dilluns, 9 de novembre del 2015

FILM SHYMPHONIC ORCHESTRA: … Y NEO NOS PUSO LA BSO


Hace unos días tuvimos el privilegio de asistir al espectáculo musical ofrecido por la FILM SHYMPHONIC ORCHESTRA en L’Auditori de Barcelona.

De la singular batuta de su director Constantino Martínez-Orts, y con una elegancia y esplendor que todo gran orquesta representa, fuimos convertidos en viajeros del tiempo, (como si del Delorean de Marty Mcfly se tratara) repasando grandes bandas sonoras de la historia del cine, desde los clásicos en blanco y negro como “Ciudadano Kane”, “Doctor Zhivago”, etc. Pasando por éxitos de los 80 y 90 como “Jurassic Park”, “Matrix”, hasta llegar a los más recientes como “Avengers”.

Todo ello conducido por el Maestro Martinez-Orts ataviado con su disfraz de Neo y con una coreografía de movimientos a la hora de manejar la batuta que aportaron al espectáculo el plus de diversión audiovisual que no todas las orquestas sinfónicas pueden ofrecer.

Cabe destacar la interacción con el público asistente una vez terminado el programa, ofreciendo participar de la elección de Bandas sonoras o compartiendo efectos de algunas de ellas.

Como dijo el Sr. Smith a Neo en Matrix: “Oye eso Sr. Anderson? Es el sonido de lo inevitable”. Es inevitable salir de L’Auditori sin tararear cualquiera de los momentos sonoros vividos.

Joaquín Borrell

dijous, 5 de novembre del 2015

En un lugar de la Barceloneta de cuyo nombre no quiero olvidarme… (Homenaje a la librería Negra y Criminal)


Es posible que lo más acertado sea comenzar dando la palabra a los libreros de la mítica librería Negra y Criminal, Paco Camarasa y Montse Clavé: «Ustedes los buenos lectores, leen buenos libros, que suelen comprar en librerías. Las librerías recibimos de los distribuidores aquellos libros que los buenos editores han editado. Antes, los buenos autores han dedicado su tiempo, su pasión y su buen hacer a escribirlos. Para que éstos puedan recibir un dinero (casi siempre escaso) a cambio de su trabajo, toda la cadena tiene que funcionar».

     Barcelona. En realidad Barcelona no tiene más libertad que otras ciudades. Tiene el Mediterráneo y eso define su latido. Lo que hace a una ciudad y lo que ésta nos hace, no reside en el trazado de sus calles ni en la trama urbana, las lenguas que en ella oímos, las modas, el ritmo de sus gentes al andar. Una urbe es el espíritu que en un determinado momento la anima, es algo impalpable que nos atrae o nos repele. Y en todos estos años en los que presenté mis novelas, Barcelona parecía estar imantada por un extraño atractivo que la hacía irresistible.

     ¿Qué buscábamos en Negra y Criminal? O como cantaba María de Mar Bonet: ¿qué volen aquesta gent? ¿Qué quiere esta gente? Por allí pasaron Don Winslow, John Connolly, Harlan Coben, Donna Leon o Jo Nesbo; pero también Antonio Lozano, Alexis Ravelo, Pepe Correa, Yanet Acosta y un servidor. ¿Qué volen aquesta gent? ¿Libertad? La libertad la encontrábamos los que íbamos allí a buscarla. Significaba un pálpito que nos permitía hacernos la ilusión de que todo podía ser posible. Pero comenzamos a ser tan pocos que los dinosaurios acabaron extinguiendo la Meca Noir. ¿En serio? Darwin siempre fue mal interpretado. No sobrevive el más fuerte sino el que se adapta a las circunstancias. Es posible que la respuesta de Paco y Montse, hace diez años, hubiera sido otra. No hubieran cerrado. Pero ahora Dylan sí tiene razón, los tiempos no solo están cambiando, sino que han cambiado. Atrás queda el trato personalizado, una librería como centro de encuentro. Los ebooks, las grandes superficies, las descargas ilegales, las nuevas tecnologías y el avance irremediable de la modernidad se ha llevado por delante el mundo tal y cómo lo conocíamos. Y tanto Montse como Paco se han adaptado a las nuevas circunstancias, porque muere la librería pero nace la leyenda y los libreros se reinventan al quedar intacto el espíritu que los alimenta.

     «No clientes fieles, sino leales: esta librería necesita militancia –advertía Camarasa-, y ya no somos necesarios (la facturación de Negra y Criminal descendió un 40%, al tiempo que proliferaban festivales del género). Nos hemos quedado sin lectores, somos una librería de culto: esa de la que muchos hablan, pero en la que pocos compran». Son solo euros y el reparto de un botín en el que el perdedor siempre ha sido el autor… Hasta ahora. El año pasado cerraron en España dos librerías cada día. Son datos negros, y nada hace pensar que la situación se revierta. Escuchad a Dylan: «Si el tiempo es para vosotros algo que merece la pena conservar, entonces mejor que empecéis a nadar, u os hundiréis como una piedra, porque los tiempos están cambiando».

     Se pone punto y final a trece años de historia. Entonces estos libreros sacaron del exilio al noir con lo que bien pudo haber sido un Ja sóc aquí negro-criminal. Porque la Barceloneta, que a ratos parecía de granito y a ratos de plastilina, siempre fue un campo abonado para la capacidad de encuentro y diálogo de ese seny que necesitamos tanto para aunar la rumba, la cançó y el lerele político. En los tres últimos otoños paseé por sus calles con ese aire venial de un sábado por la mañana. Veo mis fotos de entonces y me parece percibir un soplo de esperanza en mi cara: la impresión de que mi futuro iba a discurrir por esas vías paralelas de lo negro-criminal. Y sin embargo hoy, anida una convicción de urgencia y una sensación de pérdida.

     En este desierto cultural que se nos viene encima me queda el eco de Roberta Flack cantando Killing me softly with this song o de Roberto Carlos maullando El gato que está triste y azul y la torna que siempre brindaban Paco y Montse. La torna, un término catalán que designa el trozo que se añade en las carnicerías para completar el peso y añadir unos gramos de regalo al cliente, no solo eran los mejillones y el vino. La torna del consejo, del debate, del conocimiento, de la amistad.

     Y nos dice Camarasa: «Cerraremos el próximo 3 de octubre. Tienen tiempo de venirse a despedir, incluso los que viven lejos o aquellos que quieran venir a verla, por primera y última vez...  Porque en un lugar de la Barceloneta de cuyo nombre no quiero olvidarme, no ha mucho tiempo que existió una Librería de cuyo nombre no quiero olvidarme, regentada por unos libreros de cuyo nombre tampoco quiero olvidarme, en un tiempo en que el final es siempre el principio.

Javier Hernández

dimecres, 4 de novembre del 2015

'La Merceria' - Teresa Roig



Un fet fortuït uneix les vides, aparentment oposades, de dos homes que ocupen pols equidistants a la societat barcelonina de primers del segle XX. No comparteixen idees polítiques ni educació ni cultura, però aquests suposats abismes desapareixen per un sol i important fet: són dues bones persones.

L'amistat que neix entre els dos serà un nexe que no es trencarà amb els anys i que superarà tots els entrebancs que els posarà la vida. I jo afegiria que aquesta amistat supera fins i tot la mort.

Els llaços que uneixen en Tonet amb l’Eudalt s’estenen a les seves dues famílies: els Llorens i els Fortuny, que durant tres generacions es veuran entreteixides per una mena d'atracció que els puja a una muntanya russa d'intenses emocions. Amor i desamor, felicitat i tragèdia, odi, enveja... Dues famílies que són un exemple, la diana dels avatars que la societat catalana hi viu, pateix i lluita durant més d'un segle convuls com ho va ser per al país el segle XX.

Teresa Roig, l'autora, utilitza una merceria del barri de Gràcia com a element central de l'obra. Aquest petit i modest local serà una excusa per a les disputes entre les dues famílies i també patirà, com els personatges, els contratemps de la societat catalana durant els gairebé cent anys que se’ns mostren entre les pàgines d'aquesta obra.

La merceria és un MacGuffin, una excusa argumental que l'autora utilitza de manera intel·ligent per motivar els personatges i el desenvolupament de la història. Es podria haver utilitzat una sabateria, una escola, una fruiteria..., i la història no hauria canviat, perquè l'important en si no és el local que ofereix el títol a l'obra, l’important són els fets històrics que viu el país, que pateixen els protagonistes i, sobretot, els sentiments que els mou: ambició i enveja, la lluita per la supervivència , la màgia de ser feliç amb una abraçada, amb una mirada que ni el temps ni la malaltia aconsegueixen oblidar.

L’amor és el principal motor que argumenta aquesta obra, l’amor i el desig de viure, l’amor entre las persones, l’amor de la família, on les dones hi juguen un paper essencial. En aquesta vesant la Teresa Roig fa un tic feminista, doncs les seves dones son fortes, lluitadores, tossudes... Elles són qui porten el timó de la nau, tant per fer el bé com per fer el mal. Són elles les que marquen les directrius de tota la historia, tant s’hi val que sigui darrera de les portes de la merceria o de les finestres dels seus palauets.

Utilitzant un narrador omniscient, que normalment és el més distant, l’autora en sap apropar-se al lector, sembla que li obri les portes de la merceria i li ofereix aquella cadira del racó, la que està a prop del carretó de la padrina Mercè, a prop del taulell on les tres generacions de dones Llorens lluiten pel seu negoci, per la seva vida, lluiten per mantenir les portes obertes d’un local que al meu parer és la metàfora d’una Barcelona que resisteix les guerres, els bombardeigs, les penúries, que lluita per la seva dignitat. I quan sembla que tot està a punt d’enfonsar-se, es reinventa, igual que... Barcelona.

Griselda Martín Carpena

La Merceria
Autora: Teresa Roig
Editorial: Columna
1ª edició: octubre del 2015
362 pàgines
IBSN: 978-84-664-2005-1

dimarts, 3 de novembre del 2015

'Pureza / Puresa (Purity)' – ‘Jonathan Franzen’


Purity es una joven superviviente en una vida racional que tras haber acabado la universidad. Está atrapada con un préstamo de su época de estudiante que solo le permite dedicarse a trabajar en cosas de poca monta para pagarlo, sin apenas nada sobrante para permitirse algún lujo en la vida junto a su madre soltera.

No sabe nada de su padre porque es un secreto que su progenitora no le quiere explicar, pero Purity (llamada Pip) no se rinde en conocer la verdad como sea. Para ello gracias al consejo de Annagret, una revolucionaria antibelicista, decide enrolarse en las filas de una organización con sede en Bolivia estilo a Wikileaks, Sunlight Project dirigida por un ex combativo de la de la RDA llamado Andreas Wolf, para intentar averiguarlo por otros medios.

En paralelo, el periodista Tom Aberant, crea una web de reportajes con la que investiga diversos temas de actualidad donde acaba contratando a Pip. En el pasado tuvo una relación tóxica con la excéntrica hija de millonarios, Anabel, y esconde un secreto que atañe a ella y a su hija.

Con estas tramas y otras, el escritor de Chicago presenta su tercera novela tras ‘Libertad’ y ‘Correcciones’, la de más extensión de todas. Nos hallamos ante la modernidad de la escritura compilada en 700 páginas.


Franzen tiene la capacidad de sacar a la luz temas de denuncia de los que una gran parte de la población es consciente, pero no ha caído en su gravedad. Así nos damos cuenta de que no están seguras las armas nucleares en sus fábricas y almacenes, o que los jóvenes estadounidenses están hipotecados por préstamos firmados durante su vida de estudiantes, que les hace peligrar tener un satisfactorio futuro a corto plazo.

Asimismo es capaz de escribir con frialdad periodística en partes de la novela destinados a documentarnos de noticias del mundo, narrar con sentimiento estremecedor pasajes de gran tensión o trasladarse a la caída del muro creando originales historias sitas en el pasado.

Si Franzen está considerado uno de los mejores escritores de la actualidad es porque es sorprendente la cualidad que posee para meterse en situaciones de alta complicación, sobre todo si no lo ha vivido en primera persona. La relación Tom Anabel es mágica y las deliberaciones sobre la soledad de la fama de Andreas Wolf, entre otros pasajes del libro, es sublime.

Destacar la traducción al castellan del gran escritor Enrique de Hériz, el cual ha puesto toda su experiencia en que salga perfecto.

Xavier Borrell

Pureza / Puresa (Purity)
Traducción Enrique de Hériz / Ferran Ràfols Gesa
Editorial Salamandra / Empuries
Nº de páginas: 704 págs. / 774 pags.
Encuadernación: Tapa blanda
Año 2015
ISBN: 9788498387100 / ISBN: 9788416367245

dilluns, 2 de novembre del 2015

'El murmullo de las abejas' - Sofía Segovia


Montarse en un taxi y conversar con el conductor es algo habitual en nuestra sociedad. El taxista se convierte sin quererlo en nuestro confidente, en nuestro sicoanalista, incluso tal vez en nuestra válvula de escape para un mal día. Lo que no es tan normal es hacer un trayecto de unas dos horas de tiempo para ir de Monterrey a Linares y contar tu vida al, primero, sufrido taxista, y luego, interesado conductor.

Francisco Morales es el narrador en primera persona  de esta suave y mullida novela de Sofía Segovia (Monterrey, Nuevo León, 1965), el mismo que un buen día y con una edad avanzada sube a ese famoso taxi para hacer el viaje de su vida. Un viaje físico, moviéndose de Monterrey hasta el pueblo donde pasó su infancia, una infancia que explica al taxista convertido en lector, y que comienza en 1910 cuando la nana Reja, anciana de raza negra que tras perder a su propio hijo en el parto, crio y amamantó a tres generaciones de la familia Morales, encuentra bajo un puente a un recién nacido, rodeado de abejas que le dan calor y con una deformidad en la boca que le impedirá hablar, que no hacerse entender.

La familia Morales Cortés, compuesta por Francisco Morales, padre del narrador, y Beatriz Cortés se hará cargo inmediatamente del niño, convirtiéndolo en su ahijado y viviendo las aventuras más inverosímiles jamás contadas.

Simonopio, que así se llamará el niño encontrado bajo el puente, es capaz de comunicarse con las abejas, y vivir bajo el mismo techo que ellas, contar cuentos mágicos, o prever acontecimientos, e incluso cuando estos ocurren, intuirlos y salir corriendo para poder ponerles remedio.

Simonopio ama al pequeño de los Morales y se desvive por él. El niño le adora, hasta tal punto que cuando va creciendo y nadie entiende sus palabras temen por su salud. Nada más lejos de la realidad. El pequeño Francisco habló antes el extraño idioma de Simonopio que el castellano.

Un siglo de historia de la familia Morales es explicada por Francisco y evidentemente ese relato da para mucho.

Desde el cambio que representó la importación de naranjos americanos para cambiar las propias plantaciones de caña de azúcar por esos deliciosos y coloridos frutos, hasta el avance de la medicina, con la Aspirina Bayer en la cabeza, la desolación del país por culpa de la epidemia de influencia española, la reforma agraria, e incluso las guerras internas del país.

Sí, El murmuro de las abejas huele a miel y naranja, su dulzura no empalaga, su magia nos contagia, sus cuentos nos seducen, y por supuesto, su historia, la del extraño niño encontrado bajo un puente cubierto de abejas, nos conmueve.

Sofía Segovia maneja la prosa de forma magistral, su acento incluso dulcifica algo tan violento como las ganas de venganza, la ambición y el odio que siente Anselmo Espiricueta hacia su patrón, el señor Morales, en la novela, por unos hechos que ahora no desvelaremos, pero que estamos convencidos que a todos los lectores fascinarán.

Una novela para degustar con los cinco sentidos y conocer la historia del Siglo XX mexicano, desde la Revolución hasta nuestros días.

SALVA G.

Título: El murmullo de las abejas
Autor: Sofía Segovia
Editorial: Lumen
Número de páginas: 628 pp.
Edición: 1ª edición septiembre 2015
I.S.B.N. 978-84-264-0242-4

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