hecho de que Goyo Barral viva una situación de estrés poder meterle en situaciones complicadas?
El estrés es la principal enfermedad de nuestros días. La vivimos todos a diario, en mayor o menor medida. En una novela, eso da pie a muchas situaciones. A que Goyo o Carmen la caguen, dicho mal y pronto. Si no tuviesen sus propios problemas personales, más allá de las investigaciones que llevan a cabo en su entorno laboral, serían personajes planos. Esos problemas, además, interfieren a veces con su trabajo. ¿A quién no le ha pasado que no rinde en el trabajo porque tiene la cabeza en un lío que tiene en casa?
¿Qué quieren decir al lector los ojos de la chica de la portada del libro?
Eso es algo que tendrá que descubrir el lector. Lo que sí puedo decir es que tanto el título como la chica podrían corresponderse con dos de los personajes que aparecen en la novela, y eso es gracias al estupendo trabajo de la gente de la editorial Milenio, que supieron extraer del texto una idea para la portada que ni yo mismo había tenido.

¿Tienen ganas estos personajes de seguir apareciendo en futuras novelas?
Tienen, tienen. Aunque no quiero extender demasiado la historia de estos policías, así que no sé si harán falta una o dos más para acabarla a mi gusto. Al final, son las propias historias las que marcan su extensión, intentar acortarlas o alargarlas artificialmente es un error.

Aparece en nueva editorial en una colección apadrinada por el experto Sebastià Bennassar ¿Qué significa para usted?
Entrar a formar parte de la colección Marrajo, que incluye a autores como Susana Hernández, Paco Gómez Escribano, Marc Moreno o el propio Bennassar, por citar algunos, es una auténtica pasada. Cuando Sebastià se enteró de que andaba buscando editorial, rápidamente me pidió el manuscrito para valorarlo. Tuve otra oferta por otro lado, también en una colección de novela negra cuyo coordinador es un escritor al que admiro mucho, pero Milenio se adelantó por unos pocos días. Que ambos, con experiencia y trayectoria impecables, mostrasen tanto interés fue algo increíble. La novela, además, llevaba un tiempo parada en mi anterior editorial y finalmente no salió adelante. No hay rencor, seguimos siendo amigos; al fin y al cabo, el editor se juega su dinero y si no lo ve claro, por el motivo que sea, tiene todo el derecho a echarse atrás, pero como digo, ese retraso había hecho surgir alguna duda en mí, y recibir dos ofertas tan buenas en tan poco tiempo hicieron que se disipasen de inmediato.

Usted en 'La muerte invisible' trataba el tema de Chernóbil cuando no estaba de moda ¿Qué le parece la nueva serie de HBO sobre el grave accidente?
De lo mejor que se ha hecho en televisión en los últimos años. Muy rigurosa, con alguna licencia argumental imprescindible para adaptar los hechos a la pantalla, pero fiel a una realidad que muestra con toda su crudeza. Crudeza en este caso absolutamente necesaria para transmitir al espectador lo que pasó aquel 26 de abril de 1986. Los actores están soberbios y la ambientación es perfecta. Lo mejor de todo, y lo más difícil, lo hacen guardando un profundo respeto por las víctimas. Una serie muy humana, a pesar de la brutalidad de los hechos.

¿Se imagina escribiendo algo no relacionado con el género negro?
Quizás algo de ciencia ficción, o mezcla de ambos géneros, pero le tengo mucho respeto. Hay una barrera muy fina entre la buena y la mala ciencia ficción, y caer del lado bueno de esa barrera requiere tener una idea muy clara de qué se quiere contar y cómo hacerlo. Tal vez en un futuro lo intente, pero si el resultado no es bueno lo guardaré en el fondo del cajón.

Xavier Borrell Campos

Ángel roto
Autor: Pasamontes Navarro, Alberto
ISBN: 978-84-9743-892-6
344 páginas
Tapa rústica con solapas
150 x 240 mm
Colección: Marrajo Nº 11
Fecha de publicación: Enero 2020



dimecres, 19 de febrer de 2020

'Siete tumbas, un invierno' - Christoffer Petersen


Me pregunto que tendrán los escritores escandinavos con la novela negra. Como esta de la que voy a hablar hoy ‘Siete tumbas, un invierno’ en que tenemos otro ejemplo de maestría y control del tempo, de la trama  y de la intriga.

Christoffer Petersen es profesor en Dinamarca y enamorado de Groenlandia, donde vivió 7 años, y donde también comenzó a escribir, nos presenta un relato donde el protagonismo del ex policía David Maratse se junta con otras muchas variables para crear un clima frío y duro, a imagen y semejanza de Groenlandia, que por algo es la isla (de hielo) más grande del mundo.

Este relato dura poco más de una semana de intensidad. En él la lucha de poder y las infidelidades políticas se hacen visibles en los pequeños pueblos y los fiordos de la casi despoblada Groenlandia.
Una vez más un ex policía, David Maratse, con muchos problemas de movilidad y dolores constantes, como consecuencia de un episodio oscuro en su carrera y por los que ha sido jubilado anticipadamente, debe aportar su experiencia en la desaparición de la hija de la primera ministra Groenlandesa y colaborar con su antigua compañera en la policía Petra Jensen.

La cercanía de elecciones a primer ministro en Groenlandia y la aparición de un partido nacionalista defensor a ultranza del idioma groenlandés, en lugar del danés, lleva el relato con un ritmo estremecedor en el cual todo se enreda y en el que la muerte, las ansias de poder y la corrupción se dan la mano.

Política, corrupción y muerte en Groenlandia es la mejor definición para este libro, que aunque el final es un poco precipitado, no defrauda en absoluto, y es más, da motivos para incluir a Maratse entre los personajes a seguir en un futuro.

Marcial García Llorente

SIETE TUMBAS, UN INVIERNO
Christoffer Petersen
Editorial RBA
Marcial García Llorente
Número de páginas: 256
ISBN: 9788491871354
Traductor: María Cristina Martín Sanz
Año 2020

dilluns, 17 de febrer de 2020

'La estrategia del cocodrilo' – Katrine Engberg


La estrategia del cocodrilo (2016, aunque a España acaba de llegar ahora de la mano de Maeva) supone el debut en la novela negra, y en la ficción, de la danesa Katrine Engberg. Aclamada bailarina y coreógrafa (sí, confieso que he buscado en internet), la autora realiza un más que correcto trabajo en esta novela, que supone la primera de una serie localizada en Copenhague protagonizada por los inspectores Jeppe Korner y Annette Werner.

Korner y Werner no tienen demasiado en común. Él arrastra una depresión desde que se separó, o más concretamente, desde que su señora le mandó a paseo, hace seis meses. Quizás por ello, quizás porque sea esa su naturaleza, en ocasiones se dispersa y comete errores que lastran la investigación. Ella es de maneras bruscas, feliz en su matrimonio y, de vez en cuando, toma el pelo a su compañero, pero es una policía eficiente, aunque parece menos brillante que él. Todo esto, que resumo aquí en cinco líneas obligado por la extensión que ha de tener una reseña, es explicado por Katrine Engberg con cierto exceso, entrando en detalles que a mí, por lo menos, me sobran en una novela negra y que hacen que tarde en arrancar y que, por momentos, la narración avance más despacio de lo deseable.

Me ha chirriado particularmente la obsesión sexual que se ha apoderado del inspector en estos seis meses de abstinencia forzada. Vale que seis meses son muchos, pero es que el amigo Jeppe, que ya tiene una edad, parece un adolescente con las hormonas a pleno rendimiento. Menos mal que no debe coger el autobús en hora punta, porque estoy seguro de que acabaría palote con el roce antes de llegar a picar siquiera el billete.

La novela comienza con el brutal asesinato de Julie Stender, una joven estudiante. Si ya de por sí la naturaleza del crimen resulta desconcertante, el caso se complica cuando se revela que las heridas de la víctima se corresponden casi literalmente con las descritas en el manuscrito de la novela que está escribiendo la casera de la joven, que vive en el mismo edificio. Esta, sin embargo, no es sospechosa, pues todas las pistas apuntan hacia un conocido de ambas, Kristoffer Gravgaard.

Habrán reparado en lo de “brutal asesinato”. No podía ser de otra forma; estamos hablando de novela nórdica. Normalmente, cuando hablamos de este tipo de novela, pensamos en Suecia, Noruega, Islandia, y alguno de los grandes autores que nos han dado esas latitudes. Pero sí, Dinamarca también es un país nórdico. Lo único que no vamos a encontrar aquí es la casi omnipresente nieve de sus vecinos del norte. Por lo demás, encontramos todos los elementos típicos de esta literatura: un asesino brutal, cadáveres salvajemente torturados (los latinos parece que matamos de otra forma), elementos de terror psicológico, bruma… y por supuesto, la necesaria dosis de crítica social. Si no la hay, no es novela negra. Ni nórdica, ni de ningún sitio.

La extensión adecuada y el ritmo ágil, excepto en esos contados detalles que ya he mencionado, unido a unos capítulos breves, hacen que la novela sea muy cómoda de leer. Más que eso, en determinados pasajes la autora hace gala de un estilo intimista, con descripciones preciosistas de recuerdos y momentos cálidos y acogedores que, sorprendentemente, se integran perfectamente en el conjunto de la novela, lo que, a pesar de lo que pueda llegar a sospechar usted que lee estas líneas, supone un plus a una trama, no olvidemos, negra, que en principio no parece muy dada a andar por estos derroteros. Esta trama, bien urdida y que ahonda en temas complejos como, entre otros, el abandono de recién nacidos, deja sin embargo algún fleco sin resolver, además de forma innecesaria, en mi opinión, ya que explorar esa vía no aportaba ningún valor a la novela.

Si a usted no le gustan los autores del norte de Europa, no se moleste. Si es de los que, como yo, le encuentran el punto, no será una de las novelas que recuerde como imprescindibles el resto de sus días, pero lo cierto es que cumple sobradamente con lo que de ella se espera. Y si es de los que están buscando un título por el que empezar a probar el noir nórdico, yo siempre le recomendaré Los perros de Riga del gran Henning Mankell, pero La estrategia del cocodrilo de Katrine Engberg puede ser un magnífico, y más ligero, comienzo. A nada que la autora pula un poco esos pequeños defectos ya mencionados, la serie de Korner y Werner puede ser muy interesante. Los siguientes tres títulos están ya escritos y publicados, esperemos que Maeva no tarde mucho en traérnoslos aquí.

Alberto Pasamontes

La estrategia del cocodrilo
Katrine Engberg
Editorial Maeva
Año 2020
Nº DE PÁGINAS: 360
ISBN: 978-84-17708-65-8
AÑO: 2020
TRADUCCIÓN: Sancosmed Masiá, Daniel

dimecres, 12 de febrer de 2020

'Todo lo oye, todo lo ve, todo lo sabe' - José Luis Ibáñez


Impresionante trabajo de investigación, documentación y casi arqueología, sobre la aparición de la investigación privada en el mundo, y más concretamente en España.

A través de una información detalladísima de los porqués y sobre todo para que aparece en la sociedad del S.XIX y XX esta figura del investigador, que con el tiempo hemos conocido como detective privado. Personajes inimaginables (o no tanto) en nuestros días, pero que para la época supusieron un cambio radical en el enfoque privado, y gracias a ellos, también en el público de la seguridad ciudadana.

Pinkerton, Vidocq, Kate Warne y los pioneros españoles (en su mayoría catalanes, o afincados en Barcelona) como Daniel Freixa, Antonio Nait, o Antoni Tresols hacen de este libro un auténtico ¨vademécum¨ del detectivismo, lleno de anécdotas y datos sorprendentes.

Recorrido histórico de agencias entre 1888 y 1936, que nos retro llevan a una época convulsa en lo político, pero enormemente interesante en la aparición de nuevas organizaciones urbanas y todo lo que eso acarreó para ir creando una nueva sociedad, donde la seguridad, personal y empresarial se hizo indispensable y así sigue siendo hasta nuestros días.

Ingente trabajo de documentación de José Luis Ibáñez llevado a este libro, indispensable para quien quiera conocer los orígenes de la seguridad privada y sus primeros personajes, a los que la novela negra les debe tanto.

Marcial García

Todo lo oye, todo lo ve, todo lo sabe.
José Luis Ibáñez. 
Editorial Espasa
ditorial: Espasa
Temática: Historia | General historia
Colección: F. COLECCION
Número de páginas: 528
ISBN:9788467058154
Año de edición: 2020

dilluns, 10 de febrer de 2020

'Todos quieren a Daisy Jones'- Taylor Jenkins Reid


El 7 de julio de 1980, Led Zeppelin, ofrecían su último concierto en Berlín con la formación original del grupo. El concierto iba a representar su última parada en territorio Europeo presentando su hasta entonces último disco de estudio, el infravalorado In through the out door, editado el año anterior. Catorce fechas. Catorce conciertos. El final de una carrera.
Un año antes, exactamente el 12 de julio de 1979, en Chicago, Daisy Jones & The Six, hicieron lo propio, aunque en este caso no fue el último show de la exitosa gira que estaban llevando a cabo presentando su aclamada obra de estudio Aurora, tercer álbum en su corta carrera, lo dejaron abruptamente y sin decir nada a nadie, la banda se separó.
Todos quieren a Daisy Jones, el último libro de Taylor Jenkins Reid cuenta cómo a lo largo de los últimos ocho años, la autora ha realizado entrevistas individuales a los miembros de la banda, así como a familiares y amigos y a la élite de la industria musical. Esas conversaciones, algún que otro correo electrónico, transcripciones y letras relevantes de las canciones de ese famoso disco (al final del libro encontramos todas esas canciones) fueron compiladas para la realización de este libro.
Esta ha sido la primera y única ocasión en la que los miembros del grupo han accedido a hablar de su historia en primera persona.
Todos quieren a Daisy Jones rebosa sexo, drogas y rock and roll.
Y actitud.
Ya lo dice la protagonista: No soy la musa de alguien. No soy una usa. Soy ese alguien.
Y lo mejor de todo: es ficción, por mucho que tanto con esta reseña como con la lectura del libro queramos hacer ver todo lo contrario.
Aunque hay mucho de Fleetwood Mac y su Rumours en esta novela, ni Daisy Jones ni The Six, su grupo de apoyo existieron nunca.
Leer y conocer los sin sabores del éxito entre Daisy y Bill, cantante de The Six, así como la relación del resto del grupo llena todas y cada una de las páginas de la novela. Y sí, la forma en que Jenkis Reid lo cuenta, completamente oral, en boca de cada uno de los protagonistas le ofrece a la novela un dinamismo y una frescura que hacen de ella posiblemente uno de los mejores libros que leeremos este 2020.
Nos quitamos el sombrero y hacemos reverencias a Jenkins Reid por la facilidad con la que contó una historia ficticia haciéndola pasar por real. Tan real que incluso por momentos pensamos que nos encontramos en primera fila de esos fantásticos conciertos que ofrece el grupo.
Grupo que veremos en carne y hueso gracias a Reese Witherspoon que compró los derechos de la novela y la llevará la pequeña pantalla a modo de serie para Amazon. Por fin podremos escuchar esas grandes canciones que aparecen en el libro y que resuenan en nuestra cabeza durante toda la lectura de la novela.
Maldita sea, este fin de semana próximo buscaré uno de sus discos en la Feria del Disco de Barcelona, estoy convencido de que alguno encontraré, de tan real que es.
Todos quieren a Daisy Jones está llena de amor y desamor, de lucha, de sangre, sudor y lágrimas, de la búsqueda de un sueño, del poder de la mujer en un mundo de hombres y cómo estas dominan a esos hombres, pero sobretodo está llena de música, un capítulo de Todos quieren a Daisy Jones contiene más música que muchos de los discos editados el pasado año. Y esto, señores míos, sea posiblemente el mejor piropo que se le pueda hacer a la novela.
SALVA G.
Título: Todos quieren a Daisy Jones
Autor: Taylor Jenkins Reid
Traducción: Lucía Barahona
Editorial: Blackie Books
Edición: 1ª edición, enero de 2020
Número de páginas: 421 pp.
I.S.B.N. 978-84-17552-589

dilluns, 3 de febrer de 2020

'El rastro de la libélula' - Giordano Merisi


Giordano Merisi es el seudónimo de dos persones vinculadas a escribir sobre el mundo del fútbol durante años, que publican su primera novela.

La preparación de la biografía del entrenador del Real Madrid, queda ensombrecida por la desaparición de la estrella del equipo.

El periodista y escritor Giordano Merisi recibe el encargo de indagar en el  incidente del que cuyas conclusiones no acaban de convencer a nadie. A partir de aquí, viajes, entrevistas,… le llevarán al borde de un precipicio al que se acaba asomando en la más absoluta de las soledades.

Ante la oposición y el rechazo de los que en un primer momento estaban a su lado, él solo deberá ahondar en la vida de personajes que encontrándose en la cima, serían capaces de todo para no perder sus privilegios.

Interesante novela narrada en primera persona , tal que autor y personaje comparten protagonismo. Ello consigue que los arrebatos, los miedos, las indecisiones  del protagonista se vivan de manera muy próxima y directa. Giordano Merisi describe  sutilmente la maraña de intereses, vicios, complicidades e intereses ocultos que existen en la trastienda del millonario mundo del fútbol.

Josep Maria Poch

Título: El rastro de la libélula
Autor (es): Giordano Merisi
Sello: GRIJALBO
Fecha publicación: 01/2020
ISBN: 9788425358630
Páginas 384

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