Si mañana nos dijeran que, para salvar la Tierra, tenemos que abandonar la mitad de ella. ¿seguiríamos considerándonos los buenos de la historia?
En Las fronteras, Carolina Sarmiento nos presenta una novela difícil de encuadrar, una distopia épica, con tintes de western, exigente en su lectura por la profundidad de su mensaje y eso sí, lo que se mantiene inalterable de la trayectoria de Carolina es su prosa poética y bella, que da gusto leer.
Los excesos de la humanidad han llevado a su limite a la Tierra. La única vía para evitar la extinción masiva pasa por despoblar la mitad del planeta, por dejar que la naturaleza, restablezca el equilibrio perdido. En ese territorio de frontera, un guarda vela porque esa transición hacia lo salvaje se lleve a cabo de manera pacifica y brega con aquellos que insisten en cruzar la línea de demarcación, con un robo inexplicable y un enigmático caballo. En un tiempo que se acaba, en un mundo que regresa a su origen, ¿Qué memoria, que huella, que mensaje dejara para la posteridad el ser humano?
Carolina deja un montón de preguntas en el aire, que es lo que pretende con esta novela, que pensemos en nuestra sociedad, no en la futura que plantea en Las fronteras, sino en la que actualmente vivimos. El vigilante tiene que proteger la frontera, pero a la vez tiene que protegerse a sí mismo y para ello tiene que creer que las reglas que mantiene tienen sentido. Trasladado a nuestros días, los individuos formamos parte de un sistema, pero también necesitamos del sistema para saber quiénes somos.
El caballo representa el deseo de atravesar la frontera, aparece en los sueños del guarda, pero enciende una llama entre lo real y lo imaginario. Todo o casi todo se puede controlar, excepto el sueño y eso abre la puerta a que la frontera, no sea la única realidad existente.
Una novela, en donde la naturaleza comienza a recuperar lo que la humanidad le ha ido arrebatando durante milenios, pero sin moralina ecologista y esto, al menos para mí, es de agradecer, y donde entre líneas se plantea si una solución ecológica, puede convertirse en una forma de totalitarismo y aquí es donde Las fronteras entronca con distopias más clásicas.
Las fronteras es una novela breve (124 paginas), pero intensa, exigente y con una prosa marca de la casa, deslúmbrate, profunda y muy poética, que hace de su lectura un auténtico placer.
Marcial García Llorente
Carolina Sarmiento
Editorial Siruela Nuevos tiempos

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