dilluns, 28 de gener de 2019

'Nada que no sepas' - María Tena


Nada que no sepas, la nueva novela de la escritora madrileña María Tena (Madrid, 1953) es todo un viaje al pasado, concretamente a los años setenta, y a un país y una ciudad de la que poco o nada conocemos de aquellos años: Uruguay es el país, Montevideo la ciudad. Y Carrasco el barrio en el que transcurre la acción.

Aunque para ser sinceros, acción, lo que se dice acción, hay poca en la novela. Sí que hay un punto de partida bastante accidentado, pero por suerte toda la acción que se puede echar en falta se contrarresta con unos personajes perfectamente delineados, los cuales bucean en su pasado para encontrar su futuro. Sus viejos conflictos les llevan a dar importantes pasos que sin duda marcarán un  antes y un después en su vida.

La protagonista de la novela retorna a Uruguay en busca de respuestas sobre la muerte de su madre en los años setenta y la razón por las que ella, su hermano y su padre tuvieron de dejar el país corriendo tras el incidente que acabó con la vida de Lucía.

Cuarenta años después de dejar el país y en plena crisis de pareja, cuando ya pasa de la cincuentena, retomar y escuchar aquellas historias contadas por sus viejos amigos de infancia, todos ellos con cicatrices propias de la edad y de una época convulsa, le generará más preguntas que respuestas, pero tal vez esa nueva visión de los hechos le aporten algo de luz a su oscuro pasado.

Nada que no sepas retrata a la perfección la época narrada, con esa libertad de movimientos, las fiestas, la vida cosmopolita, ese mundo lleno de cultura, alcohol y fiestas que en nuestro país aún tardaría unos años en llegar. Todo lo abierto que resultaba Montevideo, contrastaba con la estrechez de Madrid y por ende España.

 La novela juega con esos recuerdos, aquellos momentos en que lo vivido y lo recordado se funden. Pequeñas historias que pensamos haber vivido y que en realidad se confundieron en nuestra mente. En definitiva, nosotros mismos creamos nuestros recuerdos a nuestro gusto personal, pensando primero, contando después, y finalmente creyendo que aquello fue una de las mejores vivencias en nuestro pasado.

Aunque la propia autora pasó su infancia en Montevideo, los personajes retratados son ficticios, y ni mucho menos lo contado le ocurrió en primera persona, salvo el contraste que ofreció su vuelta a una España franquista, cerrada, gris, provinciana, tras su salida de una Uruguay luminosa, festiva, colorida, llena de fiestas, minifaldas, pintura y mujeres con libertades.

Nada que no sepas no es simplemente un retrato de la época, sino que se convierte un poco en un asumir lo ocurrido, en la constatación de que aquello que pensamos haber vivido fue cierto y que sin duda al preguntar y obtener respuesta, estas no nos dirán nada que no sepamos.

SALVA G.

Título: Nada que no sepas
Autora: María Tena
Editorial: Tusquets Editores
Edición: 1ª edición, noviembre de 2018
Número de páginas: 239 pp.
I.S.B.N. 978-84-9066-614-2

dimecres, 23 de gener de 2019

'La reina del punk' - Susana Hernández


Seguramente nadie en la historia de la música haya vivido tan poco y haya dejado un legado más grande.
               
Sex Pistols es una banda que puede presumir de ello, no solo fueron la punta de lanza de un movimiento, tanto social como musical, si no que su bajista, el icónico SidVicious, tras la marcha del original Glen Matlock, él mismo recomendó a Sid para ocupar su vacante tras su marcha, fue, es y será la imagen del Punk en todo su esplendor: pelo de punta, pantalones tejanos, chaqueta de cuero, torso desnudo, botas negras y cadena colgada al cuello cerrada con un candado.
               
Vivió rápido, más que nadie, murió a la edad de 21 años, y aunque él siempre será recordado, tampoco podemos olvidarnos de Nancy Spungen, su novia americana, que murió asesinada cuando contaba con 20 años de edad. Al más puro estilo Romeo y Julieta, la historia de Sid y Nancy (es imposible decir Sid sin nombrar a Nancy después) se convirtió en un drama, donde el amor venció al odio, aunque como decía aquel: demasiado amor te matará.
               
Susana Hernández (Barcelona, 1969) recrea con una facilidad pasmosa, madre mía, si hasta me creo su ficción, la historia de Nancy en boca de la propia protagonista a modo de diario y en primera persona, desde que esta contaba con diez años, hasta su prematura muerte, defunción por cierto que Nancy predijo en la última visita a casa de sus padres cuando le comentó a su madre: no llegaré a los 21.

 Antes de los 17 Nancy se trasladó a Nueva York. Allí vivió de lo que pudo, casi todo relacionado con el sexo, y sus ganancias iban a parar a los camellos de la zona. Viajó a Londres con The Heartbreakers de Thunders y allí en un concierto de Sex Pistols conoció a Sid. Ya no se separaron nunca, a excepción de una pequeña gira de la banda de Sid por Estados Unidos, la última de hecho, en la cual Nancy le esperó en Londres. Su relación duró once meses. Tuvieron suficiente para dejar marca en esta vida.

Nadie sabe qué pasó aquella noche, tan solo que Sid fue arrestado por asesinato en segundo grado, aunque salió en libertad provisional. La mala suerte de pelearse con Todd Smith le hizo acabar de nuevo con sus huesos en prisión. A su salida, su madre le preparó una fiesta. Sid jamás sobrevivió a la misma. Murió de sobredosis. Dicen que había hecho un pacto con Nancy.

La reina del punk intenta esclarecer los hechos ocurridos esa fatídica noche, la del 12 de octubre de 1978, hace ahora cuarenta años, cuando Nancy murió desangrada por apuñalamiento, pero además resulta un excelente fresco de la verdadera historia que había tras Nancy Spungen, una joven de clase media alta con problemas sicológicos desde pequeña y que no pudo vivir como ella quería y necesitaba. Ella fue la víctima y la historia se encargó de proclamarla verdugo. Al más puro estilo Yoko Ono, siempre Nancyfue la mala influencia para Sid, la que acabó con la banda, la mala de la película, la drogadicta y la groupie sin compasión.

Por las páginas de La reina del punk aparecen personajes básicos para entender ese movimiento, New York DollsRamones (sin el The por favor), Iggy PopBlondie y su cara más visible, Debbie HarrySable StarRichard Hell…etc y por supuesto Ariadna, la coprotagonista de la novela.

Ariadna es periodista. Tiene un hijo adolescente, Jon. Su ex marido es un cantante de éxito. Demasiado éxito la verdad. Siempre rodeado de mujeres. Y de gira permanente. Por supuesto el síndrome de Peter Pan reside en él. Ella es la encargada de escribir un artículo para una revista musical sobre ese cuarenta aniversario de la muerte de Nancy. Las pesquisas le llevarán de Barcelona a Londres y de la capital inglesa a Nueva York. Una vieja entrevista encontrada en un trastero asegura que el entrevistado mató a Nancy. Aunque no dice quién le pagó para ello. Muy al estilo de lo ocurrido en casa de Kurt Cobain y Courtney Love.

Las dos historias se entrelazan para ofrecernos los puntos de vista de dos mujeres que quieren dirigir su vida, ser dueñas de sus actos, responsabilidades y aprender de sus errores para no volver a caer en ellos. Dos mujeres fuertes seguras de sí mismas que luchan por lo que de verdad quieren.

La reina del punk bien podría convertirse en la autobiografía de Nancy Spungen, novelada, eso sí, pero ¿acaso no están noveladas las biografías de todos esos músicos que llenan las estanterías de las librerías en el mundo?

Ariadna, el personaje de reparto de la novela, bien podría convertirse en la nueva Rebeca Santana o en la nueva Miriam Vázquez, las subinspectoras salidas de la pluma de Hernández en su serie policiaca / novela negra, y escribir más artículos sobre personajes famosos. Tiempo al tiempo.

Fascinante, vibrante y por momentos esclarecedora, sí, lo que cuenta Susana bien podría haber ocurrido.

SALVA G.

Título: La reina del punk
Autora: Susana Hernández
Editorial: Ma Non Troppo (Redbook Ediciones)
Edición: 1ª edición, 2018
Número de páginas: 159 pp.
I.S.B.N. 978-84-948799-8-2

dimarts, 22 de gener de 2019

'Personajes de invierno' - Juana Vázquez



La Nueva novela de Juana Vázquez aun teniendo un punto de partida sostenible, durante su lectura se va diluyendo poco a poco hasta acabar igual que un río, que durante su vida ofrece momentos mágicos y su final llega al fundirse con el mar y perder toda su fuerza y su historia.

Posiblemente la prosa utilizada, poco convencional o tal vez demasiado académica, además del uso reiterativo de la palabra pues en casi todas sus frases (creemos haber contado cinco de ellas en una misma página) y el misterio reiterativo de los personajes principales que no acaba de aflorar, hacen de estos Personajes de invierno la novela más difícil de leer de lo que va de año (aunque seamos sinceros, tampoco es mucho tiempo).

Y seguimos afirmando que la historia podría haber resultado fantástica.

Al igual que aquella mítica portada realizada por Hipgnosis del grupo Led Zeppelin de su último disco como banda en vida (tras la muerte de su batería el grupo murió con él) titulado In through the out door donde se veía en cada una de sus seis portadas la particular visión del bar donde se encontraban seis personajes que habitaban dicho bar, Vázquez nos ofrece las historias de un sinfín de personajes que son asiduos de un bar en el extrarradio de Madrid y donde cada uno de ellos tiene su particular historia, unida por el pegamento que representa el bar.

Aunque centra la historia en dos de esos personajes y sus terribles, oscuros y dolorosos secretos: Thays y Virginia.

El primero de ellos vive casi oculto desde que llegó al barrio desde su Ámsterdam natal huyendo nadie sabe de qué, con traumas que no consigue olvidar y un secreto que saliendo a la luz bien podría acabar con sus huesos en una fría y oscura celda (aunque creo que las cárceles actuales no son como nos las pintan en el cine).

La segunda de ellas es más nuestra. Separada de un hombre violento, un maltratador patológico. Alguien que de novio fue un ángel y pasó a ser demonio una vez casado. El típico y tópico hombre de las cavernas español que se cree el amo y señor de su mujer y que piensa que todo el pueblo estuvo liado con ella.

Ambos se encuentran en Murgo, el nombre del bar en donde Antonio el camarero conoce a los parroquianos mejor que sus propias madres o sus caros psicólogos. Y aunque para Virginia ver al nórdico es un flechazo total, Thays no puede con ella, sobre todo cuando esta se pinta, se viste con minifaldas y coquetea como una buscona cualquiera.

Poco a poco, tan poco a poco que incluso llega a desesperar, más que nada por la repetición de argumentos y por ese esconder la verdad, vamos conociendo la historia de Thays, su fobia por las mujeres guapas, rubias y decididas, y la razón por la que dejó su ciudad y su país corriendo y el miedo que tiene a que la policía de allí le encuentre y se lo lleve con él.

No me malinterpreten, pero sinceramente, Personajes de invierno podría haber sido mejor, su historia da para ello y mucho más, pero por alguna razón que no llego a entender su lectura se atraganta, poco ayudan las faltas ortográficas que normalmente salpican los libros y que en este más que salpicar acaban mojando sus páginas, la prosa tan pulida de Vázquez, y ese fatídico hecho ocurrido en la vida de Thays que alarga la novela indeseablemente.

Con todo ello podemos disfrutar con su interior en su conjunto. La dura y real historia de Virginia resulta a la postre más interesante que el secreto de Thays, al fin y al cabo resulta más terrenal. Mujeres así hay en cada esquina de cada pueblo, ciudad o país, y aun siendo ficción, resulta doloroso comprobar cómo la víctima acaba perdiendo todo lo que es como ser humano.

En definitiva Personajes de invierno es una historia de amor, amour fou, más por parte de Virginia que por parte de Thays, aunque este lo intenta y casi lo consigue, como posiblemente el 100% de los libros editados y al final es con ese sentimiento con el que debemos quedarnos durante y tras su lectura, y de amor hay toneladas en él.

SALVA G.

Título: Personajes de invierno
Autora: Juana Vázquez
Editorial: Sapere Aude
Edición: 1ª edición, noviembre de 2018
Número de páginas: 259 pp.
I.S.B.N. 978-84-948823-9-5

dilluns, 21 de gener de 2019

'Carvalho: problemas de identidad' - Carlos Zanón


Sinopsis de Carvalho: problemas de identidad:

Sin saber bien cómo ni por qué, Carvalho anda desgarrado entre Barcelona y Madrid. En Barcelona le quedan los restos de su tribu y el despacho en el que sigue trabajando. En Madrid anda perdido en el laberinto de una mujer casada con un prohombre de la política nacional, y que le ha desestabilizado más de lo que consiguió nadie antes. Quizá se está haciendo viejo o le asaltan —como al propio país— problemas de identidad a todos los niveles: ¿quién eres, Carvalho?, ¿qué quieres?, ¿qué buscas? Estamos en 2017 y las placas tectónicas de la sociedad parecen moverse de un modo inédito. Los problemas de siempre, la desaparición de una prostituta o una vieja amiga que acude en busca de ayuda por un sangriento crimen familiar. En lo personal, la complicidad con Biscúter pasa por horas bajas, y su salud no es la mejor noticia del momento.

Y sigue odiando la música moderna y quemando libros.

EL AUTOR

Carlos Zanón (Barcelona, 1966) es autor de los libros de poemas El sabor de tu boca borracha (Nínfula, 1989, mención especial Premio Anthropos), Ilusiones y sueños de 10 000 maletas (Ed. Libertarias-Prodhufi, 1996), En el parque de los osos (Ayuntamiento de Málaga, 2001, finalista del Premio Nacional de Poesía Ciudad de Irún), Algunas maneras de olvidar a Gengis Khan (Ed. Hiperión, 2004, Premio Valencia de Poesía), Tictac tictac (Ed. Carena, 2010), la antología Yo vivía aquí (1989-2012) (Playa de Ákaba, 2012), Rock’n’roll (66rpm, 2014) y Banco de sangre (Espasa, 2017). En el ámbito narrativo es autor de las novelas Nadie ama a un hombre bueno(Ed.Quadrivium, 2008, Sigueleyendo, 2012), Tarde, mal y nunca (Saymon, 2009, RBA Serie Negra, 2010), premio Brigada Mejor Primera Novela del año, finalista del Premio Memorial Silverio Cañada, Giallo e dell Noir (Italia) y Violeta Negra (Francia), No llames a casa (RBA, 2012, 6.ª ed.) premio Valencia Negra a mejor novela del año,Yo fui Johnny Thunders (RBA, 6ª ed), premio Salamanca Negra mejor Novela del Año 2014, premio Novelpol 2015 y premio Dashiell Hammet 2015, y del libro de relatos Marley estaba muerto (RBA, octubre 2015) y su última novela Taxi (Salamandra, octubre 2017). Su narrativa ha sido traducida y publicada en Estados Unidos, Alemania, Francia, Holanda e Italia. 

Colabora como articulista, crítico musical o literario con periódicos, revistas y suplementos culturales. 

RESURRECCIÓN. 

Las resurrecciones siempre han sido algo muy polémico. Ya en la Biblia la salida del bueno de Lázaro de la tumba tras quitar la piedra nos produce más perturbación que jolgorio. Lázaro llevaba días muerto y enterrado y en verdad nadie le preguntó si quería volver a la vida. Y encima vendado y con aquellas pintas, y según los testigos, algo verdoso y maloliente. Esperamos que Jesús (y Dios, el verdadero autor del evento) hubiese tenido en cuenta los pormenores y lo hubiese devuelto “full equip”. 

Zanón no es Jesús, porque es de Barcelona y no de Belén, y su padre era taxista, y no carpintero. Buen conocedor de las historias bíblicas sin duda ha tenido en cuenta las dificultades de realizar una buena resurrección; los escritores escribimos porque somos los dioses de nuestros protagonistas, los dirigimos, amamos, matamos o hacemos sufrir a nuestro gusto y placer. En este caso, Zanón tenía el encargo más difícil, devolver a la vida a un personaje que no era suyo. Ser el dios de un personaje más grande que la literatura y que la vida, llevar el carro de Ben-hur sin que Mesala (o sea, el lector) lo mande a paseo, salir airoso de una prueba que mucha gente considera innecesaria. 

¿Lo consigue?

Bien, es Carlos Zanón. 

El Carvalho resucitado no solo está “full equip” y no huele, sino que recoge el testigo de Montalban con absoluto descaro. Es irónico, mordaz, ácido, divertido, brillante en sus comentarios, rápido en las deducciones, tierno, desfasado a ratos por el amor, temeroso y valiente ante una posible “larga enfermedad” que asoma y golpea en el estómago, sobre todo muy humano y muy, muy barcelonés a su pesar. Carvalho sale a la calle con su cámara de alta definición y nos magnifica a personajes que nos podemos encontrar en la vida a diario. No hay en esta novela policial supervillanos, aunque el protagonista coqueteé a veces con el General Zod casi sin querer y sin arrodillarse; tampoco hay investigaciones complejas ni casualidades absurdas de último momento: todo funciona como un engranaje perfecto y duro, sentimental y bronco, suave o divertido, siempre con doble o triple sentido y sensibilidad a flor de piel. Los compañeros de fatigas del detective destilan realismo, son nuestros colegas, nuestros amigos o nuestros detestados del día a día. Hay algo en la forma de escribir de Zanón que nos hace completar las escenas a nosotros: mientras Carvalho pasea por Barcelona ves todo el cuadro aunque él solo te haya mostrado una pequeña parte, los olores de la ciudad, la frescura de las calles limpias de mañana o el lodo barriobajero cuando toca. Y también gracias a la maestría literaria del autor intuyes toda la psicología de los personajes solo con gestos, acciones, miradas, disfraces. Carvalho es el dios de la novela, todos funcionan a su alrededor, tiene amigos, tiene su despacho con sus subordinados a cada cual más peculiar (atención al momento maravilloso de Biscúter en “MasterChef”, una de las joyas de la trama), tiene clientes, tiene una chica Zombie que aparece y desaparece, que lo tortura y lo ama, que lo lleva por la calle de la amargura porque Carvalho es frágil y desea serlo, harto ya de años de cemento. Y también hay casos para resolver. Algunos truculentos, muy reales. Y apariciones estelares, cameos que resucitan a los que nunca debían haber muerto. Y así, resurrección tras resurrección, te das cuenta de que lo que menos importa es precisamente eso, que Zanón ha creado una novela maravillosamente escrita y mejor contada, que te alegra o te destroza según el detective quiera hacerlo. Y esa división tan patria de Madrid-Barcelona, el tira y afloja, el odio y el amor, la dependencia y las ansias de libertad. Todo eso está en este libro que es mucho Zanón y mucho homenaje respetuoso a Montalbán y a su mirada infalible. El escritor juega una y otra vez con Carvalhos verdaderos y falsos, propios y ajenos, y ves como toda la novela gira siempre sobre dos ejes que parten de Madrid y Barcelona y acaban en Zanón-Carvalho, la vida y la muerte, la enfermedad y la salud, la bulimia y la anorexia y esas recetas maravillosas que producen una explosión de las glándulas salivares y ganas de ir a la casa del detective a que te haga una cena suculenta, aunque luego te apriete el dedo gordo del pie al amanecer. 

Si tienen alguna duda, láncenla a la chimenea. Es una novela maravillosa y llena de poesía. No dejen que la resurrección les eche para atrás. El muerto no solo no huele, es que está dispuesto a vestirse de Elvis y bailar durante toda la noche en cualquier garito para celebrar la nueva vida. 

Nieves Abarca

CARVALHO: PROBLEMAS DE IDENTIDAD (EN PAPEL) 
CARLOS ZANON , 2019
Nº de páginas: 352 págs.
Encuadernación: Tapa dura
Editorial: PLANETA
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788408201489

divendres, 18 de gener de 2019

'Nada de nada / Res de res' - Hanif Kureishi




El dramaturgo, guionista, director de cine y obviamente novelista Hanif Kureishi (Londres, 1954) edita en nuestro país, Nada de nada, su octava novela, desde que empezó con aquel seminal y magnífico El buda de los suburbios en 1990.

Pero a diferencia de aquella, esta está más cercana a sus últimas obras que a sus primeros escritos (Intimidad (Anagrama, 1999) viene a nuestra mente a las primeras de cambio).

Y es lógico. Kureishi tiene más en común con estos maduros  protagonistas que están de vuelta de todo, que de aquellos jóvenes que querían comerse el mundo, sabían lo que querían y lo más importante, cómo conseguirlo.

Si en La última palabra (Anagrama, 2014) una vieja gloria literaria llegaba a Londres desde su India natal para que un joven le escribiera su biografía, aquí la vieja gloria es un cineasta premiado en los grandes festivales de cine europeo, postrado en una silla de ruedas, con una novia veinte años más joven que él que no duda en liarse con el mejor amigo de su amado, pero que mantiene la libido incólume.

Waldo en el papel de cineasta, Zee en el de su novia y Eddie en el de su mejor amigo, ten amigos para esto, conforman un triángulo amoroso que puede venirse abajo en cualquier momento.

Eddie vive literalmente en la mansión de Waldo, supuestamente para ayudarle, los amigos están para eso, y lo hace, sin duda, pero también gracias a todo el dinero que Waldo le presta. En realidad Eddie es crítico de cine. Quién sabe qué pasará cuando este muera y el grifo se cierre. Waldo intenta advertir de ello a su joven esposa, una joven india con dos hijas que conoció y se llevó a Londres tras finalizar un rodaje de una de sus películas en aquel país.

Lo que Zee y Eddie no saben es que Waldo está creando su última obra, la que pondrá el broche de oro a su carrera: documenta todo lo que la pareja hace con la ayuda de Anita, actriz y amiga de Waldo, dispuesta a indagar en el truculento y turbulento pasado de Eddie.

Escatológica, sexualmente desinhibida, pornográfica por momentos, salvaje, con situaciones esperpénticas de las cuales Kureishi sale airoso gracias a si buen hacer, irónica y feroz. Una tragicomedia como la vida misma, una novela negrísima en donde no hay mujeres fatales, ni asesinatos, ni mucho menos detectives, pero que en su fondo es más negra que el primer premio de novela negra de este año.

Waldo está frustrado, resentido, cabreado, odia a la mitad del mundo, a la otra mitad ni le habla, lucha por lo que quiere, el amor de Zee, y disfruta con lo que ama, el cine. Su próxima película no dejará indiferente a nadie. Y tan solo el lector sabrá qué cuenta en ella tras leer esta breve pero magnífica novela.

Una auténtica venganza en toda regla de Waldo a Eddie.

Kureishi sigue siendo un magnífico contador del mundo actual, y aunque él siempre admite que jamás escribirá la definitiva obra contemporánea sobre Inglaterra, sus variaciones son tantas y tan rápidas que es imposible sacar una foto fija en un breve periodo de tiempo, si juntamos cada una de sus novelas podríamos hablar de esa fantástica obra de nuestro tiempo.

Nada de nada es una parte de ese todo.

SALVA G.

Título: Nada de nada / Res de res
Autor: Hanif Kureishi
Traducción: Mauricio Bach / Marta Pera Cucurell
Editorial: Anagrama
Edición: 1ª edición, octubre de 2018
Número de páginas: 179 pp. / 176 pp.
I.S.B.N. 978-84-339-8018-2 / 978-84-339-1564-1

dilluns, 14 de gener de 2019

'Despiértame para verte morir' - Miguel Aguerralde


El 14 de septiembre de 1998, Penny Lane, una niña de 8 años residente en Lullaby Hills, apareció descuartizada en una arboleda que rodea la estación de ferrocarril del pueblo.

El 25 de diciembre del mismo año, Ricardo Santoro es declarado culpable del crimen más atroz cometido nunca en el pueblo.

Marcus Crane, fiscal general y abogado consigue que Santoro pague por lo que hizo. Pero el precio es demasiado alto.

Dos días después de dar por concluido el juicio, Crane abandona la fiscalía, su trabajo como abogado y se retira, además, su mujer se separa de él.        

Un año después del final del juicio, Santoro es ejecutado en la silla eléctrica. Sus últimas palabras antes de freírse no fueron muy tranquilizadoras para Crane: “Algún día arderás conmigo en el infierno”

Ahora hará un año de la ejecución de Ricardo, y Crane es invitado al programa de su exmujer Sara O´Bryan para hablar de su nuevo libro, la historia que hubo tras ese convulso juicio.

Sara presenta un programa de televisión en prime time y siempre acaba machacando a sus invitados. Por supuesto tras dejar su vida en común con Crane tras nueve años de matrimonio, no le dará oportunidad para defenderse de sus ácidas preguntas.      
     
Ahora que se cumple esa maldita efeméride, una ola de crímenes parece cebarse con los allegados de Crane, que día sí día también dice ver a Ricardo por la calle sonriéndole.

También ve cómo este acaba con la vida de sus pocos amigos a través de su propia televisión, como si de un macabro vídeo snuff se tratara.

Crane nunca debió aceptar ese caso Tampoco nunca debió llegar a la obsesión.

La última novela de Miguel Aguerralde (Madrid, 1978) resulta frenética en su inicio, devastadora en su mitad, y sorprendente en su final. Sí, posiblemente estemos ante uno de los mejores libros del pasado año, aunque haya caído en nuestras manos este 2019. Pero hemos disfrutado con su lectura como si lo hubiéramos leído hace un año. Es más, es tal su calidad, en general, no entraremos en pequeños errores puntuales, que si lo leyéramos en cinco o diez años, igualmente acabaría sorprendiéndonos como lo hizo este año Blade Runner que empezamos hace ahora seis días.

El terror que vive Crane cuando visualiza los asesinatos en su televisión, la brutalidad y frialdad con que Aguerralde los cuenta y la tensión que viven todos y cada uno de los protagonistas involucrados, no solo en la encarcelación de Ricardo, sino en su posterior ejecución, nos deja sin respiración durante toda la lectura de la novela.

Despiértame para verte morir es un thriller que haría sonrojar al mismísimo Michael Jackson, y que sin duda su paso al cine sería de Oscar.

Aplaudamos hasta que nos sangren las manos este Despiértame para verte morir y alabemos a su creador,  Miguel Aguerralde, por hacernos sufrir con esas oscuras, retorcidas, macabras y sangrientas visiones. Lo reconozco, desde que la leí, miro con otros ojos a mi televisión apagada todas las noches por si se enciende ella sola y una risa macabra surge enn la oscuridad de mi pequeño pero acogedor piso del Eixample.

SALVA G.

Título: Despiértame para verte morir

Autor: Miguel Aguerralde

Editorial: Cazador de Ratas

Edición: 1ª edición, octubre de 2018

Número de páginas: 252 pp.

I.S.B.N. 978-84-948741-8-5

dijous, 10 de gener de 2019

Naturaleza hostil - Arnaldur Indridasson


El detective Erlendur Sveinsson, de la policía de Reikiavik, está de vacaciones en la zona donde pasó parte de su niñez en una pequeña población de los fiordos. Como casi todo el mundo, guarda buenos y malos recuerdos de aquella etapa, aunque entre los malos hay uno especial, uno que no es fácil dejar atrás. La desaparición de su hermano pequeño, al que Erlendur perdió de la mano durante una tormenta. No es la única desaparición que se dio en aquella zona, pues durante la II Guerra Mundial se produjo la de Matthildur, la esposa de un pescador del pueblo, también durante una tormenta en la que, además, murieron varios miembros de una expedición del ejército británico.

No se asusten, a pesar de que pueda parecerlo por lo que he escrito en el párrafo anterior, esta no es la enésima novela sobre un psicópata que se dedica a secuestrar y torturar a sus vecinos.
Lo que aquí ocurre es que el bueno de Erlendur, a quien ya muchos conocerán pues esta es la decimoprimera novela de la serie, no puede dejar de investigar ni estando de vacaciones. Algo extraño pasa con esta serie, pues el desbarajuste que hay con ella en su traducción al castellano es digno de investigación por parte del propio Erlendur. De hecho, si no me equivoco, los primeros títulos no están aún traducidos, y esta Naturaleza hostil que ha aparecido en 2018 por estas latitudes fue escrita en 2010.

Pero volvamos al asunto que nos interesa. La novela en sí.

Como decía, Erlendur vuelve al pueblo donde pasó su niñez. En lugar de ir a un hotel, decide alojarse en la casa donde vivió con sus padres y su hermano Beggi. Algo bastante normal, si no fuese porque la casa está en ruinas. Duerme en un saco de dormir en una habitación en la que una pared medio derruida le protege del viento –a pesar de no ser invierno, el relente por las noches debe ser considerable en Islandia-, compra comida preparada en el pueblo y se alumbra y calienta con una lámpara de gas. Como vacaciones la verdad es que parecen poco apetecibles, pero ese es el modo que el inspector decide afrontar ese recuerdo que le tortura de forma recurrente. Para cerrar página deberá encontrar los restos de su hermano, si es que murió durante la tormenta, algo que parece seguro. Y para ello deberá investigar. Como una cosa lleva a la otra, se topará también con la desaparición en parecidas circunstancias de Matthildur. Y claro, curioso como es nuestro detective –el oficio lleva a ello-, se meterá también a averiguar qué fue lo que le pasó a la mujer. Que no quieres arroz, pues toma dos tazas.

Erlendur Sveinsson es el protagonista absoluto de la novela e Indridasson nos lo deja claro haciendo que acompañemos al detective durante sus indagaciones en todo momento. Así, seremos testigos de excepción de los altibajos por los que pasa, de sus emociones, sus sentimientos. Pero también de las reacciones de los implicados en las desapariciones, de modo que podemos observar cada una de ellas y ser conscientes de las diferentes formas en que cada persona afronta la tragedia. De este modo, el aspecto humano se revela más importante que la propia investigación criminal. Este es, quizá, el aspecto más destacable de la historia, pues la realidad es que la novela no aporta nada que no hayamos visto antes en el noir nórdico. Islandés, en este caso. Mal tiempo, nieve, mar embravecido, aterradoras tormentas, más nieve, ambientes opresivos, testigos con pocas ganas de hablar… Nadie puede sentirse engañado. Cuando uno se mete con una novela escrita alrededor del paralelo 60 –e Islandia está bastante más arriba-, ya sabe lo que se va a encontrar. El tiempo transcurrido hace que no existan pruebas de lo que ocurrió realmente, de modo que la investigación de Erlendur se basa en ir de un lado para otro en función de lo que le cuentan los testigos, casi todos ya de edad avanzada; esos testigos que, decía, en ocasiones tienen muy pocas ganas de hablar y menos aún de recordar.

Aunque este aspecto de la trama interesará a muchos lectores, también puede echar para atrás a otros. Sería un error, porque Indridasson lo maneja con soltura. Los únicos momentos en que nos despegamos de Erlendur son flashbacks en los que asistimos a los acontecimientos antiguos como si estuviesen ocurriendo en este momento, en una acertada decisión que hace que el lector no perciba en ningún momento esa sensación tan poco agradable de que le están contando la película. El ritmo ágil y una extensión adecuada en la que no sobra ni falta nada hacen que cualquier aficionado al género, más aún si lo es a los autores más septentrionales, disfruten de Naturaleza hostil.

Alberto Pasamontes

Naturaleza hostil
Arnaldur Indridasson
RBA
2018
Número de páginas: 304
ISBN: 97884905691108
Traductor: Fabio Teixidó Benedí


dimecres, 2 de gener de 2019

'Un día casi perfecto' - Mareike Krüge


Un día casi perfecto, la cuarta novela de Mareike Krügel (Kiel, 1977), resulta a la postre una novela perfecta, con un final imaginativo, en toda la expresión de la palabra.

Kat es madre de dos niños: Alex, un adolescente que cada día la necesita menos y Helli, una niña de once años que cada día la necesita más. Tal vez no dependa la niña tanto de la madre como ella cree, pero lo que sí está claro es que la madre depende de los actos de la hija en todo momento y cada día del año. Diagnosticada con TDAH no puede estar sola ni un minuto, ni siquiera cuando está en el colegio. No para. Costas es su marido. Ahora trabaja en Berlín y solo ejerce de padre y marido los fines de semana. Excepto este: una comida de empresa programada para este viernes le retiene en la capital alemana.

Kat se queda en casa elaborando listas de todas las cosas que tiene que hacer, muy practicas en todo caso, sobre todo a ciertas edades cuando la memoria ya nos juega malas pasadas, si no quieres olvidar las cosas es ideal apuntarlas, además de listas de todo tipo, gusto y color, como pueden ser:



-          Piezas musicales que me ponen la piel de gallina

-          Temas que me impiden conciliar el sueño

-          Temas que no lo hacen y deberían hacerlo

-          Cosas buenas que hice hoy

-          Bebidas cuyo consumo me siente bien

-          El tema del Algo y el mundo exterior


Este último tema el más importante de todos.

 Hace unos días le detectaron un bultito en un pecho, ese Algo que tanto teme y que de pronto hace que no deje de interrogarse acerca de cuál será su legado si finalmente resulta fatal.

 Y todo ello en un único día, ese día casi perfecto que reza el título del libro.     

 La novela respira ese aire de película de acción en donde todo debe resolverse en un único día y en la cual somos testigos vía pequeños flashbacks de la historia pretérita de los protagonistas.

 Krügel consigue con sus palabras mantenernos en vilo en todo momento, ya sea con los problemas de Helli, con el problema dactilar de sus vecinos Theo y Heinz, con las historias de Alex y su novia, una Barbie en toda regla, o con los quebraderos de cabeza que le suponen la visita de Kilian, quien sin quererlo ni saberlo le hace redactar una lista de: Lo que debo hacer hoy antes de que llegue Kilian.

 Kilian, un viejo compañero de universidad y de piso en aquella época, ahora rondan la cuarentena, que viene de visita a pasar unos días, músico de profesión, aunque solo gane bollos con sus interpretaciones que estuvo enamorado de Kat en secreto y que con su visita hace que su remanso de paz se tambalee.

 Un día casi perfecto acaba siendo el diario del día a día de cualquier mujer de este mundo, que debe preocuparse más por el bienestar del resto que del suyo propio, y que debe anteponer su propia felicidad a la de los demás. Sí, resulta toda una bofetada en la cara, por mucho que venga envuelta en papel de celofán.

 Un día casi perfecto es una novela profunda, tanto en sentimientos como en historia, no olvidemos, y tengamos en cuenta, que el cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres, aunque cada vez más sube el de pulmón, y aunque hoy día el 85% de los casos manifiestan un índice de supervivencia, cada año se detectan en España más de 25.000 casos; conmovedora, ese final le hace saltar las lágrimas al más duro del lugar, divertida y por ende entretenida y que pone de manifiesto lo duro que es ser mujer en un El Mundo, un ente masculino que las oprime. 

SALVA G.

Título: Un día casi perfecto
Autora: Mareike Krügel
Traducción: Irene Saslavsky
Editorial: Penguin Random House
Edición: 1ª edición, octubre de 2018
Número de páginas: 284 pp.
I.S.B.N. 978-84-666-6435-6