dilluns, 21 de gener de 2019

'Carvalho: problemas de identidad' - Carlos Zanón


Sinopsis de Carvalho: problemas de identidad:

Sin saber bien cómo ni por qué, Carvalho anda desgarrado entre Barcelona y Madrid. En Barcelona le quedan los restos de su tribu y el despacho en el que sigue trabajando. En Madrid anda perdido en el laberinto de una mujer casada con un prohombre de la política nacional, y que le ha desestabilizado más de lo que consiguió nadie antes. Quizá se está haciendo viejo o le asaltan —como al propio país— problemas de identidad a todos los niveles: ¿quién eres, Carvalho?, ¿qué quieres?, ¿qué buscas? Estamos en 2017 y las placas tectónicas de la sociedad parecen moverse de un modo inédito. Los problemas de siempre, la desaparición de una prostituta o una vieja amiga que acude en busca de ayuda por un sangriento crimen familiar. En lo personal, la complicidad con Biscúter pasa por horas bajas, y su salud no es la mejor noticia del momento.

Y sigue odiando la música moderna y quemando libros.

EL AUTOR

Carlos Zanón (Barcelona, 1966) es autor de los libros de poemas El sabor de tu boca borracha (Nínfula, 1989, mención especial Premio Anthropos), Ilusiones y sueños de 10 000 maletas (Ed. Libertarias-Prodhufi, 1996), En el parque de los osos (Ayuntamiento de Málaga, 2001, finalista del Premio Nacional de Poesía Ciudad de Irún), Algunas maneras de olvidar a Gengis Khan (Ed. Hiperión, 2004, Premio Valencia de Poesía), Tictac tictac (Ed. Carena, 2010), la antología Yo vivía aquí (1989-2012) (Playa de Ákaba, 2012), Rock’n’roll (66rpm, 2014) y Banco de sangre (Espasa, 2017). En el ámbito narrativo es autor de las novelas Nadie ama a un hombre bueno(Ed.Quadrivium, 2008, Sigueleyendo, 2012), Tarde, mal y nunca (Saymon, 2009, RBA Serie Negra, 2010), premio Brigada Mejor Primera Novela del año, finalista del Premio Memorial Silverio Cañada, Giallo e dell Noir (Italia) y Violeta Negra (Francia), No llames a casa (RBA, 2012, 6.ª ed.) premio Valencia Negra a mejor novela del año,Yo fui Johnny Thunders (RBA, 6ª ed), premio Salamanca Negra mejor Novela del Año 2014, premio Novelpol 2015 y premio Dashiell Hammet 2015, y del libro de relatos Marley estaba muerto (RBA, octubre 2015) y su última novela Taxi (Salamandra, octubre 2017). Su narrativa ha sido traducida y publicada en Estados Unidos, Alemania, Francia, Holanda e Italia. 

Colabora como articulista, crítico musical o literario con periódicos, revistas y suplementos culturales. 

RESURRECCIÓN. 

Las resurrecciones siempre han sido algo muy polémico. Ya en la Biblia la salida del bueno de Lázaro de la tumba tras quitar la piedra nos produce más perturbación que jolgorio. Lázaro llevaba días muerto y enterrado y en verdad nadie le preguntó si quería volver a la vida. Y encima vendado y con aquellas pintas, y según los testigos, algo verdoso y maloliente. Esperamos que Jesús (y Dios, el verdadero autor del evento) hubiese tenido en cuenta los pormenores y lo hubiese devuelto “full equip”. 

Zanón no es Jesús, porque es de Barcelona y no de Belén, y su padre era taxista, y no carpintero. Buen conocedor de las historias bíblicas sin duda ha tenido en cuenta las dificultades de realizar una buena resurrección; los escritores escribimos porque somos los dioses de nuestros protagonistas, los dirigimos, amamos, matamos o hacemos sufrir a nuestro gusto y placer. En este caso, Zanón tenía el encargo más difícil, devolver a la vida a un personaje que no era suyo. Ser el dios de un personaje más grande que la literatura y que la vida, llevar el carro de Ben-hur sin que Mesala (o sea, el lector) lo mande a paseo, salir airoso de una prueba que mucha gente considera innecesaria. 

¿Lo consigue?

Bien, es Carlos Zanón. 

El Carvalho resucitado no solo está “full equip” y no huele, sino que recoge el testigo de Montalban con absoluto descaro. Es irónico, mordaz, ácido, divertido, brillante en sus comentarios, rápido en las deducciones, tierno, desfasado a ratos por el amor, temeroso y valiente ante una posible “larga enfermedad” que asoma y golpea en el estómago, sobre todo muy humano y muy, muy barcelonés a su pesar. Carvalho sale a la calle con su cámara de alta definición y nos magnifica a personajes que nos podemos encontrar en la vida a diario. No hay en esta novela policial supervillanos, aunque el protagonista coqueteé a veces con el General Zod casi sin querer y sin arrodillarse; tampoco hay investigaciones complejas ni casualidades absurdas de último momento: todo funciona como un engranaje perfecto y duro, sentimental y bronco, suave o divertido, siempre con doble o triple sentido y sensibilidad a flor de piel. Los compañeros de fatigas del detective destilan realismo, son nuestros colegas, nuestros amigos o nuestros detestados del día a día. Hay algo en la forma de escribir de Zanón que nos hace completar las escenas a nosotros: mientras Carvalho pasea por Barcelona ves todo el cuadro aunque él solo te haya mostrado una pequeña parte, los olores de la ciudad, la frescura de las calles limpias de mañana o el lodo barriobajero cuando toca. Y también gracias a la maestría literaria del autor intuyes toda la psicología de los personajes solo con gestos, acciones, miradas, disfraces. Carvalho es el dios de la novela, todos funcionan a su alrededor, tiene amigos, tiene su despacho con sus subordinados a cada cual más peculiar (atención al momento maravilloso de Biscúter en “MasterChef”, una de las joyas de la trama), tiene clientes, tiene una chica Zombie que aparece y desaparece, que lo tortura y lo ama, que lo lleva por la calle de la amargura porque Carvalho es frágil y desea serlo, harto ya de años de cemento. Y también hay casos para resolver. Algunos truculentos, muy reales. Y apariciones estelares, cameos que resucitan a los que nunca debían haber muerto. Y así, resurrección tras resurrección, te das cuenta de que lo que menos importa es precisamente eso, que Zanón ha creado una novela maravillosamente escrita y mejor contada, que te alegra o te destroza según el detective quiera hacerlo. Y esa división tan patria de Madrid-Barcelona, el tira y afloja, el odio y el amor, la dependencia y las ansias de libertad. Todo eso está en este libro que es mucho Zanón y mucho homenaje respetuoso a Montalbán y a su mirada infalible. El escritor juega una y otra vez con Carvalhos verdaderos y falsos, propios y ajenos, y ves como toda la novela gira siempre sobre dos ejes que parten de Madrid y Barcelona y acaban en Zanón-Carvalho, la vida y la muerte, la enfermedad y la salud, la bulimia y la anorexia y esas recetas maravillosas que producen una explosión de las glándulas salivares y ganas de ir a la casa del detective a que te haga una cena suculenta, aunque luego te apriete el dedo gordo del pie al amanecer. 

Si tienen alguna duda, láncenla a la chimenea. Es una novela maravillosa y llena de poesía. No dejen que la resurrección les eche para atrás. El muerto no solo no huele, es que está dispuesto a vestirse de Elvis y bailar durante toda la noche en cualquier garito para celebrar la nueva vida. 

Nieves Abarca

CARVALHO: PROBLEMAS DE IDENTIDAD (EN PAPEL) 
CARLOS ZANON , 2019
Nº de páginas: 352 págs.
Encuadernación: Tapa dura
Editorial: PLANETA
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788408201489

1 comentari:

  1. No se si había que ser creyente para leer esta resurección, pero gracias a tu reseña ahora soy converso.

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