¿Puede una fiscal juzgar a su propia familia?
La pregunta aparece en el fajín que aprisiona el libro.
Lo que está claro, es que el primer libro de Alexandra García Tabernero (Barcelona, 1991) fiscal de la Audiencia Provincial de Barcelona y profesora de Derecho Penal en la Universidad de Barcelona y en la Escuela de Policía de Cataluña, no es un juicio en sí, ya que como bien dice la propia autora, está escrito desde el lado de Alex y no desde la visión de una fiscal, pero sí que demuestra las atrocidades que el hijo de un hermano de su tatarabuelo hizo durante la última dictadura argentina, el famoso coronel a quien va dirigida la carta, entre 1976 y 1983, conocida con el nombre de Proceso de Reorganización Nacional, son reales.
La primera vez que la autora tuvo constancia de su existencia fue en una comida familiar. Justo acababa de llegar de Londres en una estancia por un máster en la que había escrito sobre la orden de detención de Pinochet. En dicha comida, corría el año 2013, alguien mencionó que un familiar en Argentina había tenido problemas con la Justicia.
Pero no fue hasta 2025 cuando se disponía a viajar por placer a la tierra de los tangos y los gauchos cuando a un familiar se le escapó la mítica frase que daría inicio a la narración: “Si investigas, no te va a gustar lo que encuentres”, sin saber que la autora no viaja por trabajo a Argentina para ello, sino mera y llanamente lo hacía por placer.
Reynaldo Tabernero fue subjefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en la comisaría 5ª de La Plata entre los años 1976 y 1978, de abril a febrero, y pasó a Coronel del Ejército Argentino en 1977 durante la dictadura del general Videla, a quien sí juzgaron en los famosos Juicios a las Juntas de 1985, pero a la vez, también fue el tío abuelo de la autora.
Carta al coronel no es un juicio por parte de la autora, ni siquiera es una opinión, es tan solo una carta donde García Tabernero se pregunta y a la vez le pregunta al coronel todas y cada una de sus inquietudes personales, pero también sirve como restauración de un legado familiar oscuro.
Tampoco intenta la autora poner el dedo en la llaga. Argentina optó por procesos penales con consecuencias punitivas. En España nadie se atreve a “reabrir viejas heridas”.
Carta al coronel es la historia real del viaje que emprende la autora cuando descubre que está unida en sangre y apellido a un coronel del ejército argentino que terminó preso e investigado por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura de Videla, justamente los mismo que ella defiende desde su posición de fiscal, y representa una montaña rusa de sensaciones vividas mientras recaba información para su redacción, un texto honesto, directo, real, en parte sanador pero sin duda necesario, ya que aunque no se tiene constancia de que el coronel haya tenido las manos manchadas de sangre, jamás se le pudo llegar a juzgar, murió en prisión preventiva en 2007, pero su cargo, junto al coronel Ramón Camps (¿Apellido catalán?) uno de los mayores responsables de la represión en la Provincia de Buenos Aires durante la dictadura militar y creador del Circuito Camps, una estructura represiva de 29 centros clandestinos de detención en Buenos Aires, red responsable del Caso Timerman, el Caso Graivery o la Noche de los Lápices entre otros, hace difícil pensar que fue ajeno a esos crímenes.
Respondiendo a la pregunta formulada al inicio de este escrito, sí, una fiscal puede juzgar a un familiar y la prueba es esta Carta al coronel, donde queda clara la culpabilidad del coronel debido a las preguntas que formula la fiscal.
SALVA G.
Autor: Alexandra García Tabernero
Traducción: Núria Parés Sellarès
Editorial: DEBATE
Edición: 1ª edición, febrero de 2026
Número de páginas: 179
I.S.B.N. 979-13-87904-20-3

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