dimarts, 10 d’abril de 2018

'Muertes pequeñas' - Emma Flint


Julio de 1965, una ola de calor asola el barrio de Queens en Nueva York. Ruth Malone es una joven madre de dos niños pequeños, Frankie y Cindy, separada hace un año de Frank, padre de ambos y con quien mantiene un pulso legal para la custodia de sus hijos. Una mañana al despertar se percata de que sus hijos no están en casa. La ventana de su habitación está abierta de par en par. Los niños han desaparecido. Al poco sus dos hijos aparecen muertos. Ruth Malone es la primera en ser señalada como la autora de los crímenes. Su juventud, su belleza, su forma de beber en exceso, de bailar en los bares, de llevar hombres a casa, de ir maquillada, y en definitiva, de no ser el arquetipo de madre que se espera en una sociedad golpeada por trágicos sucesos, el asesinato de Kennedy, la guerra de Vietnam…le hacen ser primero, sospechosa y a la postre culpable, de algo que no cometió.

Solo Pete Wonicke, periodista inexperto encargado de cubrir el caso, su primer caso importante, intenta exculpar a la sufrida y llorosa madre. Aunque en un principio acata las órdenes de sus superiores en el periódico y continúa una guerra sin fin contra la madre desde las páginas del diario, se da cuenta con sus investigaciones de que Ruth es inocente e intenta dar un giro a la historia.

En todo este tiempo, Frank, ex marido y padre de los niños se mantiene junto a su ex mujer, dándole apoyo y ayudando en la búsqueda, primero, de sus hijos, y después del asesino de estos, codo con codo con la policía del estado, inamovible en su cargo contra Ruth.

Muertes pequeñas es la ópera prima de Emma Flint (Newcastle), ha sido elegida entre las diez mejores novelas negras de 2017 por los periódicos TheGuardianThe Wall Street Journal y The Irish Times, y está basada en la historia real de Alice Crimmins (Nueva York, 1939) quien fue acusada de matar a sus dos hijos y condenada por el asesinato de los mismos en 1971 y dejada en libertad en 1977 tras cumplir parte de la condena.

Durante la absorbente lectura de la misma sentimos empatía por Ruth en todo momento, defendemos su inocencia, culpamos a la prensa, los policías y a la sociedad al completo del tormento que le hacen pasar a la afligida madre, que interioriza, mucho, y exterioriza, poco, su particular procesión, que en este caso, como siempre, va por dentro, pero en todo momento siempre tenemos ese pequeño resquicio de duda, impuesta por la autora en sus explicaciones de los sucesos, para ver entre rejas a la inexperta y poco maternal Ruth.

La novela nos transporta a esa América racial, donde poco a poco la sociedad empezó a perder esa inocencia sesentera en pos de la dureza que asoló el país en los setenta y en los tremendos y duros años ochenta y aunque en el fondo es un verdadero relato sobre el amor, el de una madre por sus hijos, esconde en su escritura una crítica social, sobre prejuicios y sobre el poder de la prensa sobre el pensamiento de la sociedad. Hoy en día bien podrían ser las redes sociales una manera de señalar a un culpable retuitenado una frase y convirtiendo una mentira, de tanto decirla, en una supuesta verdad. Muertes pequeñas condena y juzga sin pruebas, como todo el mundo que opina sobre algo sacado de contexto en una red social.

Emma Flint es una nueva voz en la novela negra que con un final inesperado en su novela, nos mantiene en vilo durante la mayor parte de su lectura, con la única manera que tiene: presentando pruebas, opiniones, argumentos y en definitiva intentando culpabilizar a alguien por una conducta supuestamente inapropiada. Y a fe que lo consigue.

Su final gustará más o menos, pero no cabe duda de que consigue su propósito, mantenernos pegados al texto una página tras otra.

SALVA G.

Título: Muertes pequeñas
Autor: Emma Flint
Traducción: Beatriz Galán Echevarría
Editorial: Malpaso
Edición: 1ª edición, enero de 2018
Número de páginas: 357 pp.
I.S.B.N.978-84-17081-47-8
                                

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