dimecres, 14 d’octubre del 2026

«Los asesinos pueden convertirse en los ídolos de una sociedad obsesionada con los likes y los seguidores» - Entrevista a Miguel Aute autor de 'El Umbral'

En El umbral, publicada por Contraluz, Miguel Aute construye una distopía ambientada en 2076 en la que los criminales se convierten en estrellas mediáticas y sus crímenes, en un espectáculo capaz de generar seguidores y beneficios. A medio camino entre el thriller, la novela negra y la reflexión sobre el futuro, la obra plantea una pregunta inquietante: ¿qué sucede cuando la violencia se convierte en entretenimiento? Hablamos con su autor sobre el origen de la novela, los retos de imaginar un futuro dominado por la inteligencia artificial y la influencia de su padre, Luis Eduardo Aute, en su trayectoria creativa.

Tu novela nos lleva hasta 2076, pero ¿cómo nace la idea de El umbral? ¿En qué momento pensaste que podíamos llegar a un futuro en el que todo estallara de esta manera?

En realidad, la idea no surgió tanto de pensar a muy largo plazo, sino de algo que observé hace quince o veinte años. Empecé a ver cómo internet, primero con YouTube y después con Twitter, facilitaba cada vez más conseguir likes y seguidores haciendo cosas cada vez más bestias.

Había un programa en el que se gastaban bromas muy pesadas a la gente y lo hacían extremadamente bien. De ahí surgió un poco la idea de los profesionales que aparecen en el libro: profesionales del crimen que se convierten en los nuevos influencers de su época.

Es un paso más allá de lo que tenemos hoy. En un futuro quizá no tan lejano, los asesinos podrían convertirse en ídolos. Y eso da mucho miedo.

Para investigar este mundo creas al inspector Benjamin Cassidy y a Harry Ward, dos personajes que deben enfrentarse a un caso complejo. ¿Cómo funcionan sus respectivas posiciones dentro de la historia?

Son dos personas muy distintas. Benjamin Cassidy es el protagonista más o menos canónico, entre comillas, porque en realidad estamos ante una novela muy coral, con muchos personajes que tienen prácticamente el mismo peso en la historia.

A través de Benjamin ocurre todo, pero Ward es su contraparte. En principio, no forma parte de la investigación, sino que lo asignan desde esferas más gubernamentales. Sus intereses no tienen por qué coincidir con los de Ben, cuya prioridad es resolver el crimen.

La investigación es compleja porque hay que resolverlo, pero sin darle demasiada publicidad, ya que eso no conviene a la empresa que gestiona los derechos de los asesinos. Se crea así una dinámica bastante curiosa que me pareció muy interesante.

Escribir sobre el futuro tiene sus riesgos. Cuando empezaste a imaginar El umbral, la inteligencia artificial todavía no había irrumpido como lo ha hecho en los últimos años. ¿Tuviste que cambiar tus planes?

La idea la tuve antes de que irrumpiera la inteligencia artificial. Después llegó y me obligó a introducirla, porque, a partir de 2020 o 2022, cualquier historia futurista que no tuviera en cuenta la IA resultaba difícil de plantear.

El problema es que se trata de una herramienta capaz de resolver muchísimas cosas y de hacernos la vida mucho más cómoda. Eso también puede empujarnos hacia el sedentarismo. Pero, para crear una historia interesante, con acción, investigación, problemas y nudos narrativos, tienes que dejarla un poco a un lado.

Si no hubiera encontrado una manera de hacerlo, en 2073 se produciría un crimen, se lo enseñarían a una inteligencia artificial y esta lo resolvería sin más. Se acabaría la novela.

Hay una paradoja: la tecnología puede resolver problemas, pero los problemas son precisamente el nudo de nuestras historias. Tenemos presentación, nudo y desenlace; cuanto más avanzada es la tecnología, menos nudo puede quedar. Por eso hay que ingeniárselas para mantener el interés sin dejar de tener en cuenta la tecnología y la inteligencia artificial.

Una de las particularidades de El umbral es que no queda encerrada en una colección de ciencia ficción. La publica Contraluz con una edición muy cuidada. ¿Buscabas precisamente trascender las etiquetas y ofrecer algo más que una distopía?

He trabajado en este libro durante muchos años y nunca estuve interesado en hacer únicamente una historia de acción, de fantasía o de ciencia ficción. Siempre me han gustado el cine negro, los thrillers, la novela policiaca y la distopía bien trabajada.

Me interesa una distopía que no se quede solamente en la premisa o en la curiosidad inicial, sino que desarrolle una historia. Lo que buscaba era crear algo que me interesara mucho, más cercano al cine negro.

La inteligencia artificial se me coló en medio en 2022 y tuve que introducirla, pero al final acabó jugando a favor de la novela y de algunos de sus hilos narrativos.

No es una novela de ciencia ficción, ni de fantasía, ni únicamente un thriller. Si tuviera que definirla, diría que es un thriller distópico. En realidad, no hay tanta ciencia ficción: encontramos una tecnología que conocemos hoy, aunque más avanzada, pero no hay naves espaciales ni la historia se centra en los avances tecnológicos.

Lo que funciona siempre son las historias humanas. En mi caso, hay misterio, persecuciones, conflictos morales y una investigación policial. Supongo que he conseguido escapar un poco de los nichos.

¿Te sientes más cerca de los grandes maestros del thriller que de autores como George Orwell?

Cualquiera de esas comparaciones me sonroja. Tampoco es mi primera novela, así que habrá que ver cómo evoluciona todo. Pero sí, quizá en este libro estoy más cerca del thriller y de la novela negra.

La distopía y la ciencia ficción funcionan como un telón de fondo, bien integrado y que participa en la historia cuando es necesario. Pero lo importante acaba siendo el misterio, el thriller, la persecución y la novela policiaca. Diría que estoy a medio camino entre la distopía y la novela negra.

Eres hijo del malogrado Luis Eduardo Aute, una figura fundamental de la música y la cultura. ¿Cómo convives con esa herencia creativa? ¿Te inspira su poesía cuando escribes narrativa o sientes el peso de su nombre?

Mi padre nunca llegó a cultivar la narrativa. Sí escribió poesía, pero en ese ámbito no he podido inspirarme directamente en su obra, aunque me habría gustado.

En otras disciplinas sí tenemos puntos de contacto. Yo también pinto a veces, aunque no lo hago tan bien como él y lo considero más una afición. También hago música de vez en cuando, y ahí sí puedo fijarme en lo que hizo.

En cuanto a la presión, creo que sería diferente si me hubiera dedicado a sacar discos o a hacer algo parecido a lo suyo. En este caso, no. El umbral es algo absolutamente mío, una idea que me surgió y que tenía muchas ganas de desarrollar. En ese sentido, la mantengo separada del resto.

La edición de Contraluz es ambiciosa, con tapa dura, una portada muy trabajada y detalles que van más allá de lo habitual. ¿Qué importancia tiene para ti esa apuesta editorial? ¿Crees que la novela puede tener recorrido internacional?

La historia me obligaba a ponerme límites para que no se me fuera a muchas más páginas. Después de tantos años pensando en ella, había construido un mundo tan completo y coherente que me resultaba difícil no continuar desarrollándolo o añadirle más elementos.

Al final ha quedado un libro bastante gordito, y hay que agradecer a Contraluz que haya hecho una portada estupenda y una edición de muchísima calidad.

Incluso debajo de la cubierta, en la tapa dura, hay un detalle precioso. Lo descubrí después de tener el libro en casa. Llevaba un par de semanas con él cuando me fijé y pensé: «Ostras, ¿esto qué es?». La verdad es que es muy bonito.

Ahora toca ver cómo lo recibe el público. Ojalá pueda traducirse a otros idiomas. Creo que es una novela universal, que puede interesar a lectores de distintos lugares de Occidente. En cualquier caso, el español también se lee en muchos países, así que espero que tenga recorrido.

Xavier Borrell


El Umbral
Miguel Aute
Editorial: Contraluz Editorial
ISBN: 9791387810887
Idioma: Castellano
Número de páginas: 432
Año de edición: 2026
Colección: Contraluz


Cómpralo en Amazon

https://link.amazon/B050Pahdz



dimarts, 13 d’octubre del 2026

'Guardaré tu última sangre' - Natalia Guerra


Guardaré tu última sangre, es un thriller donde el mundo del arte contemporáneo con todas sus luces (algunas) y sus sombras (muchas) envuelve el asesinato brutal de un cotizadísimo y controvertido pintor en la inauguración de la feria de arte contemporáneo de Madrid.

El asesinato y la investigación nos irán descubriendo que hay detrás de este mundo aparentemente glamuroso, pero donde la realidad es que la especulación económica la mayoría de las veces está muy por encima de la calidad creativa de los autores y de la pasión por el arte.

Con este decorado de fondo aparecen los personajes de la historia, que además con su nombre dan inicio a cada capítulo, y entre todos ellos emerge con fuerza la psiquiatra Ana Dema, que se ve envuelta en la historia por casualidad al ser la terapeuta de la ex mujer del muerto, pero que se convierte en el hilo conductor de la historia. Aporta no solo su visión psicológica profesional a la investigación, si no que busca comprender las motivaciones que han podido llevar al asesino a cometer este acto atroz.

Evidentemente el pintor asesinado, Víctor Palacios, su ex mujer Elsa, su actual pareja Paula y el galerista y marchante del pintor, Marcelo, forman parte de un numeroso elenco de personajes que aportan mucho a la historia y nos ayudan a comprender desde distintos puntos de vista los entresijos del mundo del arte.

Y evidentemente también están los policías que investigan el caso, el inspector Millan Ariza y su ayudante Teo Saldaña. Su investigación avanza despacio, pero también se verá cuestionada por revelaciones inesperadas y sobre todo por la intervención de la psiquiatra. Y esto, para mí, es otro acierto de la autora, Natalia Guerra, al introducir en la trama la tensión sexual y emocional que se crea entre Ana y Millan. 

En una novela negra clásica el inspector representa el método y la lógica, pero aquí Ana aporta una manera diferente de aproximarse a las motivaciones que mueven a las personas. No penséis que es una historia romántica convencional, para nada, la autora crea entre los personajes una tensión entre lo que cada una hace, lo que siente y lo que se permiten mostrar.

Guardaré tu última sangre es una novela que combina muy bien la ambientación en el mundo del arte con suspense, psicología y critica social. Aporta, bajo mi punto de vista, originalidad del escenario, una perspectiva interesante al tratar no solo de encontrar al culpable, si no de comprender que mueve a las personas a cruzar ciertos límites, critica sobre la fama, el poder y los intereses económicos que envuelven el mundo del arte y por último, también aporta, un ritmo narrativo intenso, y una prosa directa y actual, que con capítulos cortos contribuyen a mantener la tensión hasta el final.

 El desenlace de la historia es lo que me ha dejado más frio. Lo he visto muy acelerado y superficial, lo que no me ha cuadrado con el ritmo narrativo de toda la novela. Un aquí te pillo, aquí te mato, que me ha dejado con ganas de más para cerrar una más que interesante historia magníficamente narrada.

Natalia Guerra (Segovia 1980) ha trabajado en publicidad, en televisión y en galerías de arte. Durante mucho tiempo ha vendido libros como comercial de una gran editorial. También los ha escrito en la sombra para otros autores, igual que guiones de televisión. Guardaré tu última sangre no es su único libro publicado, pero si el primero que firma con su nombre.


Marcial García Llorente


Guardaré tu última sangre
Natalia Guerra
Editorial Siruela
ISBN: 9791388032578
Idioma: Castellano
Número de páginas: 312
Año de edición: 2026
Colección: Nuevos Tiempos / Policiaca

Cómpralo en Amazon

divendres, 9 d’octubre del 2026

Jussi Adler-Olsen abre una nueva etapa del Departamento Q junto a Stine Bolther y Line Holm con "Las almas muertas no cantan"

Jussi Adler-Olsen inicia una nueva etapa en su icónica saga del Departamento Q con la publicación de Las almas muertas no cantan, incorporando por primera vez a las escritoras y periodistas danesas Stine Bolther y Line Holm como coautoras. Esta undécima entrega marca un relevo estructural en la serie, donde Carl Mørck cede el protagonismo a nuevas dinámicas de equipo lideradas por la incorporación de Helena Henry, una misteriosa policía francesa de origen iraní. El proyecto, concebido como una transición a largo plazo para asegurar el futuro del universo literario, coincide además con el éxito de su adaptación televisiva en Netflix.
El origen de una alianza inesperada
Durante el encuentro con la prensa con motivo de la publicación del libro en España, el autor detalló el proceso de selección y los motivos detrás de esta colaboración:
"Muchas casas editoriales me contactaban y me decían: 'No puede ser cierto, no puedes terminar con la décima entrega, necesitas continuar'. Así que simplemente lo decidí. Al principio entrevisté a varios autores en Suecia y Dinamarca, hasta que un día me pregunté qué pasaría si contactara a estas dos fantásticas autoras. Investigué cómo escribían; sus estilos eran muy parecidos a lo que yo quería hacer en el futuro. Les propuse trabajar conmigo los próximos años y que después ellas solas llevaran la saga."
— Jussi Adler-Olsen
La propuesta tomó por sorpresa a las autoras en 2021, durante el festival literario Crimemessen (Festival del Crimen) en Dinamarca:
"Nos miramos y dijimos: '¿En serio nos está preguntando si queremos trabajar en esto que es tan grande?'. En ese momento no teníamos una cantidad de lectores tan increíble como él. Llevábamos 20 años trabajando como periodistas, pero solo teníamos un libro publicado juntas. Aceptamos el reto, pero mantuvimos el secreto firmemente sin decírselo a nuestros amigos ni a nadie en general durante tres años."
— Stine Bolther y Line Holm
Un relevo marcado por la salud y la jubilación
Aunque la decisión se tomó mucho antes de que al escritor le diagnosticaran cáncer, el cambio cobró mayor fuerza debido a sus circunstancias personales y sus planes de retiro a los 71 años:
"La propuesta llegó mucho antes de mi diagnóstico. Lo que yo quería originalmente era poder viajar por el mundo y disfrutar un poco de la jubilación. Con el tiempo, tener cuatro manos más disponibles ha sido maravilloso para asumir toda esta carga."
— Jussi Adler-Olsen
Jussi Adler-Olsen y Stine Bolther
La creación de Helena Henry y el destino de los personajes
Durante tres años de reuniones secretas en casa de Adler-Olsen, los tres autores planificaron el rumbo de la serie, cuidando de no alterar la esencia original ni el característico sentido del humor de la saga:
"Le preguntamos a Jussi si podíamos hacerle hueco a otro personaje y a quién deberíamos matar para lograrlo. Le preguntamos si podíamos matar a uno de los suyos. Él se negó rotundamente a tocar a Carl, Asad, Rose o Gordon. Así que tomamos a Gordon y lo enviamos lejos, dentro de Dinamarca, pero sigue vivo. Después nació Helena Henry, una policía francesa e iraní que fue muy divertida de escribir."
— Stine Bolther y Line Holm
"Ellas tenían respuesta para absolutamente todo. Un día me senté en la silla, recordé lo que me habían contado y no me cupo duda de que este es un nuevo Departamento Q, pero muy bien hecho. Cuando mi mujer leyó el manuscrito, me dijo que no se notaba dónde terminaba lo que había escrito yo y dónde empezaba lo de ellas."
— Jussi Adler-Olsen
¿Quién tiene la última palabra?
A pesar de la total apertura y la libertad creativa otorgada a Bolther y Holm, el orden jerárquico del proceso de escritura quedó claro desde el acuerdo contractual:
"Por contrato debería ser yo quien decida, y normalmente suelo ser yo, pero he intentado ser muy abierto. No he sido un protector escéptico o restrictivo con mi universo."
— Jussi Adler-Olsen
"Todos nos pusimos de acuerdo desde el principio en que este es el universo que Jussi creó y en el que ha trabajado durante 20 años. Nosotras solo nos hemos unido, así que las decisiones finales le competen a él. Sin embargo, ha sido sumamente generoso y nos ha dado manga ancha para presentar nuestras ideas."
— Stine Bolther y Line Holm

Las autoras confirmaron que ya se encuentran sumergidas en el proceso de "escribir y reescribir" la duodécima entrega de la saga, garantizando que el Departamento Q continuará expandiéndose con nuevas perspectivas tanto en el ámbito editorial como en su adaptación audiovisual para Netflix.
Redacción

Las almas muertas no cantan
Jussi Adler-Olsen, Stine Bolther y Line Holm 
Traductor: Begoña Romero, Cristina Riera
Editorial: Maeva Ediciones
ISBN: 9791388136351
Idioma: Castellano
Número de páginas: 520
Año de edición: 2026

Cómpralo en Amazon

dijous, 8 d’octubre del 2026

«Volia transmetre què significa viure sota les bombes» - Entrevista a Ascen Capel autora de 'Fer-me sobre la terra'

Amb Fer-me sobre la terra, Ascen Capel s’endinsa en la Barcelona de la Guerra Civil per recuperar la memòria dels bombardejos, els refugis antiaeris i, sobretot, la vida quotidiana de les dones que van haver de sobreviure enmig de la por. La novel·la recrea també el barri de Gràcia dels anys trenta i dona veu a dones anònimes que, lluny dels grans protagonismes polítics, van sostenir les seves famílies i van continuar fent vida en una ciutat sota les bombes.

Avui parlem amb l’autora sobre els orígens de la novel·la, la documentació històrica, els bombardejos de Barcelona, la memòria de les supervivents i el paper de les dones durant i després de la guerra.

D’on neix la idea d’escriure aquesta novel·la i de situar-la durant la Guerra Civil?

Em va venir al cap el tema dels refugis antiaeris. Vaig imaginar-me la meva mare sota les bombes i dins d’un refugi. I aleshores em vaig preguntar què sentia aquella gent, sobretot les dones, què feien, com es movien.

Després em vaig plantejar d’on venien, quina càrrega portaven i com es movien per aquella ciutat sota les bombes. Hem de tenir en compte que Barcelona va ser una de les primeres ciutats on es van produir bombardejos sistemàtics sobre la població civil.

Això és el que intento esbrinar i indagar dins la novel·la: com aquelles dones se’n sortien, com anaven als refugis, com menjaven, com es movien i com intentaven continuar vivint.

També hi ha una història d’emigració, perquè entro en la història de cada personatge. Són dones que venen d’un poble de Castella, Àgreda, a Sòria, i explico com havien arribat a Barcelona la mare i la tieta de la Teresina, i com ella se’n sortia amb la seva germana i el seu germà.

Volia fer-ho amb molt de sentiment i imaginar realment què significa viure sota les bombes, sota aquell terror. És una sensació molt terrorífica, i això és el que volia transmetre i amb què volia empatitzar.

Com ha estat el procés de documentació?

M’he documentat moltíssim. He consultat historiadors com Josep Maria Contel i Joan Villarroya, que han investigat precisament els bombardejos de Barcelona.

També he entrevistat dones supervivents, com la Magda Ramon, que té 104 anys, i altres dones, com la Montse Comerma, que és un personatge que neix en aquell moment.

Els he preguntat com vivien, què sentien i quins records tenien dels bombardejos. Hi ha una part de la història que ha estat envoltada de molt silenci i que ara costa recuperar, però crec que val la pena relatar-la.

Com era el dia a dia d’aquestes dones? Es podia mantenir una certa normalitat?

Sí. La veritat és que tot el que t’imagines sota les bombes és una mica el que està passant avui. Veiem tants països i llocs bombardejats… Ara en diem drons, bombes o d’una altra manera, però, en el fons, és el mateix.

La gent continua fent la seva vida tant com pot. A Barcelona funcionaven els cinemes, funcionaven els mercats, funcionava gairebé tot. I, quan hi havia bombardejos, també hi havia bombers, policies i tota l’activitat pròpia dels rescats.

Això és el que jo intentava veure: com és viure així. El front estava lluny. A Barcelona, el front era a l’Ebre, però de sobte sentien que tenien el front a sobre perquè les bombes els queien damunt.

El primer bombardeig important va ser el 13 de febrer de 1937 i, a partir d’aleshores, els bombardejos es van anar repetint. L’aviació italiana, especialment des de Mallorca, va tenir un paper molt important.

Per a la població va ser una sorpresa. No s’esperaven que la guerra els arribés pel cel. I van intentar continuar vivint com podien, amb molta por. Això és el que he intentat transmetre: aquests sentiments de por i d’intentar sobreviure malgrat la por.

Què sabem avui dels responsables dels bombardejos de Barcelona?

Avui tenim molta més informació que aleshores. Per exemple, hi va haver una querella d’una associació anomenada Altra Itàlia contra els italians que van bombardejar Barcelona. La van presentar davant d’un jutjat d’instrucció de Barcelona cap a l’any 2000, quan encara hi havia molts supervivents.

També he consultat el llibre de Joan Villarroya Mussolini contra Barcelona, que explica la responsabilitat de Mussolini en els bombardejos.

Els dies 16, 17 i 18 de març de 1938 van ser especialment terribles. Mussolini va ordenar aquests bombardejos, executats per l’aviació italiana que tenia la seva base a Mallorca.

En aquell moment la població no sabia exactament d’on venien les bombes ni qui les estava llançant. Hi havia rumors i algunes informacions, però avui tenim documents italians desclassificats i les historiadores han pogut reconstruir els fets amb molta més precisió.

Aquesta documentació m’ha servit per situar els personatges, sobretot les dones, dins d’aquell context i explicar què feien i com sobrevivien.

També hi ha un personatge masculí inspirat en el teu avi?

Sí. He intentat inspirar-me en el meu avi per construir aquest personatge i fer-li també una transformació al llarg de la novel·la. Sobretot volia que acabés sent un personatge que apostés per la pau i contra la violència.

Com ha estat reviure el barri de Gràcia dels anys trenta?

Jo soc nascuda a Gràcia i per a mi és com el meu poble. És un barri que sento molt meu. Hi he viscut diferents etapes de la meva vida i em sento molt gracienca en molts aspectes.

He tingut l’oportunitat de conèixer encara més la història de Gràcia a través, per exemple, de Josep Maria Contel. Ara, de fet, estic prologant un llibre seu d’història que m’emociona molt.

Tot aquest contacte amb la història de Gràcia m’ha emocionat perquè és com veure les seves arrels, però també les seves fissures interiors: els refugis, la gent, els espais…

M’ha emocionat molt poder reviure el barri d’aquesta manera i espero que les persones que facin algun itinerari relacionat amb la novel·la també el puguin viure i entendre com un barri que, en aquella època, pràcticament era un poble.

Les dones tenen un paper central en la novel·la. Com les has volgut representar?

He volgut representar dones diferents. Algunes pertanyien al bàndol dels sublevats, i això també m’interessava molt: explorar què significa viure una guerra quan els qui et tiren les bombes són, d’alguna manera, els teus.

És també una mirada contra la violència i a favor de la pau.

D’altra banda, no he volgut crear dones necessàriament molt activistes políticament ni milicianes, tot i que n’hi havia i és evident que mereixen un gran homenatge. En aquest cas he creat dones anònimes.

M’he inspirat en dones de la meva família, en veïnes i en dones que d’alguna manera puc situar, però sense donar-los un espai polític concret ni convertir-les necessàriament en activistes.

Però alguna d’elles sí que participa en una manifestació de dones.

Sí. Per exemple, la Rosalia participa en una manifestació que es va fer després del primer bombardeig de 1937.

El febrer de 1937 hi va haver una manifestació de dones a la plaça de Catalunya per protestar contra els bombardejos i exigir que no es massacrés la població civil, especialment les dones i els nens.

Imagineu-vos què significava una manifestació només de dones l’any 1937. És molt emocionant veure el pes que podien arribar a tenir les dones, no només les activistes, sinó també les dones anònimes que creien en la pau.

I crec que això continua sent molt actual.

Què t’agradaria que es quedés el lector després de llegir Fer-me la terra?

Sobretot, que entengués què significa viure sota les bombes i que pogués empatitzar amb aquelles persones.

També que recuperéssim una part de la nostra història que durant molt de temps ha estat silenciosa. I que entenguéssim que, darrere dels grans esdeveniments històrics, hi ha persones anònimes que intenten simplement sobreviure, cuidar els seus fills, anar al mercat, treballar i continuar vivint.

Les dones que apareixen a la novel·la són, en gran part, dones anònimes, però precisament per això crec que expliquen una història molt important.

Ascen Capel és l’autora de Fer-me la terra, una novel·la que recupera la memòria de la Barcelona bombardejada durant la Guerra Civil i posa el focus en les dones, els refugis i la vida quotidiana en temps de guerra.


Xavier Borrell


Fer-me sobre la terra
Ascen Capel Cilla
Editorial: Edicions 62
ISBN: 9788429783377
Idioma: Català
Número de páginas: 184
Año de edición: 2026
Colección: El Balancí

Compra el llibre a Amazon


dimecres, 7 d’octubre del 2026

'Postals del món que oblido' - Marc Cerrudo Boada


Postals del món de l’oblido comença quan la protagonista, una dona gran arriba a T una ciutat que no coneix però entremig dels records que li resten dintre del seu procés de desmemoriament, la ciutat de T la porta a la seva infància quan la seva mare deia “Agafeu les maletes, anem de viatge a T”. 

Un fet que es repetia cada any quan el tiet per motius laborals es traslladava a T i enviava una postal a la família. La protagonista, de la que no sabrem el nom entre els records perduts en la fondària de la memòria està el de la veu de la seva mare i abans de caure en l’oblit total vol tornar a sentir aquella veu, d’una dona que era mare i que així com el pare era home i pare, la mare sols era mare.

Marc Cerrudo amb una prosa força poètica  ens explica les voltes que la anciana fa per T amb l’esperança de que veure in situ els records de les postals retrobaria la veu de la mare. Potser per que al perdre aquest record la porta als silencis de la mare quan era un nena, uns silencis que eren els pitjors càstigs que podia rebre.

Una narració plena de moments nostàlgics i de com viu aquesta anciana els moments que sap que son un camí a l’oblit, un oblit que en principi no l’amoïnava  fins que l’alerta li va venir al no poder recordar la veu de la mare.

Marc Cerrudo Boada es escriptor i periodista cultural que a més condueix clubs de lectura. Al 2021 va publicar la seva  primera novel·la Lluny vol dir mai més obra guanyadora del Premi  Roc Boronat.

Bona lectura.


Eugènia Ros


Postals del món que oblido
Marc Cerrudo Boada
Editorial: Univers Llibres
ISBN: 9788419721815
Idioma: Català
Número de páginas: 160
Año de edición: 2026

Compra el llibre a Amazon

Popular