dimarts, 24 de maig de 2016

'NO HAY ENTRADAS. Experiencias de un aspirante a promotor' - Alfred Crespo


El mundo del Rock resulta a veces una locura. No tanto de puertas para afuera, si no más de éstas para adentro. Todo aquello que pasa en el backstage suele resultar más interesante en ocasiones, que lo que pueda suceder sobre un escenario convencional.  Muchos profesionales han contado historias sobre ello, pero sinceramente, creemos que Alfred Crespo (Barcelona, 1965) promotor ocasional, es el primero que lo cuenta sin pelos en la lengua (Mago de Oz, ese gracioso conjunto músico-vocal, que inexplicablemente, obtuvo un éxito espectacular a base de mezclar sin ton ni son lo peor de Iron Maiden con lo más pachanguero de Celtas Cortos)

Primero debería explicar un poco mi situación personal.

Al igual que él en sus escasas palabras de agradecimiento antes de la atípica introducción del libro, cuando le dedica el libro a Javi Ezquerro, su antiguo socio cuando entre cuatro amigos fundaron la promotor Silvertrack (cuenta Crespo que la ouija siempre le daba Alice Cooper como nombre de la misma, pero viendo que ya estaba usado decidieron poner el anteriormente citado Silvvertrack) yo debería hacer lo mismo: dedicarle esta reseña al gran Javi Ezquerro y de rebote también a Héctor Caballud.

¿La razón? Obvia. De todos los conciertos que programaron hubo uno muy especial para mí, y gracias a ellos dos pude acceder al recinto antes del inicio del mismo y poder así estar con mis héroes, charlar con ellos, conseguir unas firmas en los discos, poder escuchar y ver su soundcheck  y por supuesto sacarme unas fotos que decoran mi pequeño cubículo en la oficina.

También, siguiendo con esas palabras de agradecimiento de Crespo, ahora le toca el turno a su familia: su mujer May, su hijo Riki y su hija Laura. A todos ellos les agradece la posibilidad de haber ido a ver al gran Mike Farris aun estando su mujer de parto el mismo día que el americano actuaba en Barcelona.

Vale, mi mujer no está de parto. Pero debo pedir a mi jefe que me deje salir antes para poder llegar a tiempo al próximo concierto de Farris en la ciudad condal el nueve de junio en la sala Bikini. OK. Un parto no es lo mismo que pedir a tu jefe que te deje salir antes. Pero maldita sea, no conocéis a mi jefe. Os prometo que es peor que cualquier mujer (mujer utilizado como pareja, no como sexo)

Así que me siento muy cercano a Alfred.

Con esa premisa leí, no, devoré, No hay entradas, un anecdotario que ora es una auténtica comedia, ora se torna en el thriller más espantoso que hayas podido imaginar.

En quince capítulos, Crespo, conocido por todos como Coco, cuenta quince de sus aventuras,  con músicos tales como Mike EdisonHowe GelbReddKrossIan HunterAchtung Babies o Buzzcocks entre otros, pero todas ellas salpicadas por pequeñas historias de otras bandas como los enérgicos Supagroup, los anteriormente citados Mago de Oz,  The Legendary Shake Shakers o ElliottMurphy.

Por supuesto en todas y cada una de esas vivencias existe una moraleja final, que el propio Alfred nos ofrece de su puño y letra al acabar cada uno de los divertidos y entretenidos capítulos. Al menos para aquellos que los leemos, estoy convencido que para todos los que los vivieron fueron un infierno.

No hay entradas resulta un pequeño regalo para todos aquellos que amamos el Rock, los que nos pateamos las salas viendo a nuestras bandas favoritas aunque sea en recintos con una asistencia de público que roza el poco o muy poco, y que resultan un suicidio comercial para el promotor (sin ir más lejos la famosa banda que pude acceder debía haber tocado en Razzmatazz 2 y al final acabo haciéndolo en Razzmatazz 3) que aunque resulta corto, maldita sea, 131 páginas nos deja con la miel en la boca, consigue divertirnos tanto o más que los propios conciertos.

Crespo dejó su trabajo como promotor, ¿escarmentado? Tal  vez, pero con vivencias acumuladas que ahora pudo compartir con el resto de mortales, ahora dedica todos sus esfuerzos a la revista Ruta 66, es co-director de la misma y a la editorial creada bajo su manto, 66 rpm, además de cómo un servidor, comprar y escuchar discos y adquirir entradas y asistir a conciertos, aunque en muchas ocasiones me cueste la salud.

Como decía Yosi: (…) y es que vivir con el Rock, amigos, me va a matar

Pero moriré Feliz.

Roqueros del país: haceros un favor y adquirir este pequeño compendio de anécdotas, no encontraréis consejos para convertiros en promotores, ni trucos para triunfar, pero sí pasaréis un buen rato leyendo estas anécdotas musicales que os harán comprender muchas cosas (por fin descubrí la razón por la cual TheDexateens abrieron para mis adorados Diamond Dogs)

Y parafraseando al enfant terrible de Gloucester Ben BrooksHurra porJavi Ezquerroel Jevi, que sigue al pie del cañón con On the Road Musicalegrándonos las noches barcelonesas con sus conciertos.

SALVA G

Título: No hay entradas. Experiencias de un aspirante a promotor
Autor: Alfred Crespo
Editorial: 66 rpm
Número de páginas: 131 pp.
Edición: 1ª edición, marzo de 2016
I.S.B.N. 978-84-945330-2-0

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