dimarts, 12 de gener de 2016

'Todo el mundo adora nuestra ciudad' - Mark Yarm


Siguiendo la estela que dejó Please, kill me: The Uncensored Oral History of Punk escrito por Legs McNeil y Gillian McCain en 1996 y editado en nuestro país diez años después bajo el título de Por favor, mátame: La historia oral del punk (Libros Crudos ediciones) ahora le llega el turno al grunge, aquel movimiento músico cultural surgido a finales de los ochenta en Seattle.

                En este caso su autor, Mark Yarm (New Haven, Connecticut, 1970), sin parentesco familiar alguno con Mark Arm líder de Mudhoney de quien toma el título del libro de uno de los versos de una de sus canciones y de los seminales Green River, recopila en un único volumen y de una manera entretenida, las más de 250 entrevistas con los protagonistas de la historia, ya sean músicos, productores discográficos, publicistas, propietarios de salas, roadies, fotógrafos, periodistas o representantes. A base de cortas declaraciones, en mucha de las ocasiones entrelazadas en una misma conversación, lo que dota al relato de una mayor profundidad dramática, conocemos de primera mano lo que aconteció en la ciudad de Seattle y en el estado de Washington.

                Es cierto que el grunge, como movimiento musical, existió antes y después que Nirvana, pero también es cierto que la banda del malogrado Kurt Cobain marcó un antes y un después en la historia musical contemporánea, aunque no deja de ser curioso cómo las bandas que marcaron una inflexión musical remarcable lo hicieran con un único disco, Sex Pistols y su Never mind the bollocks, Nirvana y su Nevermind, Guns and Roses y su Appetite for destruction, e incluso Hellowen y sus famosos Keeper of the seven keys que aunque sean dos discos en realidad debería haber sido uno doble y gran parte del libro se centra en ellos, pero también encontramos el germen del movimiento con The U-Men, Skin Yard, Green River que derivó en Mother Love Bone la banda del también malogrado Andrew Wood y que acabó siendo Pearl Jam con el iconoclasta, qué ironía, Eddie Vedder, hasta Candlebox, pasando por los Big Four del género: Soundgarden, Alice in Chains, Pearl Jam y Nirvana, bandas que no fueron tan conocidas pero levantaron pasiones: L7, Screaming Trees, Hole, Supersuckers, o bandas de chicas que no se sabía muy bien en qué saco ponerlas, si en el del grunge o en el del Riot grrrl: Babes in Toyland, 7 Year Bitch o The Gits, con la también malograda Mia Zapata a la voz.

                Todos tienen su momento, que nace aquel lejano 1986 cuando C/Z Records edita Deep Six disco antológico que daba a conocer a media docena de grupos locales de la escena de Seattle: Soundgarden, Green River, The Melvins, Malfunkshun, The U-Men y Skin Yard y que acaba, el libro, no la música ni las bandas, muchas de ellas reunidas de un tiempo a esta parte, no con la muerte de Cobain, si no con la muerte de Layne Staley, el atormentado líder de Alice in Chains.

                Es evidente que el movimiento sigue con vida y que en algún punto había que parar la historia y Yarm lo hizo ahí ( el libro originalmente se editó en 2011)
             
                Divertido, apasionado, entretenido, adictivo, crudo, real, irónico y un minucioso relato de aquel movimiento es lo que representa la lectura de Todo el mundo adora nuestra ciudad, una historia oral del grunge.
             
                Básico en toda biblioteca de cualquier amante de la música Rock.

SALVA G.

Título: Todo el mundo adora nuestra ciudad
Autor: Mark Yarm
Traducción: Óscar Palmer Yáñez
Editorial: Es Pop Ediciones
Edición: 1ª edición, noviembre de 2015
Número de páginas: 587 pp.
I.S.B.N. 978-84-944587-0-5

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