dimarts, 17 d’octubre del 2017

'Incendio' - Tess Gerritsen


Lo admito: tenía mis reservas cuando esta novela cayó en mis manos.

Primero: su título. Demasiado parecido a la excelente obra de Wajdi Mouawad, llevada al cine por el ahora famoso director Denis Villeneuve, está a punto de estrenar Blade Runner 2049, y a nuestro teatro por Julio Manrique y Clara Segura como actores principales.

Segundo: el tritono o Diabolus in música. Es un intervalo musical que abarca tres tonos enteros. Puede clasificarse como intervalo de cuarta aumentada o de quinta disminuida. El tritono es un acorde con mucha angustia y texturas ásperas que debido a su dificultad fue prohibido en la Edad Media al considerarlas notas malignas, resultaban disonantes y perturbadoras.

Sinceramente: ¿Otra vez? ¿En serio? ¿Un tritono hace que Lily, la hija de tres años de la protagonista se vuelva violenta al escucharlo? No gracias.

Julia Ansdell, la protagonista de Incendio, es violinista, segunda violinista, ¿Cuántos segundos violinistas se necesitan para enroscar una bombilla? Respuesta: no pueden llegar tan alto. Vive con su marido Rob y su hija de tres años Lily en Boston. Y colecciona música. En uno de sus viajes tropieza con una curiosa pieza musical en una sombría tienda de antigüedades de Roma. La composición, apasionada, atormentada y estremecedoramente bella, de notas sombrías y febriles arpegios, parece dotada de vida propia. Pero cuando de vuelta en casa el arco y las cuerdas de su violín reproducen por primera vez el vals, comienzan a suceder cosas extrañas que trastocan su tranquila vida. La música tiene un efecto aterrador en Lily la hija de la pareja que se transforma en un ser violento hasta el punto de matar al gato y de clavar un trozo de cristal en la pierna de su madre.

Convencida de que los compases de Incendio, la obra musical, están urdiendo un hechizo maligno en su pequeña y hasta ahora encantadora hija, decide encontrar al autor de la misma embarcándose en un angustioso viaje que da inicio en la ancestral ciudad de Venecia.

Pero antes de eso, la autora, Tess Gerritsen (San Diego, 1953) inserta de forma matemática (¿tendrá algo que ver que Rob el marido de Julia lo sea?) una segunda historia que transcurre paralela a la trama principal y donde conocemos la verdadera historia de la maldita partitura. Para ello debemos transportarnos hasta Venecia, antes de la guerra para conocer a Lorenzo. Sin duda él, junto a la música es el auténtico protagonista de esta novela, más allá de la famosa partitura, más allá de la pequeña Lily, o de Julia y Rob.

Lorenzo es uno de aquellos doscientos cincuenta  judíos italianos detenidos y deportados en 1943 y 1944 de los cuales solo ocho de ellos regresaron con vida de los campos de exterminio. Durante aquellos años, pereció un veinte por ciento de los 47.000 judíos italianos. Cierto es que estas cifras, compradas con lo que estaba sucediendo en el resto de la Europa ocupada, palidecen, puesto que en Polonia, Alemania y el Báltico el noventa y cinco por ciento de judíos fueron aniquilados y en los Países Bajos el setena y cinco por ciento corrió la misma suerte, si es que a eso se le puede llamar suerte. ¿Por qué sobrevivió un porcentaje mayor de judíos en Italia? ¿Qué hacía a Italia diferente?

Esas son las preguntas que Gerritsen quiso responder en esta notable novela que en un principio no quise leer por un prejuicio equivocado y que finalmente disfruté más de lo que había imaginado que haría.

Y sin desvelar nada del final, cuando sale a la luz el oscuro secreto de una familia peligrosamente poderosa que no se detendrá ante nada para impedir que Julia desvele la verdadera historia de la pieza musical, nos topamos de bruces con hechos de rabiosa actualidad en todos los gobiernos del mundo: la corrupción política.

Sí, sinceramente, y en contra de mis primeras sensaciones, Incendio es una notable novela que combina hechos verídicos con acontecimientos ficticios, está perfectamente estructurada en sus capítulos, con esos saltos en el tiempo dejando al lector impaciente por volver a cualquiera de las dos épocas en que se narra la acción, y por supuesto en cuestiones musicales obtiene un sobresaliente, en la lista de agradecimientos, la autora agradece a sus padres todas esas largas y tediosas horas de ensayo al piano y al violín.

SALVA G.

Título: Incendio
Autor: Tess Gerritsen
Traducción: Pilar de la Peña Minguell
Editorial: AdN Alianza de Novelas (Alianza Editorial, S.A.)
Edición: 1ª edición, septiembre de 2017
Número de páginas: 251 pp.
I.S.B.N. 978-84-9104-845-9

dilluns, 9 d’octubre del 2017

'Incluso la verdad' - Benjamín Prado y Joaquín Sabina

 
Incluso la verdad, la obra que nos ocupa, bien podría acompañar a la edición de lujo, tan en boga en nuestros días, del último disco editado por el músico y poeta Joaquín Sabina (Úbeda, 1949), Lo niego todo, puesto que es más un apéndice de éste que un libro con entidad propia, al fin y al cabo lo que se relata en él, es la creación por parte del propio Sabina junto con Leiva la mitad de Pereza y del escritor Benjamín Prado (Madrid, 1961) de dicho disco, su encierro en la casa de Rota en la bonita e idílica  bahía de Cádiz que tiene Joaquín y los dimes y diretes que ocurrieron hasta dar con su confección final.

Evidentemente, éste es un libro para fans, melómanos y mitómanos, tanto de Sabina, que hay muchos, como de la música en nuestro idioma que también los hay.

Contado en primera persona, ora Prado ora Sabina y comenzando y acabando con las palabras de Leiva, el libro está salpicado de escritos de músicos como el propio Rubén Pozo, la otra mitad de Pereza, ArielRoth, ex Tequila y ex Los Rodriguez y Jaime Asúa ex Alarma!!! Todos ellos mostrando respeto y admiración por Joaquín.

Incluso la verdad debería ser el DVD que acompaña a ciertas ediciones de ciertos discos y en las que se puede ver a la banda de turno en el estudio, creando las canciones, hablando sobre ellas, discutiendo alguna que otra vez, e intentando aparentar normalidad frente a la cámara. Ese Making off tan pesado que aquí no lo es para nada.

Y es que Sabina es mucho Sabina y puede llegar al grito por una palabra, una frase o un verso y defenderlo con uñas y dientes ante Prado, mientras Leiva se los mira desde el otro lado de la pecera.

Asegura la editorial: “que tener este libro es tener la llave de casa, un modo de verles la espalda a las canciones”

Sinceramente, creemos que es más que eso, puesto que una cosa es ver por el ojo de una cerradura lo que ocurre dentro y otra bien distinta es saber qué opinan las personas que están tras la puerta, y en Incluso la verdad todo son opiniones, secretos y confesiones.

La edición se completa con fotos de la familia realizadas por Jimena Coronado, las letras de las canciones cerrando cada capítulo, dibujos del artista de Úbeda y un extraño juego final: intentar escribir una canción a partir de una estrofa inédita de una canción y compartirla con ellos en #lejanaydesnuda que es el título de dicho tema.

Muchos son los cantantes en lengua española que se tienen por poetas con sus textos, pero posiblemente ninguno de ellos llegue a la perfección y al nivel de Joaquín, te guste o no, su propuesta musical, ora rock and roll, ora rancherita, ora tanguito, ora rumbita, pero siempre tan Sabiniano (personalmente me identifico más con las letras de por ejemplo y entre otros Yosi Dominguez de Los Suaves que con las de Sabina, pero eso no quita que le admire como escritor y poeta)
               
 SALVA G.

Título: Incluso la verdad
Autor: Benjamín Prado y Joaquín Sabina
Editorial: Planeta
Edición: 1ª edición, septiembre de 2017
Número de páginas: 190 pp.
I.S.B.N. 978-84-08-17246-8

dijous, 28 de setembre del 2017

'El truco/ El truc' - Emanuel Bergmann


Diez años se ha tardado en publicar El truco desde su escritura, la que resulta ser la primera novela de Emanuel Bergmann(Saarbrücken, Alemania, 1972) otrora guionista cinematográfico, tanto en Hollywood como en su país de origen, actualmente ejerce de profesor de alemán, traductor y articulista tras, como dice él mismo, fracasar en la tierra prometida, es demasiado tiempo, hecho este que no entendemos tras la lectura del mismo.

Dos ciudades. Dos épocas. Dos personajes.

Berlín y Los Ángeles. 1934 y 2007. Moshe Goldenhirsh y Max Cohn.

Un anciano que pasa sus últimos días en una residencia y un niño de diez años en cuarto curso.

Un mago que ya no cree en nada y un niño dispuesto a creer en todo para salvar el matrimonio de sus padres que está a punto de naufragar. Los papeles del divorcio están sobre la mesa.

Dos historias que se unen en un punto de fuga y que desvelan el famoso truco que da título a la obra.
Emanuel Bergmann mezcla la fatídica realidad con pequeños toques humorísticos que dotan a la novela de un desparpajo y una frescura que resulta ser el mayor punto a su favor.

Moshe Goldenhirsh es judío, hijo de un rabino de Praga que por avatares del destino acaba en un circo haciéndose pasar por persa ayudando al mago principal para convertirse con el paso del tiempo en El Gran Zabbatini tras escaparse con la ayudante de su maestro. Paralelamente a la historia de Zabbatini y todas sus aventuras (acaba en un campo de concentración) Max intenta dar con él tras encontrar un vinilo de su padre mientras este hacía la mudanza para dejar el hogar familiar donde el famoso mago recita un conjuro para el enamoramiento, conjuro que Max no puede escuchar ya que el vinilo exactamente está rayado en ese punto y la aguja no hace más que saltar. 

Ciertamente las dos historias son interesantes, la primera, la de Zabbatini por conocer la razón de su mal humor, y la de Max por saber si el famoso conjuro resultará. Gracias a la escritura de Bergmann, absolutamente cinematográfica, sus escritos se basan en imágenes concretas más que en palabras propiamente dichas (¿querrá hacer él mismo el guión para su paso a la gran pantalla?) conseguimos una fluidez de actos que transcurren a modo de rápidos capítulos que consiguen atraparnos desde el primer instante.

Personalmente antes que diera inicio a su lectura, me quedé prendado con su cubierta, la silueta del niño haciendo una reverencia con un sombrero del que emergen unas estrellas doradas recuerda sin ninguna duda a Peter Pan, su sombra y su mágico mundo y aunque hace muchos años que maduré, creo que siempre queda en nosotros algo del niño que una vez fuimos.
     
El truco es una excelente novela de aventuras, Max bien podría ser uno más de Los Goonies, pero también es un duro relato sobre el holocausto alemán y sus atrocidades y la primera guerra mundial, todo ello envuelto en un humor inteligente. El humor es una cosa muy seria. Y un alegato a la magia, parte fundamental en la historia.

Nos quedamos con ganas de más, no tanto de saber de Max o Zabbatini, si no de la obra en general del autor, pero deberemos esperar a que Bergmann entregue su segunda obra y esta vea la luz para poder disfrutar de su genio, si antes no realiza el guión de la película  y disfrutamos de ella en pantalla grande.

Sorprendentemente bella. Como la vida.

SALVA G.

Título: El truco/ El truc
Autor: Emanuel Bergmann
Traducción: Carmen Gauger / Albert Vitó i Godina
Editorial: Anagrama / La Campana
Edición: 1ª edición, septiembre de 2017 / agosto de 2017
Número de páginas: 330 pp. 384 pp.
I.S.B.N. 978-84-339-7990-2 / 978-84-168-6327-3

dimarts, 26 de setembre del 2017

'Literatura universal' - Sabino Méndez


Literatura universal, la última novela de Sabino Méndez (Barcelona, 1961), cuarta en su obra tras Corre, Rocker (2000), Limusinas y estrellas (2003) y Hotel Tierra (2006) resulta ser ante todo y por fin, la incursión del posiblemente mejor letrista de Rock de este país en la ficción literaria.

Si sus tres primeras obras partían y repartían verdad vivida, Literatura universal aun estando entre un fina línea entre realidad y ficción, finalmente y tras su ardua lectura, la balanza se inclina hacía la pura y dura ficción literaria. Y menos mal, ya que con sus palabras Méndez no herirá sensibilidades a terceros, como sí pudo pasar con sus anteriores escritos.

Literatura universal comienza con el significado de dos palabras: cultura y leviatán, para seguir con una Nota del editor que no es más que una carta del propio autor a Jorge Herralde en donde insiste en que el título del libro no puede cambiar por nada ni nadie.

Y ciertamente, cultura hay y mucha en las páginas de Literatura universal, desde la cuidada prosa con la que el autor describe y escribe, engarzando palabras como un orfebre de la literatura, con una dedicación un amor por la literatura pocas veces visto, cual novelista ruso que se precie, hasta las más de quinientas citas literarias a clásicos universales y modernos que llenan sus páginas, así como la segunda acepción de leviatán: cosa de grandes dimensiones y difícil de controlar.

Y es que con su más de medio millar de páginas, Literatura universal se convierte por derecho propio a día de hoy en la obra capital del autor de La mataré o Cadillac solitario,  un ejercicio monumental mezcla de novela iniciática, relato generacional, en este caso parodiado, o un aparato metaliterario.

Julio Cárdenas, Paco Valls y Simón B. Sáenz Madero, protagonista este último de la novela y voz cantante de la misma (nunca mejor dicho) son tres amigos que se conocen en la primavera del convulso año 77 en un colegio de curas. Entre ellos nace una amistad que durará toda su vida y es ésta vida la que Simón B. Sáenz Madero, anagrama de Sabino Méndez, nos cuenta en tres partes y una coda final que supone la cuarta parte de la novela, todas ellas con sus saltos en el tiempo, que hacen que conozcamos a los protagonistas en diversas etapas de su vida.

Poco cuenta que no sepamos o que no se haya contado ya de aquellos rápidos años: drogas, sexo, rock, pérdidas, amores…pero Sabino con su amor por la literatura (universal, por supuesto) hace que el lector se i8mpregne de ese amor y continúe la lectura del libro como si de un tríptico se tratara.

En realidad poco o nada importa lo que cuenta, sin duda la gran baza de Literatura universal sea su envoltorio: delicado, amable, pero a la vez inquebrantable, fibroso, que hace de su forma todo un acierto por parte de Méndez. No en vano el autor es licenciado en Filología Hispánica y cuenta también con una tesis en este campo.

Sin duda para leer Literatura universal debemos amar la literatura, en su totalidad, poder saber saborear un amasijo de palabras puestas una tras otra que aunque aparentemente no dicen nada, expresan más de lo que una imagen podría llegar a hacer. Sabino mima las palabras, les busca el hueco exacto en sus elaboradas frases, disfruta con ello, y hace que el lector disfrute tanto o más que él.

Por supuesto no todo en el libro es jauja. Así como su primera parte resulta convincente en cuanto a historia se refiere, es la presentación de los tres protagonistas y sus primeros y alocados años de vida, las dos siguientes partes resultan algo impuestas, sin ningún tipo de duda que el protagonista llegue al estrellato vía DJ habiendo sido Sabino guitarrista y letrista de una excelente banda de rock, Loquillo y Los Trogloditas, queda a años luz del relato que nos esperaríamos del autor, pero por suerte la forma en que nos lo cuenta enamora y hace que sea más interesante.

La coda final simplemente resulta un cierre para la historia, aunque bien podría haber seguido escribiendo, hasta el infinito y más allá1 como si de una versión maxisingle se tratase, como aquellos viejos temas que debían ser cortados a fuerza de fade out para poder acabarlos. Y es que aunque Literatura universal parece la obra cumbre de Sabino Méndez, seguramente el futuro nos deparará otra obra del autor mejor, más extensa y más real.

Como bien cuenta el propio autor, comenzó a ganarse la vida escribiendo cuando contaba con 19 años de edad, el problema es que si quería ganar dinero la canción era el método más rápido, no fue hasta el final del siglo pasado cuando presentó al mundo su primera obra, convertida en un libro de culto a día de hoy entre el público más sibarita.

No me gustaría acabar esta reseña sin mencionar la portada de la novela: una excelente foto de Pennie Smith (Londres, 1949) donde aparecen tres amigos, como en la novela, aunque los retratados son tres de los cuatro miembros de The Clash a quienes tan bien retrató la fotógrafa durante su carrera, tanto, que una de sus fotos pasaría a la posteridad convirtiéndose en la portada de un disco más icónica del mundo del punk. Hablamos del clásico London Calling, con esa foto de Paul Simonon, bajista de la formación, aporreando contra las tablas del The Palladium de Nueva York el 20 de septiembre de 1979 su precioso bajo Fender Precission, y que junto con el trabajo del diseñador gráfico Ray Lowry (Saldorf, 1944 – Lancashire, 2008) recreando el primer disco del rey del Rock Elvis Presley, consiguieron crear una obra de museo.
               
1. Buzz Lightyear, Toy Story

Nota del autor: pido disculpas por mis citas literarias, que no tengan la misma calidad de las que salpican las hojas de la novela hace que me sienta inferior, pero prometo subsanarlo en cuanto tenga una nueva ocasión

SALVA G.

Título: Literatura universal
Autor: Sabino Méndez
Editorial: Anagrama
Edición: 1ª edición, marzo de 2017
Número de páginas: 518 pp.
I.S.B.N. 978-84-339-9830-9

dilluns, 18 de setembre del 2017

'Ropa música chicos' - Viv Albertine


Ropa música chicos, el libro de Viv Albertine (Sydney, 1954), otrora guitarrista del grupo The Slits, y ex novia de Mick Jones de The Clash, resulta una convincente autobiografía.

Ya desde ese escueto pero definitorio título, Ropa música chicos, la santísima trinidad en cuestión de gustos de la autora, y no siempre en este orden,  hasta sus dos partes bien diferenciadas, como si de un viejo vinilo se tratara: Cara A y Cara B.

Y sí, la Cara A es bonita, amable, alegre, divertida, llena de entusiasmo, vivaz, un auténtico viaje al Londres del Punk, aquellos años anteriores y posteriores al famoso 77, donde una explosión de cultura, música y rebelión dejó para la posteridad infinidad de vivencias. Pero la Cara B es amarga, dolorosa, cruel, real.

Albertine nació en Australia, pero a los cuatro años su familia se mudó a Londres. Era 1958.
Viv cuenta con sumo detalle pequeñas historias que nos descolocan. Algunos dirán que es al más puro estilo punk, pero yo creo que son sinceras. No se vanagloria en su pasado, no todo fueron luces brillantes, ni en su vida ni en su carrera, también hubo muchas sombras, tal vez algunos pensarán que demasiadas, pero así es la vida, unos días te sonríe y otros te muestra su peor cara.

Un cáncer de cuello de útero; un aborto;  un hijo deseado que no llega; padre que no creía en su carrera profesional y que cuando ella contaba con once años le dijo que no podría convertirse en cantante pop, no era lo suficiente chic para ello; un marido que tampoco confiaba en ella: eres demasiado vieja y lo que haces es una pérdida de tiempo, le espetó éste un día cuando le planteó que para salvar su matrimonio debía elegir entre él o la música.

La vida no siempre te da lo que esperas.

Pero Viv es una luchadora, siempre lo fue y siempre lo será (sacó adelante un disco bajo  Pledge Music) y en el libro se encarga de explicarlo, con pelos y señales.

Aunque sinceramente creo que The Slits es más un grupo post punk, nadie discute que cuando este nació, el punk, no el grupo, ya tenían una trayectoria a sus espaldas, aunque su primer y clásico disco, Cut, el de las chicas enseñando los pechos en la portada, apareciera en septiembre de 1979, casi dos años después de que el punk muriera (en enero de 1978 sin duda dejó de existir el Punk como se había conocido tras el abrupto final de la gira americana de Sex Pistols, y para el que no esté de acuerdo con mis palabras, podría hacer la vista gorda y alargar su defunción al 2 de febrero del mismo año, justo el día en que John Simon Ritchie, alias Sid Vicious dejó este mundo) en sus páginas aparece la realeza del movimiento, desde el iconoclasta Malcolm McLaren y su inseparable Vivienne Westwood, hasta el omnipresente Johnny Rotten, el bueno de Vicious, de quien Viv describe con una imagen alejada de la que teníamos de él,  Simonon, Jones, Strummer, Levene, todos ellos de The Clash, Jones de los Pistols, alguien que solo pensaba en el sexo, Siouxsie, Hynde, Nancy y hasta Johnny Thunders y que la autora estuvo en medio del meollo.

Así que sí, la vida de Albertine es mucho más que Ropa música y chicos, unas veces arriba otras abajo pero siempre luchando y visto lo visto, ganando.

Sincero, escrito desde el corazón y en muchos de sus cortos capítulos con él en la mano.

Un viaje por el Londres más conocido después del famoso Swinging London de los sesenta, la revuelta y el caos, la suciedad y el lucro del 77.

¿Dónde estabas tú en el 77?

SALVA G.

Título: Ropa música chicos
Autor: Viv Albertine
Traducción: Cecilia Ceriani
Editorial: Anagrama
Edición: 1ª edición, abril de 2017
Número de páginas: 517 pp.
I.S.B.N. 978-84-339-2615-9

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