dilluns, 6 de juny de 2016

'Nos vemos en esta vida o en la otra' - Manuel Jabois


El nuevo libro de Manuel Jabois (Sanxexo, Pontevedra, 1978) Nos vemos en esta vida o en la otra resulta a la postre, literalmente: tras su lectura, un reportaje periodístico salido de madre (por su extensión), una columna de opinión, primero salpicada, más tarde inundada, por la versión de sus propios protagonistas y extendida hasta sus últimas consecuencias como aquellos viejos E.P. musicales tan de moda en los años setenta.

Así que poco o nada podemos contar sobre él, a excepción de lo que trata, y del trabajo periodístico realizado por Jabois.

La mañana del 11 de marzo de 2004, España en general y Madrid en particular, se tomó el café matutino más amargo de su historia.

En menos de tres minutos, hicieron explosión diez mochilas bombas, cargadas con dinamita Goma-2 ECO, diseminadas en cuatro trenes de cercanías en la ciudad de Madrid. Las detonaciones causaron 192 muertos y casi dos mil heridos, así como destrozos materiales obvios.

A día de hoy sigue siendo el segundo mayor atentado cometido en Europa tras el acaecido en Lockerbie el 21 de diciembre de 1988, cuando el vuelo 103 de Pan Am que cubría el trayecto entre Londres y Nueva York explotó en el aire precipitándose sobre la ciudad inglesa de Lockerbie, causando 270 muertos.
               
Tras las pesquisas policiales, que en un principio apuntaban a la banda terrorista E.T.A., varias eran las razones que así lo auguraban, finalmente, y tras el desmentido por parte de la organización en rueda de prensa, todo el peso cayó contra una célula islamista.

Y para que los yihadistas llegaran a realizar tal atroz atentado contra la libertad, detrás de ellos hubieron criminales españoles involucrados en los atentados.

Lo que se llamo “la trama asturiana” acabó con sus huesos en la cárcel, pagando por la ayuda, siendo el máximo exponente de ellos Emilio Suárez Trashorras, condenado a 34.175 años, tras el testimonio ofrecido por Gabriel Montoya Vidal, apodado El Gitanillo o Baby, la voz en la que se sustenta el libro de Jabois.

Año y medio tras él, cuando este ya había cumplido condena, intentando concertar una entrevista, finalmente, el otrora Gitanillo dio su brazo a torcer y así cedió a entrevistarse con el periodista.

La marcha de su Avilés natal en busca de nueva vida fue sin duda la razón de querer hablar tras todos estos años de silencio. Tal vez una forma de dejar por fin su pasado de lado.

Y Nos vemos en esta vida o en la otra es eso: una extensa explicación por parte de Jabois de las entrevistas que tuvo con Baby.

Tal vez lo mejor del mismo sea la imparcialidad de Jabois, su frialdad narrando los hechos, de los cuales siempre se mantiene al margen sin importar cuán salvajes sean.

Es posible que con tanto nombre, fecha, dato o explicación en algún momento la narración pierda interés, por aburrida debido a la cantidad de información ofrecida, pero no por su la historia narrada.

Gabriel Montoya Vidal fue el único menor implicado en el ataque terrorista, él fue el encargado de transportar una de las mochilas bomba desde Avilés hasta Madrid en autocar para ser entregada a los yihadistas que le esperaban en la capital. Su historia no dista mucho de cualquier delincuente típico de barriada del extrarradio: antes de los diez años les había quitado a la fuerza las huchas del Domund a unas niñas, o robado la recaudación a un ciego metiendo la mamo bajo la pequeña abertura que estos tienen en sus minúsculas casetas de venta; a los doce fue detenido por robar un coche; a los trece se drogó por primera vez y condujo su primer coche con esa misma edad, poco importaba que no tuviera la edad reglamentaria para ello, ni mucho menos un carnet de conducir.

Su familia estaba absolutamente desestructurada. Su padre estaba enganchado a la heroína, era delincuente y maltrataba a su mujer.  Mujer que por cierto en un vis a vis con él en la cárcel se quedó embarazada.

Sí, todo esto no es excusa para justificar lo hecho, pero como él bien dice: influye, ¿no?

Jabois no intenta salvar a Montoya, eso creo que es imposible, solo expone los hechos con la máxima veracidad que puede, aunque su testimonio sea el propio Montoya uno de los protagonistas de la historia, así que decididamente esta jamás podrá ser objetiva, pero se intenta.

Resulta difícil escapar de las garras del relato, por su estructura y su aparente dinámica, pocas son las ocasiones que nos cegamos con datos y nombres, y la explicación resulta acertada. Sí, Nos vemos en esta vida o en la otra es un perfecto retrato de los integrantes de la conocida “trama asturiana” haciendo hincapié en Montoya pero donde también conocemos a la célula yihadista mas occidentalizada del mundo.

Bien podría haber dejado caer toda su rabia el autor sobre el gobierno que regía en aquellos tiempos que aun conociendo ya que tras los atentados había una célula islamista, seguía en sus trece, o catorce, asegurando y confirmando que E.T.A. era la causante de aquel terrible atentado. Pero no, Jabois se mantiene al margen de todo tipo de pensamiento propio y eso dota al relato de una fuerza inusual.

SALVA G.

Título: Nos vemos en esta vida o en la otra
Autor: Manuel Jabois
Editorial: Planeta
Edición: 1ª edición, abril de 2016
Número de páginas: 240 pp.
I.S.B.N. 978-84-08-14751-0

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