dimecres, 18 de febrer del 2026

Salman Rushdie: “Cuando la lengua deja de servir para entendernos, una sociedad se vuelve peligrosa”.

© Rachel Eliza Griffiths

El escritor presenta 'La penúltima hora', un volumen de relatos marcado por la vejez, la muerte, lacensura y la fragilidad de la comunicación en un mundo cada vez más polarizado.

El encuentro no fue solo la presentación de un libro. Fue, más bien, una meditación pública sobre el tiempo, la fragilidad del lenguaje y el lugar de la literatura en un mundo que parece haber olvidado cómo escucharse.

Rushdie llegó para hablar de El penúltimo día, un volumen de relatos que él mismo describe como un “recorrido por toda una vida de escritura”. India, Inglaterra y Estados Unidos se cruzan en estas páginas como estaciones de una biografía literaria. No tanto un regreso al pasado como una mirada panorámica: el escritor observándose a sí mismo desde la altura de los años.

Desde la primera respuesta, la conversación giró hacia una preocupación central: la quiebra de la comunicación. “Vivimos un momento en el que hablamos la misma lengua y, aun así, no nos entendemos”, dijo. La imagen que propuso es inquietante: sociedades que se gritan desde orillas opuestas de un vacío. No es casual que uno de los relatos pueda leerse como una parábola sobre la libertad de expresión. Cuando el lenguaje deja de servir para el encuentro, parece decir Rushdie, se convierte en un síntoma de peligro.


La muerte planea sobre el libro, aunque sin solemnidad. A los 79 años, el autor explicó que ahora escribe sobre la vejez como antes lo hacía sobre la juventud, con la misma curiosidad narrativa. Lo que le interesa no es el final biológico, sino el artístico: cómo responden los creadores al último tramo de su obra. Beethoven componiendo desde la sordera, Goya pintando sus visiones negras, Picasso reinventándose cuando muchos ya lo daban por acabado. Entre la serenidad y la rabia, Rushdie sitúa la experiencia humana como un territorio ambiguo, donde ambas conviven.

La literatura, para él, no es un arma triunfal, pero tampoco un adorno. Puede ser resistencia, sí, aunque sobre todo es una forma de comprender. Citó a Orwell como ejemplo de cómo la ficción puede enseñarnos a pensar la opresión. No derriba regímenes, reconoció, pero abre grietas en el discurso único. Quizá por eso se mostró especialmente crítico con el avance de la censura en Estados Unidos, donde clásicos contemporáneos han sido retirados de escuelas y bibliotecas. La persecución de los libros le parece un síntoma del miedo a la imaginación.

Uno de los momentos más literarios de la charla llegó al hablar de Goya. Rushdie recordó su visita al Museo del Prado y el impacto de las Pinturas Negras: un artista que, expulsado de la corte y rodeado de sombras, pintó como si el mundo se estuviera cerrando sobre sí mismo. Vio ahí un eco del presente. No como cita cultural, sino como espejo: el arte volviendo sobre la oscuridad de su tiempo.

El libro se cierra con una frase desarmante: “Nuestras palabras nos fallan”. Rushdie no la entiende como una rendición, sino como una advertencia. Cuando el lenguaje ya no alcanza para tender puentes, algo esencial se rompe en la vida pública. La literatura, entonces, no salva, pero insiste. Construye pequeños mundos donde todavía es posible entenderse.

Lejos de pensar en la retirada, el autor habló del futuro con ironía. Quiere volver a la novela. Anunciar el final —dijo— es un privilegio del artista, pero también lo es cambiar de opinión. Quizá ahí esté la clave de El penúltimo día: escribir no como despedida, sino como una forma de seguir hablando cuando el mundo parece quedarse sin palabras.

Xavier Borrell


La penúltima hora
Salman Rushdie
Traductor: Luis Murillo Fort
Editorial: Random House
ISBN: 9788439746348
Idioma: Castellano
Número de páginas: 272
Año de edición: 2026
Colección: Random House




dilluns, 16 de febrer del 2026

'Querido Materno' - Severino Pallaruelo

Querido Materno, la última novela escrita por Severino Pallaruelo (Puyarruego, Huesca, 1954) retrata a través de fotografías, alguna carta y muchos objetos, acumulados a lo largo de más de cien años en la vivienda de una familia de buena posición en un pueblo del interior de la España del siglo XX la historia de la saga familiar de dos familias unidas por una boda, los Luparuelo Azpeitia y los Verdú Biescas, unidos finalmente por Materno, el protagonista de la historia, o al menos quien da nombre a la novela, hijo de un Luparuelo y un Verdú.

La mujer de MaternoAgustina, muere dejando a uno de sus sobrinos, de nombre Arturo, la casa familiar en herencia, incluyendo todo lo que hay en su interior.

En en este instante cuando Arturo decide llamar a un amigo para que a base de fotografías documente todo aquello que están encontrando en la casa, a poder ser antes de que lo pongan a la venta.

En dicho amigo, quien explica la historia de todo aquello que va fotografiando y ocurriendo en dicha casa cuando se reúnen su amigo Arturo, su invidente mujer y una amiga de ambos.

En los diez capítulos que conforman la novela, encontramos es cada uno de ellos la historia de los nueve protagonistas de la misma, los abuelos, los hijos y los nietos, siendo el más destacado Materno, pero si hay diez capítulos y nueve personajes, ¿quién es el décimo personaje de la historia? La propia casa. EL primer capítulo de la novela es exclusivo de la casa.

Ambas familias son gente de orden, gente bien que se dice ahora, de élite burguesa, religiosa y conservadora, no tanto por su pensamiento político, que también, sino más por conservar en sus casas todo su pasado en sus viejos y grandes muebles.

Pallaruelo desgrana con buen hacer la historia familiar de todos esos personajes, que años después de su existencia, unos desconocidos intentan comprender, asimilar e incluso juzgar con todo aquello que se conserva de los muertos.

Querido Materno, la novela, refleja el claustrofóbico ambiente familiar y social en el que se asfixian sus protagonistas, incluyendo en el saco aquellos que reciben en herencia una casa repleta de historias por contar y a los amigos de estos.

Sin duda alguna la habilidad del autor dota a la novela de un mayor interés para el lector ya que finalmente la prosa de Pallaruelo supera con creces a la propia historia de los personajes. 

Querido Materno es un libro para degustar poco a poco, página a página, capítulo a capítulo, gracias a la escritura de su autor, de su sabiduría, de su mirada y de nuestra empatía por todos y cada uno de los personajes de la novela, buenos o malos, que consigue su autor al contarnos vida y milagros de cada uno de ellos, desde el déspota dePaco, a la dominante, ambiciosa e inteligente Marina, todos y cada uno de ellos aportan a la familia un ladrillo para construir ese muro infranqueable que acaban siendo todas y cada una de las familias en la vida.

Altamente recomendable, aunque no haya en él asesinatos que esclarecer, policías corruptos violentos o investigadores privados que fuman y beben hasta caer redondos, Querido Materno es un trozo de la historia de este país.

SALVA G.


Título: Querido Materno
Autor: Severino Pallaruelo
Editorial: Xordica
Edición: 1ª edición, octubre de 2025
Número de páginas: 415
I.S.B.N. 978-84-16461-73-8

divendres, 13 de febrer del 2026

'El retorno de los exiliados' - Elisabeth de Waal

El retorno de los exiliados narra el regreso a Viena, tras la Segunda Guerra Mundial, de varios judíos que habían huido del nazismo. Al volver, descubren una ciudad y una sociedad profundamente transformadas, donde el pasado reciente es evitado y el sentimiento de desarraigo persiste. 

La novela explora temas como la memoria, la pérdida, la identidad y la dificultad de reconstruir una vida después del exilio.

La novela destaca porque presenta la historia desde el punto de vista de dos personajes muy distintos: una hija de padres exiliados que regresa al país natal y una persona que vuelve tras haber sido refugiada de guerra. La obra está inspirada en la biografía de la autora y en la historia de su familia, lo que le da un gran valor testimonial. 

A través de estas experiencias, el lector puede comprender lo que sienten quienes regresan a un país marcado por la guerra, donde ya no están los edificios ni las personas que conocían. Es una historia con la que resulta fácil identificarse y que se puede relacionar con situaciones actuales.

Elisabeth de Waal (Viena, 1899–1991), de soltera Von Ephrussi, perteneció a una familia aristocrática judía. Estudió filosofía, derecho y economía en la Universidad de Viena y obtuvo su doctorado en 1923. Tras vivir en París y Suiza, se estableció en Inglaterra en 1939. A finales de los años cincuenta escribió varias novelas, entre ellas El retorno de los exiliados, publicada de manera póstuma e inspirada en su experiencia familiar y en el exilio europeo.

Olga Yagüe


El retorno de los exiliados
Elisabeth de Waal
Traductor:
Celia Filipetto
Editorial: Libros del Asteroide S.L.U.
ISBN: 9788410178878
Idioma: Castellano
Año de edición: 2026


dijous, 12 de febrer del 2026

"No quería hacer un policía corrupto. Almanzor ya lo conocemos de otras novelas: tiene ética, pero también mucha calle" - Entrevista a Jorge Sánchez López, autor de 'Fin del juego'

Mientras todos duermen, el inspector Almanzor se dedica a redactar un último atestado, cuando recibe una llamada. Al otro lado, Juan, un amigo y camarero del bar Los Gallegos, agoniza. Cuando Almanzor llega precipitadamente al bar ya es demasiado tarde. En el suelo, un cigarrillo con la ceniza intacta; en la barra, un cubata a medio consumir, restos de cocaína y unos cubiletes de dados. Juan no llevaba ejemplar, pero Almanzor lo apreciaba a su manera. Para él, encontrar al asesino es algo que va a ir mucho más allá del compromiso profesional.

Muy buenas. Hoy tenemos con nosotros a Jorge Sánchez López, amigo de la casa, que nos presenta su nuevo libro, Fin del juego.

Lo primero de todo, saludarlo. ¿Qué tal, Jorge? ¿Cómo estás?

Hola, buenas tardes. Muchas gracias por invitarme.

Gracias a ti. ¿Cómo nace esta historia del inspector Almanzor sobre el juego ilegal?

No te lo vas a creer, pero el detonante fue un robo en un bar cerca de mi casa. A partir de ahí planteé una historia con un asesinato más fuerte, pero ese fue el punto de partida.

El tema del juego es importante porque permite hablar de adicciones. Almanzor ya aparecía en El túnel de Oliva, ambientado en los años noventa, cuando los personajes eran jóvenes. En este caso rondan los cincuenta y trato los cambios en las relaciones, la ludopatía, el alcoholismo… temas más propios de esa edad.

¿Qué nivel de investigación has tenido que hacer sobre el juego ilegal? ¿Es un mundo oculto mayor de lo que pensamos?

He tenido que investigar bastante porque el libro trata también el crimen organizado, aunque no al nivel de mafias grandes y estructuradas, sino grupos más pequeños y cutres. He leído noticias y me he informado sobre cómo funcionan: colaboradores, gente que alquila locales, quien vende armas… para hacerlo creíble.


También he hablado con policías. Aunque es novela negra y la investigación es más intuitiva que técnica, conocer esos detalles ayuda mucho.

Leyendo el libro da la sensación de que es difícil atraparlos porque saben cambiar de sitio y camuflarse, e incluso puede haber policías corruptos.

No quería hacer un policía corrupto. Almanzor ya lo conocemos de otras novelas: tiene ética, pero también mucha calle. Lleva años de experiencia y sabe moverse en esos ambientes, sobre todo trabajando de paisano para pillar a la gente in fraganti.

No necesitas escenarios exóticos ni mundos perdidos para escribir una buena novela: la periferia de Madrid te sirve de inspiración.

Sí. Esta novela empieza en Fuenlabrada, una ciudad grande que ha crecido mucho. En El túnel de Oliva ya usaba lo que en broma llamamos la “Costa Marrón”: Fuenlabrada, Parla y Alcorcón.
En esta amplío al resto de la Comunidad de Madrid. Si necesito un empresario, me voy al norte, a zonas como Pozuelo o Las Rozas, donde alguien con dinero ilegal puede pasar más desapercibido. Aunque hablo de periferia, en realidad uso toda la comunidad.

¿Qué papel juegan los psicólogos en este tipo de situaciones?

En el libro el protagonista estudió Psicología, como yo, antes de ser policía. Y no es tan raro: hay policías que empezaron Psicología, luego Derecho y acabaron en el cuerpo.
Creo que el juego suele esconder problemas previos. El camarero asesinado, Juan, ha perdido a su mujer, no se habla con su hijo, tiene adicciones… Es fundamental buscar ayuda profesional para entender de dónde viene todo eso y cambiar hábitos.

Tus personajes son muy realistas, con altibajos.

Intento que tengan muchas capas. Incluso los delincuentes tienen historia y rasgos que cualquiera podría tener.
El policía, por ejemplo, no es el típico estereotipo del alcohólico: tiene familia y una vida normal, pero su trabajo le genera ansiedad y estrés postraumático. A veces tiene ganas de trabajar y otras no. Eso lo hace más humano.

¿Qué te aporta escribir novela negra?

Estéticamente es muy ágil. Las frases pueden ser cortas o largas. Yo empecé como poeta y eso se nota: juego con el ritmo y el estilo.
Me aporta experimentar creativamente y conocerme como autor, ver qué quiero contar y qué funciona con los lectores.

Has ganado recientemente el Premio Ernest Hemingway.

Sí, por el conjunto de mi obra. Además, El túnel de Oliva se ha traducido al árabe y saldrá en marzo.

Mi obra no es muy extensa, pero toca varios géneros: relatos, poemas, novelas. Creo que eso se ha valorado. Y también espero llegar a más lectores, porque cada vez se publica más y los libros no duran tanto en las librerías.

Dicen que eres heredero de los escritores madrileños de novela negra como Juan Madrid o Julián Ibáñez. ¿Eso halaga o pesa?

Ojalá lo sea, porque escriben muy bien. Son autores en los que inspirarse. Te da esperanza para crear nuevas historias y seguir su legado.

Xavier Borrell 


Fin del juego
Jorge Sánchez López
Editorial: Rba Libros
ISBN: 9788410981317
Idioma: Castellano
Número de páginas: 304
Año de edición: 2025


dimecres, 11 de febrer del 2026

'El cel ens ha oblidat' - Anselm Aguadé

La novel·la comença quan Agustí Fornells, un home de negocis, pateix un accident de cotxe després de xocar amb un camió. En despertar-se, mig confús per l’impacte, pregunta a les persones que han acudit al lloc dels fets per la seva acompanyant, la seva amant i pel seu maletí, dels quals no hi ha cap rastre. Tothom pensa que Fornells delira a causa del cop, sobretot quan es nega a denunciar ambdues desaparicions.

Quan Sandra, la seva esposa, el va a veure a l’hospital, casualment sent una conversa del seu marit amb el seu home de confiança sobre la necessitat de recuperar el maletí de la manera més discreta possible. Aquest fet desperta l’interès de Sandra pel contingut del maletí i es pregunta què deu amagar el seu marit, ja que, si es tracta d’una pèrdua valuosa, no entén per què no ho denuncia a la policia.

Anselm Aguadé sap mantenir la intriga fins al final de la novel·la, que conté alguns passatges escabrosos pel tema que tracta i que estan descrits amb detall. La història té dues protagonistes principals: Sandra, l’esposa de Fornells, i Mònica, l’amant. Per descobrir qui és realment el seu marit, Sandra no dubta a demanar la col·laboració de Mònica per tirar endavant les seves indagacions.

Els fets se succeeixen l’un rere l’altre de manera vertiginosa, fet que capta l’atenció del lector i el manté en suspens fins a veure com acaba tot plegat.

Anselm Aguadé, llicenciat en Història, va exercir de professor de formació professional als dos instituts de Torredembarra. Té una nombrosa obra publicada i, amb El cel ens ha oblidat, ens presenta un tema força colpidor, alhora que descriu de manera punyent el món dels negocis i de les aparences.

Bona lectura!

Eugénia Ros


El cel ens ha oblidat 
Anselm Aguadé
Editorial: Cossetania
ISBN: 9788413565125 
Idioma: Catalá
Número de pàgines: 240
Año d'ediciò: 2025


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