Corría el mes de noviembre de 2014, cuando el dramaturgo, guionista, director de cine y obviamente novelista Hanif Kureishi (Londres, 1954), se encontraba de visita promocional en Barcelona presentando su hasta el momento última novela, La última palabra (Anagrama, 2014). Los asistentes a aquel acto (podéis recordar nuestras impresiones de aquel día AQUÍ) tuvieron la oportunidad de escuchar al escritor asegurar que el género de los diarios, muy utilizado por autores como Wolf o Kafka, a este último recurre bastante Kureishi en su última obra, la misma que tenemos entre manos, A pedazos (Anagrama, 2025) era un género que no le acababa de convencer en su caso, y aunque admira a esos escritores, y acababa de vender sus diarios, un libro de ese tipo estaría inacabado dado de la vida continúa y el diario tiene su fin.
Resulta extraño comprobar que diez años después de aquellas palabras, Kureishi edite lo que son en toda regla unos diarios.
Aunque en su defensa, y siempre defenderemos a Kureshi, nos tiene el corazón robado desde aquel lejano El buda de los suburbios (Anagrama, 1992), podríamos asegurar que son más unas memorias que un diario al uso.
Estos escritos retratan un espacio de tiempo exacto, desde el 26 de diciembre de 2022, hasta el 26 de diciembre de 2023, un año en la vida del escritor. En ellos no solo cuenta su día a día, sino que recuerda su infancia, el descubrimiento de la literatura, la fama, sus aventuras sexuales o la amistad con autores como Salman Rushdie(con quien llegan a confundirlo)
Y os preguntaréis ¿Qué pasó en ese año para que Kureishi, alguien alejado de este tipo de escritura, haya caído en ella para contar sus vivencias?
Pues la respuesta es tan rápida como cortante: se quedó parapléjico.
En la Navidad de 2022, mientras pasaba las vacaciones en Roma con su pareja, Isabella (a quien está sabia y merecidamente dedicado el libro), el autor sufrió un desmayo y se desplomó. Al recuperar la consciencia se encontró en el suelo, rodeado de un charco de sangre, su pareja gritando y lo peor, no tardó en descubrir que era incapaz de moverse.
A pedazos es un retrato de la fragilidad humana, una experiencia vital, que aunque descorazonadora en parte, suena alegre en su conjunto, honesto, descarnado, intenso, irónico y urgente.
El autor relata su nueva y dura realidad, su completa dependencia de los demás para cualquier cosa que tenga que hacer, la difícil asimilación de su estado, las maratonianas sesiones de fisioterapia con las que poder recuperar algo de movilidad es sus extremidades, sus nuevas amistades, todas ellas obligadas por su nuevo estatus vital, y la esperanza de salir de esto ante cada pequeño signo de mejoría.
El libro no pretende resultar catártico para el autor, ni mucho menos, y así lo asegura en una de sus páginas cuando admite que: la escritura no debe ser terapia para el escritor, sino disfrute para el lector.
Resulta conmovedor a estas alturas de su carrera, que Kureishi siga pensando más en sus lectores, gracias por ello Maestro!, que en sí mismo, y más teniendo en cuenta su estado actual.
Y podemos asegurar que sí, que A pedazos, es todo un disfrute para el lector.
Un apunte.
En cierto que el libro es una sucesión de escritos, una historia contada a pedazos mientras sus hijos y su pareja le visitaban en todos y cada uno de los hospitales en los que estuvo recluido ese año, pero no deja de ser sorprendente que su título original sea más contundente: Shaterred (Destrozado).
Digamos que ese adjetivo le cae más a la realidad vital de Kureishi en el momento de redactarlo, que a pedazos, mucho más benevolente con su estado de salud.
Kureishi no muestra enfado alguno por su estado, asegura que sabe que su mundo dio un vuelco, que se vio arrastrado, reconstruido y transformado, y que no puede hacer nada al respecto, pero no piensa hundirse y sacará algo valioso de todo eso.
David, su buen amigo del colegio de Bromley, tuvo la certeza de contestar con una pregunta a otra pregunta. Cuando Hanif le soltó el socorrido tópico: ¿Por qué yo?, su amigo le respondió: ¿Y por qué no tú?
A pedazos es una crónica diaria de un momento transformador en la vida de una persona, en el que no solo tiene que tener una paciencia infinita, sino que debe asumir que gracias a todos los que le rodean, ya sean familiares, amigos o profesionales, puede seguir con su vida y hacer esta mucho mejor, como bien cuenta en el libro: “Mientras contemplan mi culo, no siento vergüenza, tan solo un ligero incordio; esto se ha convertido en mi destino y mi vida. Sin toda esta gente no podría salir adelante”
SALVA G.
Título: A pedazos
Autor: Hanif Kureishi
Traducción: Mauricio Bach
Editorial: Anagrama
Edición: 1ª edición, junio de 2025
Número de páginas: 254
I.S.B.N. 978-84-339-4689-9