dilluns, 13 de juliol del 2026

La playa del Arbeyal da más fuerza a la Semana Negra de Gijón


La XXXIX Semana Negra de Gijón continuó su trayecto vital en el nuevo recinto de la playa del Arbeyal con una jornada en la que la memoria histórica, la literatura y el reconocimiento a destacados autores centraron buena parte de las actividades. El festival volvió a reunir a escritores y lectores en un espacio que acogió presentaciones, mesas redondas y la entrega de los principales galardones del certamen.

Uno de los encuentros más destacados fue la mesa redonda «Novelas de dictadura», moderada por Claudia Neira, en la que participaron Lorenzo Silva, Luis García Jambrina, Jesús Ruiz Mantilla y Aroa Moreno Durán. Los autores debatieron sobre la capacidad de la literatura para recuperar la memoria de la Guerra Civil y el franquismo, reflexionando sobre el papel de la ficción a la hora de reconstruir el pasado y acercar a los lectores las consecuencias humanas de aquellos años. Durante el coloquio también analizaron la responsabilidad de los escritores al abordar episodios históricos que continúan muy presentes en la memoria colectiva.

La Guerra Civil volvió a estar presente en la programación con la presentación de La guerra que cambió España, de Miguel Ángel Santamarina, acompañado por Lorenzo R. Garrido. El autor presentó una obra que profundiza en uno de los conflictos que marcaron la historia contemporánea del país y que invita a reflexionar sobre sus consecuencias políticas, sociales y humanas.


La jornada continuó con la presentación de El club de las modernas, de Eva Cosculluela, quien estuvo acompañada por Ana González y Rosa Montero. La escritora explicó que su novela recupera la historia de un grupo de mujeres que, durante las primeras décadas del siglo XX, rompieron con los convencionalismos sociales y contribuyeron a la modernización de la sociedad española. El encuentro puso en valor la necesidad de rescatar la memoria de aquellas pioneras cuya aportación quedó durante años relegada a un segundo plano.

El festival también acogió la entrega de los premios literarios de la XXXIX Semana Negra. El Premio Dashiell Hammett a la mejor novela negra escrita en castellano publicada en 2025 fue concedido a Eugenio Fuentes por Wendy. El jurado destacó la ambición literaria de la obra, su capacidad para combinar los recursos propios del género negro con un alto valor formal y el análisis social que desarrolla a lo largo de la narración.

El Premio Rodolfo Walsh, que reconoce la mejor obra de no ficción de género negro, recayó en Enrique Faes Díazpor El agente suizo. Durante su intervención, el autor explicó que la obra nació tras cuatro años de investigación en archivos españoles y suizos para reconstruir uno de los mayores escándalos financieros del franquismo. Visiblemente emocionado, afirmó que el galardón suponía «el top absoluto» de su carrera y dedicó el reconocimiento a todas las familias que sufren las consecuencias de las guerras y las injusticias.

El Premio Memorial Silverio Cañada, destinado a reconocer la mejor primera novela de género negro, fue para Inma Pelegrín por Fosca. La escritora confesó que no esperaba el premio y explicó que su novela narra la investigación de un asesinato desde la mirada de un niño que padece prosopagnosia, un trastorno que le impide reconocer los rostros de las personas de su entorno.

Por su parte, Alfonso Mateo-Sagasta recibió el Premio Espartaco a la mejor novela histórica por El reino de Belmonte. El escritor explicó que la obra está inspirada en un sorprendente episodio real ocurrido en Madrid en 1990, cuando un pequeño barrio llegó a declararse independiente durante varios días. Según señaló, la novela combina una exhaustiva documentación histórica con personajes de ficción para convertir aquel hecho real en un relato literario. Además, agradeció un reconocimiento que calificó de especialmente valioso por proceder de otros escritores.

El Premio Celsius, que distingue la mejor obra de ciencia ficción y fantasía publicada en español durante 2025, fue concedido a Rosa Montero por Animales difíciles. La autora se mostró especialmente emocionada al recibir un premio en un festival al que lleva vinculada desde hace más de dos décadas. Durante su intervención destacó que el reconocimiento suponía también un homenaje a Bruna Husky, protagonista de la saga que concluye con esta novela y a la que considera uno de los personajes más importantes de toda su trayectoria literaria.

El festival volvió a poner de manifiesto el peso de la memoria histórica y thriller dentro de la programación de la Semana Negra y confirmó el protagonismo que la literatura sigue teniendo como herramienta para reflexionar sobre el pasado, analizar el presente y mantener vivo el debate cultural en un festival que, desde su nueva ubicación en la playa del Arbeyal, continúa consolidándose como una de las grandes citas literarias del verano.

Xavier Borrell

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