dijous, 23 d’abril de 2020

'Los siete maridos de Evelyn Hugo' - Taylor Jenkins Reid


Aunque Los siete maridos de Evelyn Hugo fue escrito dos años antes de Todos quieren a Daisy Jones, el destino quiso que no se publicaran en nuestro país el mismo año y con un mes de diferencia, aunque sorprendentemente el primero en publicarse fue el último escrito.
Y más sorprende tras su lectura, que se hayan tardado dos años en editar esta maravillosa obra de orfebrería hace que nos llevemos las manos a la cabeza.
Si en  Todos quieren a Daisy Jones, la protagonista era una rockstar, en Los siete maridos de Evelyn Hugo, la protagonista resulta ser una famosa actriz del Hollywood dorado: Evelyn Hugo.
Y sí, por supuesto, en esta ocasión, nuevamente Taylor Jenkins Reid, nos vuelve a colar una biografía de un personaje inventado, al cual cuando finalizamos el libro no solo adoramos, sino que veneramos y empatizamos con su vida.
Los siete maridos de Evelyn Hugo narra la historia de Evelyn Herrera, una cubana de nacimiento que tras emigrar a Estados Unidos consigue fama, dinero y éxito a partes iguales, pero que deberá luchar más que nada en el mundo por el amor.
Un amor que busca en sus siete maridos, pero que en ninguno de ellos encuentra.
Pero no adelantemos acontecimientos.
Todo tiene un principio, y el de Los siete maridos de Evelyn Hugo comienza con Monique Grant, una periodista desconocida que trabaja para una revista anodina y a la cual acaba de dejar su marido. Pero no todo en esta vida es depresión y oscuridad. Monique recibe la tarea de entrevistar al ícono de Hollywood Evelyn Hugo en su lujoso apartamento. Hace muchos años que Hugo vive retirada de la vida pública, pero la donación de gran parte de los vestidos que lució durante su época dorada a una causa benéfica le hace saltar de nuevo a la palestra informativa. Es ella personalmente quien busca a Monique para ese artículo. Y aunque en un principio todo el mundo da por hecho de que Hugo hablará poco y lo poco que diga no cambiará el mundo, no podían estar más equivocados: Hugo contará todo lo referente a su vida, incluyendo los famosos siete maridos, sin pelos en la lengua, con todo lujo de detalles.
Pero Hugo pone una condición: no habrá artículo que valga, todo el material irá en un libro que firmará Monique Grant.
Monique será la primera sorprendida por esa elección, y por ende el lector. Hasta que Jenkins nos desvela en una giro de los acontecimientos sorprendente quién es Monique.
Aun contando que Evelyn Hugo es mitad Elisabeth Taylor, mitad Ava Gardner, la primera se casó ocho veces, la segunda contó los secretos de su vida a un periodista, resulta curioso como tiene vida propia y al final acabe siendo más creíble que la realidad.
Los siete maridos de Evelyn Hugo está lleno de glamur, pero no es oro todo lo que reluce en el clásico Hollywood por ello también encontramos traición, oscuros secretos, escándalos y penurias. Amén de la historia de siete maridos, desde el inicial Ernie Díaz, cuando Hugo contaba con quince años de edad, hasta el último con Robert Jamison, hermano de Celia StJames, amiga personal de Hugo y famosa actriz ganadora de un Oscar.
Definitivamente Jenkins es una apuesta segura, su firme escritura y su profundidad a la hora de crear personajes, hace de sus obras un disfrute para todo amante de la lectura, y más cuando sus obras resultan tan redondas.
Un fervoroso aplauso para Taylor Jenkins Reid.
SALVA G.

Título: Los siete maridos de Evelyn Hugo
Autor: Taylor Jenkins Reid
Traducción: Nora Escoms
Editorial: Umbriel
Edición: 1ª edición, febrero de 2020
Número de páginas: 384 pp.
I.S.B.N. 978-84-17981-00-6

divendres, 17 d’abril de 2020

'El chico de las bobinas' - Pere Cervantes


Se aleja el eficiente Pere Cervantes de su zona de confort, la novela negra, esa que tantos bienes le ha dado, y lo hace para meterse en su última novela, por el momento, El chico de las bobinas. Lo hace con una historia ambientada en la Barcelona de posguerra. Yo no lo hubiera hecho. Creo que tenemos ya mucho escrito (y filmado) en este país sobre la guerra civil y sus dolorosísimas consecuencias. Tanto bueno como malo. Pero el mundo es de los valientes, que dijo alguien, y Pere está claro que es un tipo que no se echa atrás ante las dificultadas. Veremos si ha salido airoso.

El chico de las bobinas, antes de nada, es una visión enamorada y eternamente agradecida a la Barcelona de los años cuarenta. A toda España, por qué no. A la gente que salió adelante de la nada, cuando allí, y en el resto del país, no había nada más que miseria, miedo, enfermedad, frío y ganas de vivir. Es un homenaje también para los que, pese a sus esfuerzos, no fueron capaces de lograrlo. A sus gentes trabajadoras, hombres y mujeres, pero sobre todo a estas últimas. Mujeres que resistieron y supieron seguir avanzando cuando sus maridos (no todas los seguían teniendo después de la cruenta guerra y terrible represión) salían a buscar algún trabajo con el que llevar algo a casa para alimentar las bocas hambrientas de sus hijos. Mujeres que trataban también de aportar lo poco que podían a la economía familiar de la forma en que buenamente podían, haciendo lo que tuvieran que hacer, cualquier cosa, para lograrlo. A veces esos maridos ni siquiera llegaban a aportar todo lo que ganaban al final del día, perdidos en un marasmo de desesperación que preferían ahogar con unos chatos o unos pocos besos ajados al fondo de la barra de alguna oscura tasca.

Ellas estaban siempre allí. Haciendo lo imposible, arrancando esperanza y alimento del aire que respiraban. Un aire opresivo, cargado, siempre con la amenaza de las temibles fuerzas de seguridad del régimen, la temida y todopoderosa Brigada Político Social, encargada de reprimir toda oposición al franquismo valiéndose de todos los medios a su alcance.

Escribo estas líneas mientras me recupero del infausto Covid-19. He leído la novela en el hospital y ahora estoy en casa. Impresiona darse cuenta cómo son las mismas personas, las que vivieron y sufrieron todo el horror de la guerra y años posteriores, las que lucharon lo indecible para hacer de este país un lugar habitable, seguro, mejor, las que ahora se encuentran al final de sus días con este nuevo calvario que se los lleva por delante. La medicina de guerra no puede parar. Muchos de ellos no son atendidos para priorizar pacientes con mayor esperanza de salvación. Es absolutamente devastador. Uno se pregunta en qué hemos fallado cuando hemos de dejarlos a su suerte una vez más. 

Aquellos que lucharon para que otros hayamos tenido una vida mejor y más fácil, se encuentran ahora con que se les exige un último sacrificio inaceptable. Pere Cervantes, obviamente, no sabía lo que iba a ocurrir a poco de aparecer El chico de las bobinas. De haber sido así, quizás hubiese optado por otro planteamiento, por otro final. Pero las circunstancias son las que son, y todos estos terribles acontecimientos al final demuestran el acierto que ha tenido llevando la historia del modo en que lo ha hecho, la clarividencia que muestra en las reflexiones que nos ofrece en las últimas páginas, de las que no diré nada aquí.

Se habrán dado cuenta ya de que esta es una novela de homenajes. A Barcelona, a sus mujeres. Nos falta algo aún. Es un enorme homenaje al mundo del cine; un entretenimiento que, sin duda, a más de uno dio esperanza, aunque fuese de semana en semana, mediante esa “gran mentira” que les transportaba a lugares lejanos y más felices, salvándoles por unas horas, las suficientes para coger fuerzas de nuevo, de momentos de zozobra como los que vemos en El chico de las bobinas. 

Nil vive en Barcelona con su madre. Sobreviven, más bien, como todos los perdedores de aquella contienda absurda. Nil perdió un brazo en un bombardeo en el que murió su hermana pequeña. David Roig, su padre, no está con ellos. Actor de doblaje, hace años que se dedica a combatir el régimen y vive escondido en los Pirineos, así que son Nil, que recorre Barcelona en bicicleta llevando las bobinas de las películas a los distintos cines para que el espectáculo nunca se detenga, y su madre Soledad, aprovechando cualquier pequeño encargo que le pueda reportar unas pesetas, incluso aunque para ello tenga que ponerse en riesgo mediante el estraperlo, quienes llevan el peso de su vida. 

Pere Cervantes ha sabido tratar el tema con un cariño y respeto exquisitos, aportando el punto justo de calor humano, de sensibilidad que, sin caer en la ñoñería, conduce la historia desde el inicio al final por el cauce que debe llevar. Solo en algunas ocasiones, y no soy un tipo que se asuste fácilmente con la lectura, la dureza de las acciones del inspector Valiente de la BPS me ha llevado a percibir un ligero exceso (por abundante) por parte de Cervantes en su afán por hacernos llegar la brutalidad imperante en la época. Es lo que había, no cabe duda, pero quizás algún lector pueda llegar a sentir demasiado en sus propias carnes los padecimientos de los protagonistas. En cualquier caso, eso también habla bien de la capacidad del autor para despertar en el lector las sensaciones que busca.
No se dejen asustar. La novela es magnífica, y yo un picajoso. Quizás si el autor no lo hubiese hecho así, hubiésemos echado en falta ese último punto que necesitaba el desenlace de la novela. 

Como decía, yo no me hubiese metido. No es ni siquiera el tipo de lectura ante la que me hubiera detenido en el expositor de una librería. Quizás usted tampoco, pero si por casualidad anda perdido entre los estantes y un buen librero se la recomienda, hágale caso. Le aportará mucho. Más aún, y esto no deja de ser fruto de una desgraciada casualidad, con la que está cayendo.

Alberto Pasamontes

El chico de las bobinas
Pere Cervantes 
Ediciones Destino
544 pag.
Fecha de publicación: 
ISBN: 978-84-233-5717-8
Colección: Áncora & Delfin

dimarts, 14 d’abril de 2020

'1793' - Niklas Natt Och Dag


Nos encontramos en Otoño de 1793, en la Suecia heredera del período absolutista de Gustavo III. La miseria y la desesperación “campan a sus anchas” por los insalubres barrios y calles de Estocolmo, donde la población mal sobrevive en su diaria lucha con asumida desesperación.

Mickel Cardell, mutilado de guerra, guardia de la Jefatura de la Casa Indebetouska es despertado en medio de una fuerte resaca, para que se acerque al Lago Fatburen. Unos niños, jugando, han encontrado un cuerpo desmembrado flotando en sus aguas.

A su vez, la policía contacta con el abogado y asesor Cecil Winge para que de modo excepcional tome las riendas de la investigación. Winge, víctima de una tisis en fase terminal, dedicará sus últimos esfuerzos en resolver el caso junto a Cardell. Misterios, pobreza y violencia sin escrúpulos no les abandonarán a lo largo de las pesquisas.

Las vivencias de los protagonistas se entroncarán con las historias de supervivencia de Kristofer Blix y de Anna Stina para llegar al más que elaborado final de este libro.

Novela negra donde las haya con grandes dosis de sangre, hedor y violencia. Las elaboradísimas descripciones el autor, tanto en ambientes como en personajes y situaciones hacen que el lector, por momentos, pueda cerrar los ojos y rozarse con los protagonistas.

La novela de gran intensidad nos atenaza en sus diversas historias para generarnos un estado de ansia y necesidad de llegar al final para descubrir qué, en común, a parte de una desgraciada existencia, pueden compartir sus protagonistas. A pequeñas dosis, el libro te irá respondiendo.

Josep Ma Poch

1793
Niklas Natt Och Dag    
Traducción Patricia Antón
EDITORIAL SALAMANDRA
Enero 2020
Formato, páginas: Tapa blanda con solapas, 432
ISBN: 9788498389852

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