Odile Fernández nos acompaña, ella es una doctora y escritora conocida por sus trabajos anteriores, que presenta su nuevo libro sobre suplementación.
Este nuevo libro parece tener como objetivo poner un poco de orden en todo el mundo de la suplementación, que a veces puede resultar confuso. ¿Es así?
Sí, totalmente. Estamos viviendo un momento de mucha desinformación. A raíz de las consultas de lectores, me di cuenta de que existe bastante caos. Muchas personas toman varios suplementos a la vez sin darse cuenta de que están repitiendo ingredientes, otras consumen cantidades excesivas de ciertas sustancias y muy pocas de otras, y también hay quienes combinan suplementos con tratamientos médicos sin saber que pueden producirse interacciones. Todo esto puede tener consecuencias negativas. Por eso sentí la necesidad de escribir un libro que ayudara a establecer unas bases claras, con criterios fiables, para que las personas puedan tomar decisiones informadas.
Entonces, ¿la suplementación es la clave de la salud?
No, en absoluto. La base de la salud siempre es el estilo de vida. Una buena alimentación —preferiblemente basada en el modelo mediterráneo—, el ejercicio físico regular, la exposición a la luz solar, un descanso adecuado y una buena gestión del estrés son fundamentales. Sin estos pilares, los suplementos no tienen sentido. La suplementación debe entenderse como un complemento, un apoyo que puede ayudar en determinadas circunstancias, especialmente teniendo en cuenta que hoy en día muchos alimentos han perdido calidad nutricional.
Es decir, primero hábitos y después suplementos.
Exacto. Primero hay que construir una base sólida. A partir de ahí, se puede valorar si hay carencias o necesidades específicas y, en ese caso, utilizar suplementos de forma adecuada.
¿Todas las personas necesitan lo mismo o depende de cada caso?
Depende completamente de cada persona. No todos necesitamos los mismos suplementos. Influyen muchos factores: la edad, el estilo de vida, el lugar donde vivimos, la alimentación, si padecemos alguna enfermedad o si tomamos medicación. Por eso es tan importante la personalización. Copiar lo que hace otra persona, un vecino o un influencer puede ser un error. Lo que a uno le funciona puede no ser adecuado para otro.
En ese sentido, también parece importante evitar caer en engaños o falsas promesas.
Sin duda. En el mundo de la suplementación hay mucha oferta, pero también mucho marketing. A menudo se venden productos con promesas exageradas: que curan enfermedades, que refuerzan el sistema inmunológico de forma espectacular o que garantizan resultados rápidos. Eso no es realista. Además, muchas veces no se especifica claramente la composición del producto ni existe evidencia científica que respalde esas afirmaciones. Cuando algo parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente no lo sea.
Entonces, hay que ser críticos como consumidores.
Exactamente. Es importante revisar los ingredientes, buscar evidencia científica y desconfiar de productos que no ofrecen transparencia o que tienen precios excesivamente altos sin una justificación clara.
Otro punto importante es que los suplementos no son medicamentos.
Correcto. No deben confundirse. Los suplementos no sustituyen tratamientos médicos ni actúan de forma inmediata. Su función es complementar, no reemplazar. Y siempre deben utilizarse con criterio.
En el libro también se aborda el caso de personas con enfermedades graves, como el cáncer.
Sí, es un tema muy importante. En pacientes oncológicos hay que tener especial cuidado, porque algunos suplementos o plantas pueden interferir con tratamientos como la quimioterapia. Sin embargo, también es cierto que ciertos suplementos pueden ayudar a mejorar la calidad de vida y reducir algunos efectos secundarios. Siempre debe hacerse bajo supervisión profesional, valorando riesgos y beneficios.
¿Se podría decir que una buena suplementación ayuda a prevenir problemas de salud?
En algunos casos sí. Puede contribuir a mejorar la calidad de vida, cubrir carencias y apoyar al organismo. Incluso puede ayudar a reducir la necesidad de ciertos medicamentos o minimizar sus efectos secundarios. Pero siempre dentro de un enfoque global de salud.
Hablabas antes del papel de los influencers. ¿Han influido negativamente en este ámbito?
Hay de todo. Algunos hacen una buena labor divulgativa, pero otros generan confusión. El problema surge cuando se recomienda algo sin base científica o cuando se promocionan productos con intereses comerciales detrás, sin transparencia. Eso puede llevar a las personas a tomar decisiones poco acertadas.
También se ha hablado mucho del uso de sustancias en el ámbito del fitness.
Sí, y es preocupante. Cada vez es más frecuente ver a personas que buscan resultados rápidos mediante sustancias que no siempre son legales ni seguras. El deseo de conseguir un físico determinado de forma rápida puede llevar a decisiones peligrosas, especialmente entre los más jóvenes. Pero la realidad es que la salud y la forma física se construyen con tiempo, esfuerzo y constancia.
Es decir, no hay atajos.
Exacto. El camino saludable es el de los hábitos sostenibles: moverse más, comer mejor, descansar adecuadamente. Eso es lo que realmente marca la diferencia a largo plazo.
Para terminar, ¿dónde se puede encontrar más información sobre tu trabajo?
Principalmente en redes sociales y en la página web, donde se comparte contenido relacionado con salud y hábitos de vida.
Xavier Borrell
Odile Fernández
Editorial: Editorial Planeta
ISBN: 9788408315193
Idioma: Castellano
Número de páginas: 272
Año de edición: 2026
Colección: No Ficción


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