dijous, 12 de febrer del 2026

"No quería hacer un policía corrupto. Almanzor ya lo conocemos de otras novelas: tiene ética, pero también mucha calle" - Entrevista a Jorge Sánchez López, autor de 'Fin del juego'

Mientras todos duermen, el inspector Almanzor se dedica a redactar un último atestado, cuando recibe una llamada. Al otro lado, Juan, un amigo y camarero del bar Los Gallegos, agoniza. Cuando Almanzor llega precipitadamente al bar ya es demasiado tarde. En el suelo, un cigarrillo con la ceniza intacta; en la barra, un cubata a medio consumir, restos de cocaína y unos cubiletes de dados. Juan no llevaba ejemplar, pero Almanzor lo apreciaba a su manera. Para él, encontrar al asesino es algo que va a ir mucho más allá del compromiso profesional.

Muy buenas. Hoy tenemos con nosotros a Jorge Sánchez López, amigo de la casa, que nos presenta su nuevo libro, Fin del juego.

Lo primero de todo, saludarlo. ¿Qué tal, Jorge? ¿Cómo estás?

Hola, buenas tardes. Muchas gracias por invitarme.

Gracias a ti. ¿Cómo nace esta historia del inspector Almanzor sobre el juego ilegal?

No te lo vas a creer, pero el detonante fue un robo en un bar cerca de mi casa. A partir de ahí planteé una historia con un asesinato más fuerte, pero ese fue el punto de partida.

El tema del juego es importante porque permite hablar de adicciones. Almanzor ya aparecía en El túnel de Oliva, ambientado en los años noventa, cuando los personajes eran jóvenes. En este caso rondan los cincuenta y trato los cambios en las relaciones, la ludopatía, el alcoholismo… temas más propios de esa edad.

¿Qué nivel de investigación has tenido que hacer sobre el juego ilegal? ¿Es un mundo oculto mayor de lo que pensamos?

He tenido que investigar bastante porque el libro trata también el crimen organizado, aunque no al nivel de mafias grandes y estructuradas, sino grupos más pequeños y cutres. He leído noticias y me he informado sobre cómo funcionan: colaboradores, gente que alquila locales, quien vende armas… para hacerlo creíble.


También he hablado con policías. Aunque es novela negra y la investigación es más intuitiva que técnica, conocer esos detalles ayuda mucho.

Leyendo el libro da la sensación de que es difícil atraparlos porque saben cambiar de sitio y camuflarse, e incluso puede haber policías corruptos.

No quería hacer un policía corrupto. Almanzor ya lo conocemos de otras novelas: tiene ética, pero también mucha calle. Lleva años de experiencia y sabe moverse en esos ambientes, sobre todo trabajando de paisano para pillar a la gente in fraganti.

No necesitas escenarios exóticos ni mundos perdidos para escribir una buena novela: la periferia de Madrid te sirve de inspiración.

Sí. Esta novela empieza en Fuenlabrada, una ciudad grande que ha crecido mucho. En El túnel de Oliva ya usaba lo que en broma llamamos la “Costa Marrón”: Fuenlabrada, Parla y Alcorcón.
En esta amplío al resto de la Comunidad de Madrid. Si necesito un empresario, me voy al norte, a zonas como Pozuelo o Las Rozas, donde alguien con dinero ilegal puede pasar más desapercibido. Aunque hablo de periferia, en realidad uso toda la comunidad.

¿Qué papel juegan los psicólogos en este tipo de situaciones?

En el libro el protagonista estudió Psicología, como yo, antes de ser policía. Y no es tan raro: hay policías que empezaron Psicología, luego Derecho y acabaron en el cuerpo.
Creo que el juego suele esconder problemas previos. El camarero asesinado, Juan, ha perdido a su mujer, no se habla con su hijo, tiene adicciones… Es fundamental buscar ayuda profesional para entender de dónde viene todo eso y cambiar hábitos.

Tus personajes son muy realistas, con altibajos.

Intento que tengan muchas capas. Incluso los delincuentes tienen historia y rasgos que cualquiera podría tener.
El policía, por ejemplo, no es el típico estereotipo del alcohólico: tiene familia y una vida normal, pero su trabajo le genera ansiedad y estrés postraumático. A veces tiene ganas de trabajar y otras no. Eso lo hace más humano.

¿Qué te aporta escribir novela negra?

Estéticamente es muy ágil. Las frases pueden ser cortas o largas. Yo empecé como poeta y eso se nota: juego con el ritmo y el estilo.
Me aporta experimentar creativamente y conocerme como autor, ver qué quiero contar y qué funciona con los lectores.

Has ganado recientemente el Premio Ernest Hemingway.

Sí, por el conjunto de mi obra. Además, El túnel de Oliva se ha traducido al árabe y saldrá en marzo.

Mi obra no es muy extensa, pero toca varios géneros: relatos, poemas, novelas. Creo que eso se ha valorado. Y también espero llegar a más lectores, porque cada vez se publica más y los libros no duran tanto en las librerías.

Dicen que eres heredero de los escritores madrileños de novela negra como Juan Madrid o Julián Ibáñez. ¿Eso halaga o pesa?

Ojalá lo sea, porque escriben muy bien. Son autores en los que inspirarse. Te da esperanza para crear nuevas historias y seguir su legado.

Xavier Borrell 


Fin del juego
Jorge Sánchez López
Editorial: Rba Libros
ISBN: 9788410981317
Idioma: Castellano
Número de páginas: 304
Año de edición: 2025


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