Directora, un Goya en 2020, un Premio Forqué y una Biznaga de Plata avalan su carrera, guionista y productora, fundó Kokoro Films, Natalia Moreno (Zaragoza, 1979) quería más y por ello salta del plano visual a la palabra y entrega esta, su primera novela, bajo el potente título de Madonna no nació en Wisconsin, una historia que refleja una época concreta por los años en los que transcurre la acción del mismo, los noventa, sino también la que muestra la edad de los protagonistas, esos once años donde se descubre casi todo y que marca nuestra vida posterior.
Madonna no nació en Wisconsin habla de una niña que cambia su nombre y el de su pueblo para poder seguir viva. Tras un problema familiar, la niña acaba viviendo con su abuela y su prima en un pueblo de montaña lleno de cabras, un frontón, un cine de verano, un río y una bicicleta con la que poder escapar de allí. Su prima ya perdió a su madre y su abuela no quiere perder otra hija. Aunque en realidad el que tuvo el problema fue el padre, alcohólico irredento.
Esto es lo que nuestra protagonista cree, y escribe, pero años después de aquel verano, cuando roza la cincuentena, está separada de su pareja y tienen un hijo en común que sigue al lado de su padre.
Madonna no nació en Wisconsin duele, y mucho, te remueve por dentro, está escrito desde lo más profundo de las tripas, pero su mensaje llega al corazón. La protagonista, ora llamada bajo el apodo de Adoptada, ora bajo el sobrenombre de Escritora, escupe sin miramientos todos sus males, sus reproches y sus miedos de una manera descarnada que consigue sacudirnos el alma.
Gran parte de la historia transcurre en ese verano de nuestra protagonista en un entorno rural y ajeno junto a su prima y a K. el primer amor o mejor dicho, el primer beso, eso sí está claro, intentando que el mundo la vea y sepa que existe, que entienda sus problemas y no solo los haga suyos, sino que comparta su sentimiento de fracaso.
Seamos sinceros, Moreno escribe una novela magnífica, terriblemente áspera, como el entorno donde se produce la acción, emotiva, y dando voz a mujeres que no solo quieren ser oídas, sino que deberían ser escuchadas, no le tiembla la mano a la hora de hacer sangrar las heridas ni al enseñar las cicatrices que dejaron esas heridas.
La novela, parafraseando a la misma, es como el fuego, calienta, pero acaba quemando. Seguramente sea la frase que mejor la define, ya que tras su humor esconde una gran verdad, la de todas aquellas mujeres que fueron educadas bajo la creencia de cómo hacer las cosas por el mero hecho de ser mujer.
Lectores del mundo, levántense y aplaudan a su paso, tenemos una nueva estrella en el firmamento literario y se llama Natalia Moreno.
Madonna no nació en Wisconsin contiene un manejo de las palabras directo, sincero y una sonoridad de las mismas que le imprime veracidad, consiguiendo así una literatura deslumbrante.
Es imposible no acabar rendido al hechizo de la protagonista, y más cuando al igual que un servidor, no sabe ir en bici y tiene una prima en su lugar de vacaciones durante toda su infancia llamada Pili.
Todo un acierto de novela por parte de Moreno.
SALVA G.
Autor: Natalia Moreno
Editorial: Galaxia Gutenberg
Edición: 1ª edición, febrero 2026
Número de páginas: 224
I.S.B.N. 978-13-88019-52-4

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