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dimecres, 3 de novembre del 2021

'Miss Merkel. El caso de la canciller jubilada' - David Safier

El 29 de octubre de 2018, año pre pandémico este, Angela Merkel anunció que no se presentaría a la reelección como canciller de Alemania cuando su mandato expire este año. A sus 67 años, nació en Hamburgo en 1964, esta física de profesión, habrá estado al frente de la cancillería alemana durante cuatro mandatos, en total dieciséis años ocupando el máximo cargo político de su país. Así mismo, Merkel aseguró que también dejaría su cargo como máxima responsable de la CDU, el partido conservador alemán que desde el año 2000 la tenía a ella como cara visible.

Y, tras todos estos años al pie del cañón, reuniéndose y viajando, más de la mitad de los mismos en primera línea, Merkel es desde 1990 diputada del Bundestag y lleva 16 de Canciller, ¿qué hará con todo su tiempo libre tras jubilarse? ¿cuándo los focos ya no la iluminen? ¿cuando en su agenda lo más importante que figure sea la visita a la peluquería? ¿cuando la única pregunta importante sea si tiene en la nevera todos los ingredientes para hacer un exquisito bizcocho?

Pues David Safier (Bremen, 1966) nos da una posible, divertida y entrañable respuesta en su nueva obra titulada Miss Merkel. El caso de la canciller jubilada (Muerte en el Uckermark en su versión original en alemán). Angela se retira a la pequeña localidad de Klein-Freudenstadt junto al lago Dumpfsee, en la Alemania rural, junto a su marido Joachim Sauer, a su guardaespaldas Mike dos metros Franz y a su perro Putin y allí se se aburre como una ostra. Está como loca de volver a Berlín. Pero se promete que no lo hará. Que encontrará un pasatiempo con el que llenar sus días. Más allá de hornear uno tras otro pasteles de todo tipo que acaba comiendo Mike, con el problema que ello conlleva (más horas de deporte para quemar el aporte calórico extra). Y a fe que lo consigue.

Su nuevo entretenimiento será resolver un crimen. Al más puro estilo Sherlock Holmes. Aunque ella prefiere ser Miss Marple. Incluso el nombre tiene cierto parecido fonéticamente. Además comparte con el personaje de Agatha Christie su pasión por elaborar tartas de todos los sabores posibles. También el detective Colombo podría tener cierto parecido a Merkel, más que nada por estar jubilado como ella, pero nada que se le parezca. Colombo era rápido, intuitivo y admirable. Merkel no encuentra pistas, sus investigaciones no dan fruto alguno y le cuesta un mundo avanzar. Además nuestra Miss Merkel tiene un enorme corazón, no es fría ni calculadora como pudieran ser HolmesColombo o Marple. Y eso es algo con lo que Safier jugó durante toda la novela. Digamos que cuando Merkel llama Bizcochito a su marido es sin duda en tono jocoso pero también consigue acercar a la gran política al mundo terrenal.

El barón Phillipp Von Baugenwitz aparece muerto en la bodega de su castillo, justo cuando se está celebrando un encuentro con las gentes del lugar donde MerkelAchim y Mike están invitados. En un primer momento el descubrimiento hace pensar a todos que el barón se suicidó, igual que uno de sus antepasados, el bisabuelo Balduin. Pero Merkel sabe que no fue así. Lo intuye. Y más cuando se entera de que el famoso Balduin no se suicidó, sino que lo envenenó su mujer, Adelheid, quien después se tiró desde lo alto de la torre del campanario del pueblo acabando con su vida. La vida es un ciclo y tiende a repetirse.

Así de repente, Alexa Von Baugenwitz, la actual mujer del barón; Katharina Von Baugenwitz, al ex mujer del barón; Angela Kessler, agricultora y frutera, además de profesora de música y presidenta territorial del partido de ultra derecha; Lena Amadeus, policía local; o Marie Horstmann, futura madre del hijo ilegítimo del barón, pasan a convertirse en sospechosos de un asesinato primero y un segundo después, la historia, como bien sabe Merkel, tiende a repetirse.

Safier domina el estilo humorístico a la perfección. Acabó convirtiéndose en un sello de identidad desde aquella lejana Maldito karma (Seix Barral, 2009) del cuál despachó más de medio millón de ejemplares en nuestro país, no está nada mal para un autor que vendió más de seis millones de copias de sus libros en el mundo.

Es cierto que su humor puede compararse con los textos más divertidos de nuestro Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) incluso este último creó un personaje peculiar, una especie de detective encerrado en un manicomio que resuelve casos: desde el misterio que se esconde en la cripta embrujada, hasta el enredo de la bolsa y la vida. Incluso el humor cáustico del gran P.G. Wodehouse (1881-1975), padre de Jeeves y Wooster flota a lo largo de las páginas de Miss Merkel, pero Safier ya encontró su propio idioma en sus libros tras todos estos años. También es algo que no inventó él. Desde tiempos inmemoriales el sentido del humor irónico y absurdo llena libros, teatros, salas de fiestas e incluso cines, pero debemos admitir que este Miss Merkel. El caso de la canciller jubilada cumple su cometido final: entretener y divertir que en estos tiempos no está de más.

Es evidente que Safier sabe lo que tiene entre manos y no creo que tardemos mucho en tener un nuevo caso de Miss Merkel, un nuevo asesino que descubrir y quién sabe, tal vez James Bond acabe apareciendo en alguna de esas aventuras.

Aquí estaremos para seguir riendo.

SALVA G.


Título: Miss Merkel. El caso de la canciller jubilada

Autor: David Safier

Traducción: María José Díez Pérez

Editorial: Seix Barral

Edición: 1ª edición, octubre de 2021

Número de páginas: 339 pp.

I.S.B.N. 978-84-322-3920-5


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