dijous, 6 d’agost del 2015

'La vida te matará' - Rafa Calatayud




Si, está muy bien lo de los diálogos ágiles que le dan ritmo a la narrativa y todo eso, pero que me decís de la estructuración. Empezar con el capítulo quince para luego pasar al uno y luego al catorce ¿no os parece que hay echarle pantalones para hacer eso?  

La novela en sí, aparte de un principio aparentemente desestructurado, es bastante canalla.  Desde esa versión españolizada de Travolta y Samuel L. Jackson que son Gutiérrez y el universitario, a toda la fauna del bodegón, pasando por la mafia rusa y caperucita con sus irreductibles, parecen diseñados por un pincel atrevido y gamberro que no renuncia a una perspectiva inusual  de la realidad envolvente.

Desestructurada, canalla, realista, pero además ¿Qué se puede destacar de La vida te matará? El que se rasque de una manera informal, pero lo suficientemente profunda, en la epidermis de los personajes. Al menos a mí, siempre me cautivó el descubrir que hasta los cabrones se acuerdan de su madre, tiene retortijones y a veces las cosas les salen mal. Ambición y estupidez en la novela de Rafa Calatayud son caras de una misma moneda.

¿Y los diamantes? Pues si os digo la verdad, a mí me da igual dónde estén, donde vayan o quién los tenga, porque lo fundamental en esta historia no es lo material que al fin y al cabo la vida te matará.

Magnifica novela de Rafa Calatayud, tremendamente entretenida y muy cinematográfica. Perfecta para estos días. Frescura envuelta en un producto tan atrevido como efectivo.


Un último detalle. La portada. Cuando acaben de leer la novela revísenla y sonrían.

José Ramón Gómez Cabezas


La vida te matará
Rafa Calatayud
Alrevés, 2015
186 páginas
ISBN: 9788416328017

dijous, 30 de juliol del 2015

Entrevista a José Luis Muñoz autor de 'Marero'



Marero es una recopilación de 19 historias cortas encabezadas por el relato homónimo que recibió el Premio Ignacio Aldecoa en 2013. ¿Puedes hablarnos de él?
Puede que a primera vista el lector crea que se encuentra ante un libro disperso, sin una unidad temática, pero no es así. Los diecinueve relatos que integran el libro son muy variados, en argumentos y en estilos, en voces narrativas (hay hasta el punto de vista de una mosca), pero casi todos ellos son fronterizos con el género negro y el fantástico, y, algunos, además, son eróticos, y hay hasta uno gótico, el que cierra el libro, y también humorísticos, pero sin dejar de ser negros o fantásticos. Los hay que son muy largos, más de veinticinco páginas, y muy breves, no más de página y media. Yo lo definiría de un menú degustación, un muestrario de mis habilidades narrativas aplicadas al género corto.

¿Qué destacarías de la recopilación?
Espero no dejar indiferente a ningún lector, que se ría, horrorice o disfrute leyendo cada una de esas piezas breves. El mayor fracaso de un escritor, desde mi punto de vista, es causar indiferencia en el lector. Toda obra literaria, como toda obra creativa, es un proceso de seducción, es una llamada de atención hacia al receptor. Pretendo llamar la atención del lector con diecinueve llamadas que son muy variadas, entretenidas y tan dispares que podrá parecer que no las haya escrito la misma persona, y esto último, en realidad, es un poco cierto. Quien escribe "Revoloteos" a los diecisiete años, o "La esclava" a los cuarenta, o "Marero" y "El último inquilino" a los sesenta pueden considerarse autores diferentes.

Algunas de las historias son verdaderamente originales. ¿Puedes  comentar alguna de ellas?
Hablar de la génesis de las historias es narrar una nueva historia. "Marero", el título que da nombre al volumen, nace de la lectura de un reportaje en El País Semanal sobre la Mara Salvatrucha; acabar de leerlo y ponerme a escribir una historia que se me estaba ocurriendo sobre la marcha.

"Calle cortada", uno de los más cortazarianos, parte de un asedio particular que sufrí un verano en la ciudad de Granada, en donde por entonces vivía, con unas obras espantosamente ruidosas en la calle que casi me impedían salir a comprar comida para sobrevivir.

El origen de "Vuelo a Orly" hay que buscarlo en un exorcismo particular: tenía que volar a Nueva York y un avión de pasajeros se cayó inexplicablemente al Atlántico.

 "La esclava" podría parecer inspirada en "Doce años de esclavitud" si no se hubiera publicado veinte años antes de que esa película ganara el Oscar.

 "El último inquilino", uno de los que más me gustan, nació de un encargo de Fernando Marías para su bibliófila colección "Hijos de Mary Shelley": había que escribir una historia gótica de fantasmas y amores vampíricos.

En "La última corrida" recupero mi afición juvenil por la tauromaquia y visto el ritual de enfrentamiento a muerte de hombre / bestia de misterio.

 "Cristal en la mandíbula" es un relato negro sobre el corrupto mundo del boxeo, un deporte que me guste aunque nunca lo haya practicado. "El caso del violador recalcitrante" es un disparate cómico alrededor de un actor de cine porno cuya herramienta resulta letal.

"Fumadores clandestinos" habla en clave de humor de esa persecución que sufren por todos nosotros los fumadores que no han podido dejar el vicio y a los que la sociedad hace la vida imposible.

En "Beso de sangre" me apetecía explorar el mundo homosexual a través de la relación de un actor de teatro y el autor de la obra que interpreta.

 "Robinson" es una versión heterodoxa del relato de Daniel Defoe. En "Última cena en Sofía" ficcioné un encuentro con una "amiga" de facebook y habla de los peligros de las redes sociales. En

"El partido en Haití" mezclo vudú y fútbol en un hipotético encuentro amistoso que el Barça va a jugar en el país caribeño. En "Sed negra" traslado el universo de Mad Max a Los Monegros.

"Aromas mortales" es un mínimo homenaje a Holmes y Watson en clave de humor y de algo más de una página. "Llamas de pasión" surgió de un encuentro entre colegas para elucubrar sobre esas famosas sombras que se vieron en el madrileño Windsor en llamas, como un juego.

"Revoloteos" lo escribí en el bar de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Barcelona, en una servilleta de papel, y es un milagro que haya llegado hasta aquí y no se haya extraviado en algunos de mis numerosos traslados.

"Fase terminal" puede que sea el más negro de todos ellos y se basa en una historia real sucedida en Barcelona protagonizada por un expolicía y un sicario.  

Éste es tu cuarto libro de relatos. ¿Qué tiene el formato corto que no posee la novela?
Conté mal; en realidad es el quinto. Desde mi punto de vista el relato tiene que ser más intenso y más redondo que la novela o no sirve, tiene que funcionar como una pieza de relojería desde el principio al final. En una novela uno se puede permitir algún que otro altibajo porque puedes subir la tensión hacia el final. El relato tiene que ir a un crescendo absoluto desde la primera línea. Luego, a la hora de la escritura, el relato suele escribirse de una sola tacada, sin darte respiro, de la misma forma que se lee. El género breve ha tenido grandes maestros. Cortázar,  Borges y Bioy Casares, a los que leí muchísimo en mi época de estudiante. Chejov, Clarice Lispector, Raymond Carver.

Empar Fernández

Marero
José Luis Muñoz
Ediciones Contrabando
21 x 13 cm; 226 páginas
ISBN: 978-84-943944-4-7
PVP: 12 euros
Año 2015

dimecres, 29 de juliol del 2015

'Meretrices y psiquiatras: Confesiones de un loquero' - Luis Gutiérrez Maluenda (Ebook)


De Luis Gutierrez Maluenda yo tengo poco que decir sin repetirme. Le conocí casualmente en Madrid cuando la editorial Alrevés le publicó "Mala hostia", la primera de la saga de su peculiar detective "Atila". También compré otra novela de la saga de su anterior personaje literario, el "Humphrey". Me gustó tanto que busqué todas las de la serie: las descatalogadas, las que estaban solo en e-book, las que se habían publicado con editoriales que habían cerrado, etc. Solo entonces me puse con la saga de "Atila" y flipé lo mismo que con las de el "Humphrey".

Maluenda empezó a escribir tarde. Si lo hubiese hecho antes, por la edad, pertenecería a esa generación mágica de Andreu Martín, Juan Madrid, Julián Ibáñez o Miguel Agustí, pese a que decir esto me reporte los palos de falsos gurús negros o blogueros advenedizos y estirados.


Cultiva la literatura a la sombra del maestro Chandler, pues sus personajes  y los paisajes que transitan son chandlerianos. Pero a ello añade un fino humor ácido, sarcástico, irreverente. Maluenda tiene un público fiel, inteligente y esto es a la vez una virtud y una pega. Virtud en cuanto a que mantiene una masa de lectores incondicionales. Pega en cuanto a que la inteligencia no abunda y esa masa lectora no parece suficiente como para que una editorial le edite regularmente. Por tanto, al igual que tantos maestros, es injustamente maltratado por un mercado que está, al menos en este país, endémicamente enfermo.

De hecho, su última y magistral novela "Meretrices y psiquiatras" ha sido solo editada en libro electrónico por la editorial Flamma. Podéis obtenerla aquí: http://www.amazon.es/Meretrices-y-psiquiatras-Confesiones-loquero-ebook/dp/B00ZE4GOYI.

La novela está escrita en primera persona por su principal personaje: Borja, un tipo que es psiquiatra "como podía ser capador de monos", según reza en la sinopsis. Según vamos adentrándonos en sus páginas nos damos cuenta de que en nuestra cara se va instaurando una especie de sonrisa que muta a la carcajada por momentos. Borja nos habla de sus pacientes (clientes les denomina él) en un tono jocoso-cínico, describiendo situaciones que rayan la hilaridad. Hombres y mujeres con una extravagancia tal en sus actos que parecen sacados de un frenopático y sin embargo tan reales como la vida misma. Lo que hace Maluenda es presentarnos bajo el filtro de la mirada interesada de Borja una colección de arquetipos sociales que cubre con suficiencia la frontera de los comportamientos humanos. Y lo hace derrochando, como ya he dicho, humor y sobre todo cinismo, ese cinismo que impregna el universo chandleriano, del que el autor es un consolidado seguidor.

No tengo mucho más que decir sobre el autor, creo que ya lo he dicho todo en sucesivas ocasiones. Tuve el privilegio de escribir a cuatro manos con él "Lumpen", y para mí fue mejor que hacer un máster de novela negra de los de pago. Por cierto, una novela que ha recibido muy buenas críticas y cuya editorial acaba de cerrar (qué suerte la nuestra). Por tanto, "Lumpen" queda ahí, para el disfrute de unos pocos, como una novela de culto, aunque esté mal que yo lo diga.

Pero hablando de "Meretrices y psiquiatras", que es lo que toca: cómprenla, no sean necios.

Paco Gómez Escribano

Meretrices y psiquiatras: Confesiones de un loquero
Luis Gutiérrez Maluenda
Flamma editorial (Ebook)
175 pag.
Año 2015
ISBN: 978-84-940314-7-2

dimarts, 28 de juliol del 2015

'La fiesta de la insignificancia' - Milan Kundera



La última novela del genial Kundera tiene poco de festiva y mucho de insignificante.  ¡Maldita vejez! Hay que retorcer las toallas mojadas, exprimirlas en un último esfuerzo, la boca abierta, ansiosa, atrapando las últimas gotas del maná que nos mantiene vivos. Sí, hablo del dinero.  Algo tan mezquino como vital, máxime cuando fallan las fuerzas y uno necesita valerse de manos mercenarias.  Oscar Wilde, agonizando solo, paupérrimo y concluyendo: “Muero como he vivido, por encima de mis posibilidades”.

Está muy bien salir de escena con una frase memorable, pero no dicha en semejante marco.  Y para ello, para que las últimas palabras se pronuncien en un lujoso escenario y no en un mísero teatrucho, hay que hacer juegos malabares, piruetas a veces más propias de artistas callejeros que de grandes divos de la escena. Puede que ello sea humillante, degradante, triste y doloroso, pero hay que redondear la pensión como sea.  Ante la decrepitud, ante el implacable peso de los años,  me viene a la mente el famoso poema de Ginsbert, “Howl”,  y aúllo al ocaso mientras recito: “he visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura…”.   Sí, ya sé que el poeta beat alude a la destrucción temprana por drogas, algo que siempre ha tenido más tirón literario que la mansa estampa de lo que llaman tercera edad.  Pero en el fondo es lo mismo, la mirada perdida de un joven drogadicto o la de un anciano senil.

Ojo, no estoy diciendo que el insigne Kundera esté senil.  En absoluto.  No es ni mucho menos lo que uno piensa leyendo su último libro editado en España. Pero vamos, ya me entienden… Esperas pasar unas horas apasionantes con su lectura, lo abres relamiéndote y sí, es su estilo, su inmejorable estilo, el de sus maravillosas novelas, “La broma”, “La despedida” (mis preferidas) y todas las demás, pero tienes la impresión de que han echado mano de un viejo borrador, un esbozo que quedó olvidado en un cajón o en un archivo, le han dado un par de retoques y listo. Agradeces el aroma que evoca un manjar que llevas tiempo sin paladear y que, me temo, se extinguió como muchas especies.  Es el tiempo, inclemente,  recordándote que todo se acaba, aunque la obra sobreviva al autor y lo haga inmortal en la memoria.

Alicia Estopiñá

LA FIESTA DE LA INSIGNIFICANCIA 
MILAN KUNDERA 
TUSQUETS EDITORES, 2014
ISBN 9788483839287
Nº de páginas
144 págs.
ISBN: 9788483839287

dilluns, 27 de juliol del 2015

'Triste vida' - Chi Li


En esta época en que todo se mueve al ritmo de un compás vertiginoso, como si nuestras vidas dependieran de los vaivenes de unas bolsas económicas que pocos entendemos como funcionan, también se afecta el mundo literario y, tristemente, un libro suele desaparecer de las librerías y de nuestros recuerdos en el corto periodo de unos seis meses (y eso los que se consiguen publicar).

Con estas prisas nos perdemos momentos, detalles y sobre todo buenos manuscritos que van a parar al mundo de los libros perdidos o bien permanecen en los  cajones de sus autores, durmiendo un sueño interminable.

Una muy querida librera, conocedora de “mis nostalgias” y de la afición a la cultura asiática que poco a poco me ha ido absorbiendo, me sorprendió con un hermoso regalo. En una librería de viejo encontró esta novela corta, joya literaria de la narrativa china actual, publicada en 1987 y que veinte años más tarde ha sido traducida al catalán y al castellano por Mari Carme Espín. Con esta reseña tardía, intentaré nadar contracorriente a las prisas y al consumismo voraz de novedades, parar un poco el tiempo y hacer honor a Chi Li, escritora que me ha sorprendido muy gratamente. También quiero agradecer en nombre de los lectores seducidos por la narrativa asiática, una traducción directa del idioma original, hecho que muchas editoriales obvian para abaratar costes.

La autora, nacida en Wuhan el año 1957, es licenciada en medicina y filología. Antes de ser considerada como una de las grandes figuras literarias chinas, en la corriente neorrealista, ejerció como médico y profesora de primaria en escuelas rurales. Entres sus obras (que investigaré si están traducidas) constan: “Encontrada en las nubes”, “¿A quién te agarras?”,  “Premeditación”, “Sol naciente” ,“Eres ríos”,“看麦娘”, “El show de la vida”.

En la actualidad es miembro de la Asociación de Escritores de Wuhan y trabaja como editora. Sus obras han sido traducidas a diversos idiomas.

“Triste vida” es una novela corta escrita en tercera persona en la que el  tiempo narrativo se concreta a un solo día de la vida de una familia cualquiera. El protagonista es Yin Jiahou, trabajador de la industria metalúrgica de Wuhan, ciudad del sur de China, que vive con su esposa y el hijo de ambos.

Un día corriente del mes de mayo, Yin Jiahou se levanta a las cinco de la mañana, y desde el minúsculo apartamento que paga con problemas, carga con su pequeño hijo de cuatro años y comienza su largo periplo para llegar a la fábrica: colas para lavarse en el baño comunitario, autobuses destartalados, transbordador que atraviesa el río Yangtsé…

Narrado con una gran delicadeza, Chi Li, a través de esas veinticuatro horas, destila una clara crítica sobre la situación económica de los que ocupan los niveles más bajos en la sociedad. Con la voz del personaje y la visión de un entorno que es mostrado con una refinada técnica narrativa, se reflexiona sobre la insatisfacción de la vida, la solidaridad en tiempos de crisis, la soledad y la búsqueda de pequeños deleites cuando la felicidad sabes y asumes que es una quimera.

No sé si habré conseguido parar el tiempo, aunque solo sea un  instante, pero releyendo la reseña me ha sorprendido que tras veinte y cinco años de la publicación de esta novela, la temática es de rabiosa actualidad. ¿Será que nuestra sociedad está viajando al pasado?

Griselda Martín Carpena

Triste Vida
Autora: Chi Li
Traducción directa del chino mandarín: Mari Carme Espín García
Editorial: Belacqva
1ª edición: abril 2007
Idiomas: Català y castellano.
ISBN 10: 84-96694-20-8 // 84-96694194
102 // 112 páginas.

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