divendres, 4 d’abril del 2014

'Un mundo peor' - Claudio Cerdán


Claudio Cerdán (Yecla, 1981) es autor de la novela negra El país de los ciegos ganadora del Premio Novelpol 2012 a la mejor novela negra del año y de Cien años de perdón publicada en 2013 por Versátil que ha tenido una excelente acogida por parte de los lectores y de la crítica especializada.

Por su título Un mundo peor bien podría explicar una nueva y fatal distopía en la que la humanidad no solo no solucionase los conflictos actuales sino que se encaminara sin remedio hacia su violenta e inexorable extinción. No es así. Un mundo peor es una novela negra en la que un detective,  Roberto Cusac,  un ex policía cuyo hijo desapareció mientras jugaba en una plaza, intentará localizar a una chica, Africa Rojas, desaparecida sin causa aparente. Cusac, que no ha podido superar el hecho de que su hijo Jaime se volatilizara mientras jugaba bajo su tutela, lleva años recurriendo al alcohol para conseguir sobrellevar el dolor acumulado y acaba aceptando el caso de la chica que se desvaneció como una forma de expiar la culpa más íntima, el sentimiento de haber fallado, no solo a su hijo, también a Inés, su esposa.

Claudio Cerdán retrata como pocos la inabarcable tragedia de perder a un hijo al que adoras mientras se supone que se encuentra bajo tu protección. Si el hijo que pierde a sus padres es un huérfano, en una acertada reflexión el autor se pregunta por el nombre que deberíamos adjudicar al padre que pierde a un hijo. Quizás el hecho nos resulte tan íntimamente doloroso que no hemos acuñado una denominación para dicha circunstancia. Y, como bien se ocupa de demostrar la novela en su desenlace, el pasado nunca pasa y el sufrimiento acaba por generar delirio y crimen.

Un mundo peor es una novela muy recomendable que gustará a aquellos lectores de género negro que aprecien las emociones intensas sin necesidad de acción disparatada.

Empar Fernández

Título: Un mundo peor
Autor: Caudio Cerdán
Editorial: Versátil
Colección: Off Versátil
Primera edición: abril de 2014
Páginas: 252
ISBN: 9788494120527


dijous, 3 d’abril del 2014

Entrevista a Paco Gómez Escribano autor de 'Yonqui'


Paco Gómez Escribano presenta su tercera novela sobre la vida de un yonqui en el barrio de Canillejas en el Madrid de 1978. En ella refleja en primera persona y con un lenguaje coloquial, la vida de estos desarraigados de la sociedad que sólo piensan en drogarse y delinquir. Todo bajo el paraguas de una historia de superación a ritmo del Rock & Roll más canalla del postfranquismo.

¿Cómo nació la idea de escribir una novela sobre la vida de Botas, un yonqui de la periferia madrileña?
Soy un lector voraz de novela negra. Tras mis dos primeras novelas empezó a germinar la idea de hacer algo que se pudiera encuadrar dentro del género. A partir de ahí empezó a fraguarse la historia. Ante la idea de escribir una novela policiaca o detectivesca se me ocurrió hacer algo un poco distinto, desde el punto de vista del delincuente. Finalmente comprendí que mi barrio era una fuente inagotable de historias. Así surgieron “Yonqui” y “el Botas”.

¿Por qué motivo decidió escribirla en primera persona, haciendo que las barbaridades del protagonista parezcan inocentadas a sus ojos?
He leído algunas novelas sobre el tema que abordo en “Yonqui”, buenas historias, pero no resultaban creíbles. Bien porque la voz del narrador no era la adecuada o bien por el desconocimiento del autor de este submundo. Hay novelas en las que los delincuentes parece que se han educado en los Escolapios y, como digo, no resultan creíbles. La primera persona aporta fuerza y libertad para utilizar el lenguaje que yo quería. No me interesaba nada un tono neutro como el que aporta el narrador omnisciente. Se pierde la perspectiva de abordar diversos escenarios, pero en este caso el escenario y el personaje principal es el barrio, que se expresa en la voz de “el Botas”.
Durante muchos años, en el barrio era rutina que muchos chavales se levantaran únicamente pensando en robar para ponerse. Lo he vivido de cerca, por eso las barbaridades del protagonista no me parecen demasiado extravagantes, como sí lo parecerán a ojos de un buen número de lectores.

¿Es el hecho de que hay muy poca gente que lo pueda contar, lo que hace tan atractivo a nuestros ojos estas historias, a pesar de hacer relativamente poco tiempo?
Puede que ese sea uno de los motivos, sí, pero yo creo que estos personajes son arquetípicos y que provocan la misma admiración que en su día provocaron los bandoleros o los maquis, por poner dos ejemplos geográficamente cercanos. El argumento siempre es el mismo: un colectivo que ante la marginación  a la que le somete el sistema, se rebela contra él e intenta tomar por la fuerza lo que se le niega. Esto siempre provoca la admiración de los que no se atreven a hacerlo.

¿Era inevitable, al ser escrita en primera persona, utilizar en lenguaje de la calle?
En absoluto. Una novela narrada en primera persona puede utilizar un lenguaje tan culto o cuidado como el que se utiliza en cualquier otra voz narrativa. Pero narrar la novela en primera persona me ha permitido emplear la jerga propia de estos grupos, que es lo que yo quería.

Entre las páginas hay una cierta crítica a las películas encabezadas por ‘Perros Callejeros’ muy en boga en los 70 y 80 ¿Cree que hay gente que abusó de sus protagonistas?
En mi barrio, eso es público y notorio. Las productoras buscaron a verdaderos delincuentes en los barrios periféricos de Madrid (también en Barcelona) para hacer las películas más creíbles, cosa que no consiguieron, porque mezclaron a actores reales con delincuentes. Estos no sabían actuar y los actores solo consiguieron burdas imitaciones del lenguaje y la forma de actuar de los delincuentes. Los directores contrataban a yonquis guapos, que adornaran sus películas ante las cámaras, y les pagaban muy poco, abusando de su condición social baja. En el barrio hubo yonquis, menos agraciados físicamente, a los que contrataron únicamente para que se chutaran delante de la cámara y conseguir así espectaculares primeros planos de un pico. El pago, en especias, era la propia dosis de caballo.


¿Es esta al fin y al cabo una novela de ayuda a la superación, pese a las adversidades, a tenor de la trayectoria vital de su protagonista el Botas?
No, para nada. Desgraciadamente, historias como las de “el Botas”, hay una entre mil, y me quedo corto. Por tanto, no sirven de ejemplo para posibles superaciones de nada. Si he optado por la redención en la trama, quizás sea porque soy un romántico empedernido. Durante la escritura del texto me hice una reflexión: mi padre, mi abuelo y las generaciones precedentes, todas sin excepción, vivieron guerras. La nuestra es la primera que no ha tenido que pasar por ese traumático trance y sin embargo hemos tenido tantas bajas como las generaciones anteriores. Simplemente, se cambió el hecho de empuñar un fusil por el de aferrar una chuta.

En un momento de la novela entra el rock de la Movida Madrileña en la trama ¿Estuvo muy relacionado con los jóvenes de barrio de la época y las drogas?
Coincidieron en el tiempo, pero seamos claros: un yonqui no tiene ninguna inquietud, ni musical ni de ningún tipo. Solo piensa en chutarse, y si para eso tiene que robar a su abuela lo hace. Sin embargo, los jóvenes que tuvieron la lucidez de no empezar en la heroína, vivieron esa época y se impregnaron de todo ese boom musical. De pronto, escuchabas a un chaval en tu escalera que tocaba la guitarra eléctrica de puta madre. Pero es que en el portal de al lado había otro, y otro un poco más allá. Sí, por aquel entonces el Rock’n’Roll impregnó los barrios. Los jóvenes escuchaban música, intentaban imitar a los grupos que despuntaban. Y se llevaba mucho aquello de “…bebemos, fumamos y nos colocamos…”,  que decían los Leño en su canción de “Este Madrid”. Hay que tener en cuenta que acabábamos de salir de la dictadura de Franco. Las nuevas generaciones estaban hartas de los cantautores y de la canción protesta. Simplemente querían pasarlo bien. Pero una cosa era beber y fumarse unos petas y otra el caballo y sus miserias.

Da a entender que los Burning fueron los padres de toda la 'Movida Madrileña' originada posteriormente ¿Cree que no tienen suficiente reconocimiento en la historia de la música española?
No es que fueran los padres. A ver, desde mi punto de vista, lo que desembocó en la Movida venía de mucho antes. Durante la dictadura era muy complicado escuchar en España a los Stones, los Doors o a los Zeppelin. Con la apertura vino todo de golpe y todos los chavales querían imitarlos. Salieron grupos como Ñu, Leño, Asfalto, Topo y sí, Burning, que al principio cantaban en inglés. Pero después demostraron que se podían hacer buenos temas en español. Más tarde, los productores vieron que lo de la música y los jóvenes podía ser una mina de oro y empezaron a producir a grupos, pero de corte popero, ya que el rock era “demasiado revolucionario”, por así decirlo. Preferían promocionar a grupos más “blanditos” que, por otro lado, eran en su mayoría “niños bien”. Burning siguieron, sí, dándolo todo, buscando continuamente mánager y conciertos. Pepe Risi y Toño dieron hasta sus vidas. Pero mientras a los demás las giras y los productores les caían del cielo, a ellos les caían las migajas porque eran políticamente muy incorrectos. Contaban con el reconocimiento de los demás porque tenían la autenticidad que a ellos les faltaba. Pero nunca nadie ha comido de ser auténtico. En Madrid, pese a lo que nos han contado, la Movida vino de arriba. El ejemplo contrario es el de Euskadi. Ahí la Movida vino desde abajo y lógicamente se agarraron al punk. Desgraciadamente, muchos de los componentes de estos grupos, que contaron con la admiración de varias generaciones, nos dejaron hace ya mucho tiempo por culpa del caballo.
Volviendo a Burning… Como dice Luis, el guitarra de mi grupo, hace tiempo que Pepe Risi debería tener una estatua en el centro de Madrid, o por lo menos en La Elipa.

¿Con la crisis actual podríamos volver a vivir situaciones tan dramáticas con la juventud de los barrios de España?
No lo sé, el marco geográfico, social y demográfico no es el mismo. Parece ser que las estadísticas dicen que hay un repunte de la heroína en Estados Unidos, pero no sé si será un fenómeno transportable a Europa en estos momentos. La juventud ahora es de otra manera. Se han criado en la abundancia y pegados a los videojuegos. Sinceramente, no sé que puede salir de toda esa mezcla. Lo que sí veo por el barrio es que ahora hay mucha diversidad de drogas, sobre todo de las sintéticas, y está por ver los efectos que estas pueden llegar a causar. Francamente, todo es distinto. No entiendo lo de hacer fechorías, grabarlo con el móvil y colgarlo en Youtube, ni entiendo la música que escuchan ni su modus vivendi… Todo ha cambiado mucho.

¿Cómo ve el panorama de la novela negra española con tantas novelas que están apareciendo de las denominadas “Gris Asfalto”?
Bueno, yo es que soy muy “especialito” para las novelas, no me gusta todo. Mis gustos van por una mezcla de la forma de escribir de Chandler y Bukowski, y en general de los autores que apuestan por escribir desde el lado del delincuente. Quizás es porque siempre he tenido imán para los borrachos y los locos, me parecen buena gente. Tampoco estoy muy al loro de las etiquetas, es la primera vez que escucho eso del “Gris Asfalto”, aunque me mola el nombre. Y si de autores se trata, admiro mucho a los de la vieja guardia como Andreu Martín, Juan Madrid o Ledesma. Creo que actualmente se están haciendo muy buenas cosas. Admiro sinceramente el trabajo de Alexis Ravelo, Jon Arretxe, Carlos Salem, Claudio Cerdán, Javi Abasolo, Pepe Correa, Javier Hernández Velázquez y me dejo muchos. Creo que Luis Gutiérrez Maluenda es un crack.

No somos na…

Xavier Borrell



Yonqui 
Paco Gómez Escribano
Erein editorial
Colección Cosecha Roja
299 pag.
Año 2014
ISBN 9788497468916

dimecres, 2 d’abril del 2014

'Kassel no invita a la lógica' - Enrique Vila-Matas


     No resulta fácil clasificar con precisión la última creación de Enrique Vila-Matas. Puede ser una novela, un ensayo, una novela ensayística, un ensayo novelado, un reportaje artístico o un ejercicio literario en busca de la belleza. Aunque, bien pensa-do, lo mejor es definirla como una obra de arte en sí misma, como las que describe en sus páginas, que tiene elementos de todos esos géneros.

     Tiene algo de reportaje, ya que Vila-Matas nos relata su experiencia como escritor invitado a la última edición de la Documenta, sin duda una de las exposiciones de arte contemporáneo más importantes del mundo, que se celebra cada cinco años en la ciudad alemana de Kassel. Su participación consistió en sentarse a escribir en un restaurante chino y pronunciar una conferencia programada para que no asistiera nadie, dedicando sus ratos libres a contemplar las obras expuestas, “a andar y ver”, lo que le permite describir de forma clara y precisa las creaciones artísticas de Tino Sehgal, Pierre Huyghe o Janet Cardiff y expresar el impacto que producen en el es-pectador.

     Por esta razón, también hay muchos elementos de ensayo en el relato cuando reflexiona sobre la creación artística en abstracto y los límites, esencia y finalidad del arte, si bien todo ello siempre con la vista puesta en la literatura, en lo que el autor define como el “arte de escribir” como forma de buscar la verdad a través de la fic-ción.

     Y, finalmente, hay que destacar también aquello que permite calificar el relato de novela. La habilidad del autor para confundir vida real y literatura, combinando en la narración situaciones vividas y ficción, el estilo culto, rico y exuberante, la sutil ironía y la creación de alter-egos para apoyar la narración, componen un ejemplo de litera-tura en estado puro, el vivo ejemplo, como dice Juan Villoro, de una “escritura des-atada”.

     Es más, el propio Vila-Matas hace una auténtica declaración de intenciones cuan-do dice “…contrariamente a lo que creen tantos, no se escribe para entretener, aun-que la literatura sea de las cosas más entretenidas que hay, ni se escribe para eso que se llama “contar historias”, aunque la literatura esté llena de relatos geniales. No. Se escribe para atar al lector, para adueñarse de él, para seducirlo, para subyugarlo, para entrar en el espíritu de otro y quedarse allí, para conmocionarlo, para conquis-tarlo…”

     Pero todavía hay más. Vila-Matas tiene también la habilidad de salpicar el relato de reflexiones sobre los efectos del paso del tiempo. Tanto el creador artístico como la persona que hay detrás del mismo, se levantan por la mañana con buen ánimo para ir decayendo hasta sumirse en la angustia más absoluta por la noche ante la conciencia de la pérdida de otro día y la aproximación de la muerte, de la nada, cre-ando en el lector una extraña sensación de tristeza ante lo inevitable y de complici-dad con el autor.

     Se trata, sin duda, de una obra sugerente y estimulante, que nos recuerda que la literatura es también un arte: el de escribir bien.

Emilio González Bou

Título: Kassel no invita a la lógica. 
Autor: Enrique Vila-Matas. 
Editorial: Seix Barral.
ISBN: 978-84-322-2113-2.
Número de páginas: 304.
Año 2014

dimarts, 1 d’abril del 2014

Sortejem entrades dobles per TOC TOC abans de que s'acabi


S'acomiada TOC TOC al Club Capitol, una de les obres amb més èxit de la temporada passada, i no volem que ho faci sense donar-vos la possibilitat de que acudiu a una de les seves darreres funcions. Per aixó regalem 5 entrades dobles per la funció del proper dijous 3 d'Abril a les 20:45h. Per concursar envieu un e-mail a Properaparadacultura@gmail.com amb l'assumpte TOC TOC i entrareu en el sorteig. Als guanyadors els informarem el mateix matí i ho podran recollir a taquilla. Sort i no us perdeu aquesta excel·lent comèdia¡¡¡

'Leif Garrett en el dormitorio de mi hermana' - Ignacio Elguero


Tal vez lo más importante en la vida de una persona sean sus recuerdos: buenos o malos. Y estos siempre vienen acompañados de una música, de un lugar, de un olor. Gracias a ellos seguimos adelante, contra viento y marea.

                Eso es exactamente lo que Teresa, la protagonista de la primera novela de Ignacio Elguero, vive cuando está a punto de cumplir los cincuenta años.

                Justo en el momento en que decide llevarse los muebles que tenía en su habitación de casa de sus padres, revive su vida hasta ese momento por el mero hecho de encontrar un viejo poster de Leif Garrettt, el ídolo de su juventud,  tras el armario.

                Poco a poco viviremos la infancia de Teresa, su adolescencia, su juventud, su entrada en la edad adulta, sus cabios de década, los veinte, los treinta, los cuarenta y hasta los cincuenta.

                En ella encontraremos su primer beso, que representó su primer novio, solo por el mero hecho de no pasar un rato de vergüenza, su primera vez, en la cama de los padres de una amiga, la relación con sus amigas, rota tras la treintena redescubierta ahora en la cincuentena gracias a las nuevas tecnologías, y en definitiva toda una vida que bien podría ser la tuya o la mía, llena de oportunidades aprovechadas, trenes que pasaron de largo, las relaciones entre padres e hijos, siempre tirantes, el amor, el desamor, la frustración, la mentira, el engaño, sí, como ven ustedes estamos hablando de la vida en sí.

                Por ello este libro puede ser algo más que un pasatiempo, podría ser nuestra propia biografía, sobre todo para aquellos que ronden los cincuenta a día de hoy, tengan un hijo, estén separados, uno de sus padres esté muerto y el otro muy enfermo, además de tener una hermana que todo le vaya bien en esta vida, pero que irónicamente, todo es fachada.

                Todo ello envuelto en música, la de aquella época, la de después y la de hoy día, y es que como ya dije al inicio de esta reseña, cada momento de nuestra vida está asociado a una canción en concreto.

                Cerrado de forma magistral con un gran golpe del destino, Leif Garrett en el dormitorio de mi hermana es un libro que respira, y por ende, que vive, por voluntad propia, pero también dentro de nosotros.

                Una excelente novela de nuestro pasado.

                SALVA G.

Título: Leif Garrett en el dormitorio de mi hermana
Autor: Ignacio Elguero
Editorial: Planeta
Edición: 1ª edición, febrero de 2014
Número de páginas: 383 pp
I.S.B.N. 978-84-08-12472-6

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