dimarts, 5 de juny del 2012

'Póker de voces' repite jugada en el Arteria Paral·lel


Tras su exitoso paso por Madrid, el espectáculo ‘Póker de voces’ repite en el Arteria Paral·lel de Barcelona, teatro que acogió su primer paso por la Ciudad Condal el pasado mes de diciembre.
Este musical dirigido por Zenón Recalde cuenta con cuatro grandes voces del país: Daniel Diges, David Ordinas, Ignasi Vidal y Pablo Puyol, que se incorpora al cuarteto sustituyendo a Gerónimo Rauch.
El cuarteto interpreta canciones de los años 50 y 60, además de ofrecer estilos tan variados como el rock, el pop o la ópera. Como no podía ser de otro modo, tampoco faltan grandes éxitos de musicales viniendo de intérpretes que han participado en grandes producciones de musicales como Daniel Diges, que realizó una interpretación vocal más que notable en  ‘Los Miserables’ o David Ordinas que protagonizó la última producción del musical 'La Bella y la Bestia'.

Cabe destacar el humor que aportan los breves sketches que se van intercalando con la música,  en los que cuentan anécdotas que les ocurrieron durante los musicales que interpretaron y que nos ofrece la faceta más natural de los cuatro cantantes.

La escenografía es sencilla pero más que suficiente para un espectáculo que, además de la presencia de los cantantes, también llena con una orquesta en directo que cuenta con un sobresaliente director y pianista (César Belda), un teclado, una batería y dos guitarras eléctricas.

El resultado es un concierto original donde el público va predispuesto a pasárselo bien y se entrega a lo largo del show. La gran acogida que han tenido es, pues, bien merecida.

Laura Mas

Póker de voces
Dirección y guión: Zenón Recalde
Dirección musical: César Belda
Intérpretes:
Daniel Diges
David Ordinas
Ignasi Vidal
Pablo Puyol

Una producción de Póker de voces, Vertigo Tours y Drive Entertainment
Teatro Arteria Paral·lel de Barcelona

'Jezabel' - Irène Némirovsky



Irène Némirovsky nació en Kiev en 1903, pero muy pronto su acomodada familia abandonó el país y se estableció en París huyendo de la revolución bolchevique. La autora reconoció en diversas ocasiones haber tenido una educación exquisita, pero una infancia infeliz y solitaria. En París Irène, dotada de un talento verdaderamente excepcional y precoz, obtuvo la licenciatura en Letras en la Sorbona y en 1929 envió su primera novela a un editor dando comienzo a su corta, pero brillantísima carrera literaria. Durante la Segunda Guerra Mundial Irène, de origen judío, fue confinada en el campo de concentración de Auschwitz donde murió antes de cumplir los 40. Es la suya una trayectoria literaria corta pero asombrosamente prolífica y de una calidad indiscutible.       Desde estas líneas aprovecho para recomendar a los lectores su obra más destacada, “Suite francesa”, también recuperada hace unos años por Salamandra y que en su momento fue un verdadero fenómeno editorial.

         En “Jezabel” Irène Nemírovsky desvela la obcecación insana por la belleza y la enfermiza obsesión por conseguir la eterna juventud, personificadas ambas por Gladys Eysenach. Gladys es una mujer extraordinariamente atractiva, una apátrida de la alta sociedad, que en su madurez no tiene más pretensiones que las de seducir nuevos amantes, despertar la envidia de otras mujeres y no envejecer nunca. Según los entendidos Irène utiliza el personaje para manifestar la aversión que sentía hacia su exitosa madre. La novela, que se inicia con el juicio al que Gladys es sometida ya en la sesentena tras ser acusada del asesinato de un joven, revela su vida y sus miserias desde la infancia hasta rozar la decrepitud. “Jezabel” es el retrato de una mujer profundamente despiadada que se niega a perder sus encantos y que para conservar su atractivo está dispuesta a cualquier cosa. Gladys Eysenach es, en definitiva, una mujer execrable, exquisitamente sórdida, un personaje verdaderamente aborrecible y poderosamente humano.

         Quizás “Jezabel” sea una forma de venganza, probablemente Irène utilice la ficción para saldar cuentas con una madre distante. En todo caso señalar que lo hace con una maestría excepcional y que el resultado es verdaderamente el perfil de una mujer a la que el lector llega, simultáneamente, a detestar  y a compadecer.

         Para acabar sólo señalar mi profunda admiración por una escritora que antes de cumplir los cuarenta fue capaz de escribir obras tan sobresalientes como “Suite francesa”, “Jezabel” o “El baile”.


Empar Fernández


Título: Jezabel.
Título original: Jézabel
Autor: Irène Némirovsky

Idioma: español/català
Editorial: Salamandra/La Magrana
ISBN: 9788498384222/9788482645476

190 páginas/192 pàgines

dilluns, 4 de juny del 2012

'L'any que ve serà millor', ara al Teatre Condal



El setembre de l’any passat es va estrenar a la Villaroel de Barcelona ‘L’any que ve serà millor’ i ara torna al Teatre Condal de la ciutat després de fer temporada a Madrid.

Aquesta obra dirigida per Mercè Vila Godoy i escrita a quatre mans es centra en la vida quotidiana de les dones. El tema principal és la crisi, no només econòmica sinó també existencial. Quatre dones que tenen problemes de parella, o que es divorcien, que no tenen treball o que no es poden permetre comprar-se una bossa Gucci és el panorama que ens presenta aquest espectacle. A través d’esquetxos d’humor, Neus Bernaus, Alba Florejachs, Mireia Pàmies i Vanessa Segura interpreten a diversos personatges amb registres molt diferents.

Tot i l’èxit que ha aconseguit, cal esmentar que l’obra està dirigida sobretot a un públic femení i que presenta situacions tòpiques que no acaben de cuallar. L’humor que pretenen destil·lar les converses entre les quatre actrius no sempre és palpable i el resultat és una obra que resulta feixuga i no tan divertida com pretén ser-ho. L’últim quart d’hora de l’espectacle s’anima una mica i l’Alba Florejachs ens deleita amb una cançó interpretada en anglés que acaba sent un dels moments que valen més la pena de l’obra. Ella i la Vanessa Segura destaquen amb interpretacions que superen la de les seves companyes.

En definitiva, monòlegs i històries variades en un mateix show és el que ens ofereix ‘L’any que ve serà millor’ sota la pretensió d’animar-nos una mica en aquests temps de crisi.

Laura Mas



L'any que ve serà millor
Teatre Condal
Autores: Marta Buchaca, Carol López, Mercè Sarrias y Victòria Szpunberg
Direcció: Mercè Vila Godoy
Actrius:
Neus Bernaus
Alba Florejachs
Mireia Pàmies
Vanessa Segura
Fins el 10 de juny de 2012


diumenge, 3 de juny del 2012

Bruce Springsteen and the E Street Band - Estadi Olimpic Lluis Companys



Dos noches recaló la gira mundial del músico de New Jersey Bruce Springsteen y su inseparable a día de hoy E Street Band en Barcelona, un evento que nadie se debería de perder en su vida.
                No hablaré de la relación de la ciudad con Bruce, personalmente creo que es inexistente, para muestra un botón: el siguiente concierto lo dio en Frankfurt y fue más extenso en cuanto a duración, e interpretó más temas que cualquiera de las dos noches en la ciudad condal, pero sí hablaré del público barcelonés: ellos son los verdaderos artífices del éxito de Springsteen en Barcelona y no el propio Springsteen.
                No son las canciones, pero podrían serlo, no es la banda, pero podría serlo, no es el propio Bruce, que podría serlo, es la actitud del público con respecto a la música y a los músicos: 100 % positiva.
                Así que ese sentimiento hace que desde el primer instante aquello sea una fiesta. Mucho antes del: “Bona nit Barcelona”, mucho antes de que sonase por el P.A. del recinto a modo de introducción el “Last dance” de Donna Summer como homenaje personal del grupo a la diva, el público ya vibraba. Primero haciendo la famosa ola. Costó, pero al final empezó desde el lateral izquierdo mirando al escenario por parte de la gente venida por Stone Ponyy y Point Blank y acabó uniéndose la parte central del estadio, y segundo coreando desde el inicio “Badlands”, el primer tema de la noche y no parar de hacerlo hasta el final del mismo con la traca de: “Born in the U.S.A” esperada por todos y con las luces del recinto encendidas, “Born to run” con un Max Weinberg empujando, “Bobby Jean” coreada sin remisión, “Dancing in the dark” con todo el público en pie, literalmente bailando y la emotiva “Tenth avenue frezze-out”, con recuerdo  y homenaje al desaparecido Clarence Clemons que volvió estar presente anoche aunque solo fuera en nuestros corazones primero, y en las pantallas del concierto después. Cinco canciones extraídas de dos discos clásicos: “Born to run (1975)” y “Born in the U.S.A (1984)”, que casualmente cerrarían también como traca final, por mmucho que los presentes esperasen más, la segunda noche. No pudo ser y no hubo nada especial en la recta final del concierto.
                Entre medio hubo tiempo para todo. Desde el lucimiento de cada uno de los miembros del grupo, llevándose la palma, obviamente Jake Clemons, sobrino del fallecido Clarence Clemons, a la interacción de Bruce con su compinche Steve Van Zandt, tanto a la hora de tocar la guitarra como de cantar estrofas cedidas por el Jefe para su lucimiento personal.
                Dedicó la sombría “Jack of al trades” de su nuevo disco “Wrecking ball (2012)” al movimiento 15-M “i als que lluiten a Catalunya”.
                Los sonidos irlandeses regresaron con “Death to my hometown” también de su último disco.
                “My city of ruins” sufrió una mutación en vivo. Un coctel de soul y funk, reforzado por la sección de viento que no acompaña a la E Street Band en esta gira, si no que pertenece a la E Street Band, como muy bien dejó claro Springsteen a la hora de presentarlos.
                “Out in the streets” fue la primera incursión al monumental “The river (1980)” primer disco número uno del artista y donde lució de nuevo Jack Clemons al saxofón.
                “Talk to me” fue una sorpresa. Un viejo tema de 1978 grabado por Southside Johnny del cual Bruce repescó para “The promise (2010)”, de nuevo con un sabor soul en sus arreglos bastante marcado.
                “Murder incorporated”, aquel viejo tema inédito hasta su inclusión en el “Greatest hits (1995)” grabado en 1982, sonó como un disparo y más por hacerlo entre “Youngstown” y “Johnny 99”, temas estos pertenecientes a dos de sus discos más “tranquilos” como son “The ghost of Tom Joad (1995) y “Nebraska (1982)”.
                Particularmente decido destacar a Max Weinberg, por su inacabable fuerza a la hora de pegar los parches de su pequeño kit de batería y a Roy Bittan, con el final de “Racing in the streets” del segundo día me di cuenta el porqué le llaman El Profesor.
                Evidentemente en más de seis horas de concierto contando las dos noches, podríamos estar escribiendo hasta aburrir, pero no es nuestra intención. Al contrario, lo que queremos es que leyendo esto os divirtáis tanto o más que nosotros en el concierto.
                Para ello explicaremos el momento final cuando Bruce cae desfallecido sobre las tablas del enorme escenario y su compinche Van Zandt con una esponja mojada le tira por encima como un boxeador noqueado sobre el ring agua para despertarlo y poder continuar con su trabajo.
                Bruce ya no es el que era. Sus carreras sobre el escenario son a trote cochinero, pero sigue ofreciendo extensos conciertos llenos de fuerza, magia, emoción, ganas de vivir, diversión y buena música que como siempre es lo más importante en este caso.
                Como “Two hearts” la segunda noche o una excelsa “The E Street shuffle” única concesión a su primer disco que tocó por demanda de un asistente y sonó como un cruce de R&B emocionante que hizo bailar tanto o más que “Dancing in the dark”.
                O el estreno de “You can look (but you better not touch)” con ese aire de rock and roll básico desenfrenado que llevó al frenesí al público dando palmas en su parte final, con el delirio de Bruce y Van Zandt en escena.
                “Waitin’ on a sunny day” cumplió el sueño de algún padre. ¿Por qué? Sencillo. Es el tema en el cual Bruce sube a escena a un niño / a del público para que cante la famosa estrofa del tema. La primera noche el afortunado fue Carlos García. Su hija Irene cantó junto a Bruce. La segunda noche le tocó el turno a Manuel Fuentes. El famoso periodista de Catalunya Radio. Su hijo tuvo el honor de cantar con Bruce la efervescente canción.
                Deberíamos comentar que la segunda noche el grupo se vio más suelto. Y por ello cayeron más sorpresas de lo habitual.
                Desde la inicial “Night” seguida por “The ties that bind” donde se comprobó que el grupo estaba suelto, hasta la incorporación de “Two hearts”, “Trapped” viejo tema de Jimmy Cliff, “Because the night”, con letra de Springsteen y no de Patti Smith, “Downbound train” o el rockabilly de “Working on the highway”.
                En definitiva, excelentes los conciertos de Bruce y su grupo en Barcelona, demostrando el porqué de su apodo, y confiando en su nuevo disco (sete temas fueron interpretados del mismo cada noche) amén de la ristra de clásicos que interpreta la banda, muchos de ellos renovados estilísticamente para esta nueva gira. Todo un acierto.
                Esperamos su vuelta pronto y desde aquí invitamos a que al menos una vez en la vida la gente pueda asistir a uno de los conciertos de Bruce Springsteen and the E Street Band: es algo inolvidable.





Texto: SALVA G.
Fotos: JOSEP GARGANTÉ
Bruce Springsteen and the E Street Band
Estadi Olimpic Lluis Companys
17 y 18 de mayo de 2012

dissabte, 2 de juny del 2012

'Nunca volveremos a ser las mismas' / 'Mai tornarem a ser les mateixes' - Brenda H. Lewis



Qué dura puede llegar a ser la vida de una cincuentona divorciada, con una hija china adoptada y una madre que le busca las cosquillas constantemente. Este es el caso de Maica, una abogada muy implicada en su trabajo pero amargada en su vida privada. Su mejor amiga, Rossi, una exitosa presentadora de televisión que aconseja a sus seguidores, la escucha y la intenta ayudar constantemente para que mejore su vida y vacíe ese rencor que tiene hacia el mundo. La conclusión a la que llega Rossi, igual que su madre y su profesora de danza del vientre, es que necesita un hombre en su vida. Maica lleva muchos años sin disfrutar de los placeres sexuales, 'su huevesito quiere sal', y ello repercute en su actitud, pues cada vez se muestra más arisca y desconfiada con la gente.

'Nunca volveremos a ser las mismas' es la primera novela de Brenda H. Lewis y resulta una historia muy al estilo 'El diario de Bridget Jones', con la diferencia de que esta obra se ubica en Barcelona y su protagonista es una cincuentona en vez de una treintañera.
La autora utiliza un lenguaje coloquial, pero ésto no supone ninguna crítica porque se adecúa a la perfección a la historia que nos explica. Narrada en primera persona, es Maica, la protagonista, quien nos cuenta sus temores: su porcelana Ming (véase, su hija) ha entrado en la etapa adolescente y le aterra pensar que sale con chicos. También nos manifiesta su repulsión por los hombres o sus síntomas de la etapa premenopáusica que implican sofocos descontrolados. Hipocondríaca hasta la médula, Maica suele ser irónica y sarcástica en sus comentarios y esa es la clave por la que este libro resulta tan divertido, pues el personaje principal no tiene pelos en la lengua y no tiene ningún reparo en comparar a personajes con ñus o con la versión falsa de Marlene Dietrich.

Estamos ante un libro que disfrutará el público femenino de todas las edades, sus lectoras reirán con Maica y disfrutarán de sus reflexiones personales. Con una lectura fácil y una historia sencilla, 'Nunca volveremos a ser las mismas' está cargado de momentos cotidianos y situaciones comprometidas que te atraparán y, sin que te des cuenta, ya habrás devorado sus páginas.

Laura Mas


Nunca volveremos a ser las mismas / Mai tornarem a ser les mateixes
Brenda H. Lewis
Editorial Espasa / Columna
Idioma: Español / Català
ISBN: 978-84-670-0703-9 / 9788466415132

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