Con la publicación de Un puente hacia el alma, Raquel Sáez abre un espacio de reflexión poco habitual: hablar de la muerte sin miedo, desde la conciencia y el sentido profundo de la vida. En esta entrevista, la autora comparte su visión sobre el alma, el propósito vital y la importancia de aprender a soltar.
Este libro es un sueño cumplido. Lo siento como algo muy profundo, porque no solo habla la Raquel adulta, sino también esa niña que siempre tuvo inquietudes espirituales y que hoy ve materializado ese anhelo de compartir. Estoy viviendo estos días con mucha intensidad, pero sobre todo con una enorme gratitud hacia las personas que están conectando con el mensaje.
El subtítulo habla de una “guía espiritual del buen vivir para el buen morir”. No es un enfoque habitual…
No lo es, y sin embargo debería serlo. Vivimos de espaldas a la muerte, como si no formara parte de nuestra experiencia. La evitamos, no la nombramos, incluso la tememos profundamente. Pero la muerte es lo único seguro que tenemos. Cuando comprendemos esto, cambia por completo nuestra forma de vivir. Dejamos de dar importancia a lo superficial y empezamos a centrarnos en lo esencial.
¿Y qué es, para ti, vivir con conciencia?
Vivir con conciencia es recordar constantemente que estamos aquí de paso. Que esta experiencia humana es breve. Cuando lo interiorizas, empiezas a priorizar el amor, la presencia, la coherencia contigo mismo. Ya no vives en automático ni desde el miedo, sino desde una comprensión más amplia de lo que significa estar vivo.
En el libro utilizas una metáfora muy clara: la “maleta del alma”.
Sí, porque todos entendemos lo que es preparar una maleta para un viaje. Sin embargo, para el gran viaje —que es la muerte— no nos preparamos en absoluto. Nos pasamos la vida llenando la maleta material: logros, dinero, reconocimiento… pero olvidamos la otra, la verdaderamente importante.
La maleta del alma está llena de experiencias de amor, de perdón, de reconciliación. De todo aquello que no dijimos, que no hicimos, que dejamos pendiente. Y eso es lo que realmente pesa al final.
Hablas con frecuencia de lo que queda sin resolver…
Sí. Lo que más aparece en el momento de la muerte es el “no dije”, “no hice”, “no me atreví”. Sobre todo, el amor no expresado. Por eso insisto tanto en que no esperemos. Que digamos lo que sentimos ahora, que perdonemos, que nos permitamos vivir desde la autenticidad.
También introduces conceptos relacionados con la física cuántica. ¿Por qué esa conexión?
Porque creo que la ciencia y la espiritualidad no están enfrentadas, sino que pueden complementarse. La física cuántica nos muestra que, en esencia, todo es energía. Si lo llevamos a un plano más profundo, podemos entender que lo que somos va más allá del cuerpo físico.
No se trata de imponer una creencia, sino de abrir la mente a otras posibilidades de comprensión.
Según tu visión, la muerte no sería un final…
Exacto. La muerte es el final del cuerpo físico, pero no de lo que somos en esencia. Desde esta perspectiva, no hay un castigo, ni un juicio en términos humanos. Lo que hay es una revisión, una toma de conciencia sobre cómo hemos vivido, cuánto amor hemos dado y cuánto hemos dejado pendiente.
Esto cambia completamente la relación con el miedo a morir…
Totalmente. Cuando entiendes que la muerte no es un final, sino una transición, el miedo disminuye. Y lo más interesante es que, al perder el miedo a morir, empiezas a vivir de verdad. Porque ya no estás condicionado por ese temor constante.
En la entrevista comparabas la vida con un videojuego. ¿Podrías explicarlo mejor?
Es una forma sencilla de entenderlo. Imagina que estás jugando sin conocer las reglas: te frustras, te enfadas, no entiendes lo que ocurre. Pero cuando comprendes que cada nivel tiene un propósito, que cada obstáculo es parte del aprendizaje, todo cambia.
La vida funciona de manera similar. Las dificultades no son castigos, sino oportunidades de crecimiento. Incluso las personas que consideramos “difíciles” pueden ser grandes maestros en nuestro camino.
También abordas el tema del duelo. ¿Qué enfoque propones?
El dolor ante la pérdida es inevitable, porque somos humanos y amamos. Pero el sufrimiento puede transformarse cuando cambiamos la mirada.
Propongo acompañar la muerte desde la conciencia, entendiendo que esa persona está viviendo un proceso y que nuestro papel no es retenerla, sino acompañarla desde el amor. Esto cambia profundamente la forma de vivir el duelo.
Hablas incluso de la posibilidad de comunicación con seres fallecidos…
Sí, pero no como algo extraordinario o exclusivo. Creo que todos tenemos una sensibilidad natural, una intuición que muchas veces ignoramos.
No se trata de etiquetarse como “médium”, sino de reconocer que hay una dimensión más sutil de la comunicación que no siempre sabemos interpretar.
Tu mensaje puede resultar complejo o incluso controvertido para algunas personas…
Lo entiendo perfectamente. No pretendo convencer a nadie, sino ofrecer una perspectiva. Cada persona tiene su propio camino y su propio momento.
Si alguien conecta con este mensaje, es porque de alguna manera está preparado para explorarlo. Y si no, también está bien.
¿Qué te gustaría que el lector se lleve al cerrar el libro?
Me gustaría que sintiera paz. Que pierda un poco el miedo a la muerte y, sobre todo, que gane ganas de vivir con más conciencia.
Que se pregunte: ¿estoy viviendo como realmente quiero? ¿Estoy expresando lo que siento? ¿Estoy aprovechando este tiempo?
¿Dónde pueden encontrarte quienes quieran profundizar en tu trabajo?
Pueden hacerlo a través de mi página web y en redes sociales como Instagram y YouTube, donde comparto contenido y formaciones. Mi intención es acompañar a las personas en este proceso de reconexión consigo mismas.
Para terminar, si tuvieras que resumir todo en una idea…
Diría que hemos venido a amar. Y que cuando comprendemos esto, la vida deja de ser una carga para convertirse en una experiencia llena de sentido.
Un puente hacia el alma no es solo un libro sobre la muerte, sino una invitación a mirar la vida desde otro lugar: más consciente, más auténtico y, sobre todo, más humano
Xavier Borrell
Raquel Sáez
Editorial: Editorial Planeta
ISBN: 9788408316596
Idioma: Castellano
Número de páginas: 416
Año de edición: 2026
Colección: Prácticos


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