dimecres, 4 de maig de 2016

'Pan de limón con semillas de amapola' - Cristina Campos

  

Pan de limón con semillas de amapola, la última y sorprendentemente, primera novela de Cristina Campos (Barcelona, 1975), licenciada en Humanidades por la Universidad Autónoma de Barcelona y directora de casting de largometrajes y series de televisión, es todo un hallazgo.

Que el libro haya sido seleccionado como una de las diez novelas para participar en el Festival de Cine de Berlín dentro de la sección Books at Berlinale con el propósito de realizar su adaptación cinematográfica dice mucho a su favor, aunque no tanto como lo dirá nuestra reseña.
Anna y Marina son hermanas. Aunque poco o nada se parecen.

La primera tiene cuarenta y nueve años. Lleva casada con el mismo hombre veinticinco, aunque ya no le ama. Armando, que así se llama, no tiene tiempo para ella. Está volcado en sus fraudulentos negocios inmobiliarios en Panamá, además de tener allí una amante.  Tienen una hija adolescente, Anita, tan problemática como el noventa por ciento de los adolescentes. Anna no trabaja. No lo necesitó nunca. Viven en la mansión que su padre dejó a las hermanas tras su prematura muerte. Nunca salió de Valldemossa, un pequeño pueblo del interior de la isla de Mallorca.

Marina, que cuenta con cuarenta y cinco años, dejó la isla cuando rondaba la adolescencia. Internada en un colegio consiguió becarse en una excelente universidad americana y acabó siendo doctora. Trabaja como cooperante de Médicos sin Fronteras. Destinada en Etiopía comparte su vida con Mathias, diez años más joven que ella. Lleva catorce años sin ver a su hermana. Su cuñado Armando tuvo mucho que ver en ello. Ahora tras todo este tiempo perdido, una herencia reúne nuevamente a las hermanas en el pequeño pueblo que las vio crecer.

Lola, la vieja panadera de Valldemossa les cede el no menos viejo molino donde hacía cada mañana sin falta el pan y el famoso pan de limón con semillas de amapola que da título a esta excelente novela y su vivienda superior.

Pan de limón con semillas de amapola  narra el reencuentro de las hermanas durante el invierno de 2010 y más allá. La búsqueda del porqué Lola les dejó sin conocerlas de nada ese viejo molino, que aunque en un principio querrán vender, los tres millones de euros que consigue Armando por él de un inversor alemán vienen muy bien, sobre todo para el propi Armando, arruinado tras sus fracasadas inversiones,  esperarán un tiempo prudencial para averiguar más sobre Lola y su pasado.

Pan de limón con semillas de amapola dejémoslo claro, no sorprende en su desenlace final. Todas y cada una de las pequeñas subtramas abiertas en él sabemos cómo acabarán, a excepción tal vez del secreto que esconde Anita. Pero nada de esto es óbice para que disfrutemos de la novela desde su primera página hasta la última línea de la misma.

¿Acaso no sabemos qué pasa en El Padrino y seguimos leyendo y revisionando la película cada cierto tiempo y disfrutando de ella?

La lectura de Pan de limón con semillas de amapola emociona, nos transporta de la dura Etiopía, donde mujeres que dan a luz mueren dejando huérfanos a niños que no tienen culpa de nada, a la cálida Mallorca, donde todo es de color de rosa. Nos mece de un sentimiento de rabia, el que genera Armando con su actitud, a un sentimiento de amor, el que genera su mujer Anna cuando retoma una vieja relación de amor de su perdida juventud. Nos adentra en un mar calmado a bordo de un pequeño llaüt como el que posee el padre de las protagonistas para acabar metidos en una auténtica tempestad de sentimientos difíciles de asimilar.

Bien podríamos asegurar que Pan de limón con semillas de amapola es a día de hoy el mejor libro que pasó por nuestras manos en lo que llevamos de año, por todo, por sus personajes, tan distintos y a la vez tan parecidos, por su historia, llena de amor por todos sus poros, pero sobre todo por su escritura, delicada, intimista, cálida y de una sencillez deslumbrante y abrumadora.

Sí, demos una bienvenida efusiva con salvas y fuegos artificiales al mundo literario a Cristina Campos que nos emocionó con una historia cercana, humana, muy de nuestro tiempo donde tan solo se buscan respuestas y en donde los personajes deciden qué quieren hacer con sus vidas en el futuro libremente.

SALVA G

Título: Pan de limón con semillas de amapola
Autor: Cristina Campos
Editorial: Planeta
Edición: 1ª edición, enero de 2016
Número de páginas: 414 pp.
I.S.B.N. 978-84-08-14953-8

1 comentari:

  1. Totalmente de acuerdo. Fue una auténtica sorpresa para mí y se ha convertido en una de las mejores lecturas del año (y, quizá, de los últimos años). Me alegra que vosotros también la hayáis disfrutado tanto.

    Un abrazo.

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