dimarts, 20 de gener de 2015

'Black Sabbath' - Paul Elliott


Black Sabbath son definitivamente los padres del Heavy Metal, no solo por la influencia que tuvieron en infinidad de bandas, tan dispares como Soundgarden, Nirvana, Guns and Roses, Pantera, Megadeth, Opeth, Metallica, Monster Magnet  o Fear Factory, si no más concretamente por sus ocho primeros y clásicos discos.

Su carrera está plagada de excesos, tanto con el alcohol como con las drogas, sus miembros han ido y han venido, han tenido más éxito fuera de la banda madre que en ella, sobre todo su cantante original Ozzy Osbourne, conocido mundialmente por la serie televisiva The Osbournes, y han vendido millones de discos (más de setenta), incluyendo una vuelta al estudio de tres de sus miembros originales el pasado año 2013 y que cerrará de forma definitiva, si no lo remedia nadie antes, por otro lado algo difícil de ocurrir, la carrera de la banda.

Sin lugar a dudas 13, el último disco de la banda es el cierre del círculo, y algo de lo que los miembros pueden estar completamente orgullosos, por mucho que Bill Ward, batería original del combo saliese por la puerta trasera durante su grabación.

Paul Elliott (MOJO, Classic Rock, Kerrang!) al igual que Jerry Ewing en Metallica. El origen del thrash metal desgrana disco a disco, miembro a miembro, la historia del grupo, a través de entrevistas, fotografías, relatos y reproducciones de documentos extraíbles, desde su inicio a finales del año 1969, hasta su última edición discográfica en 2013, cuarenta y cinco años de excesos, locuras, peleas, borracheras y amistad.

Todo en la carrera de Black Sabbath fue rápido, su ascenso, su primer disco entró en el número uno de las listas tras su edición en marzo de 1970 y entre 1970 y 1975 editaron seis álbumes que redefinieron el término Heavy Metal y todos llegaron al Top 10 , su posterior caída, iniciada con la expulsión de su manager, y finalizada con la marcha de su cantante original, su consiguiente renacer, de la mano de otro fabuloso pero completamente distinto cantante, el malogrado y genial Ronnie James Dio, tras pasar por momentos caóticos y Spinaltapiano con la incorporación de Ian Gillan, cantante de Deep Purple a sus filas, la prensa pasó a llamar a Black Sabbath, Black Purple o Deep Sabbath,  junto a Bev Bevan antiguo batería de E.L.O. o los oscuros años noventa con Tony Martin en la voz y discos en general bastante normales para la calidad que habían tenido los primeros.

Deep Purple, Led Zeppelin, Cream, Jimmi Hendrix o Vanilla Fudge tenían sonidos cercanos al Heavy Metal, muchos de ellos basados en el blues, pero Black Sabbath ensombreció más ese sonido, lo ralentizó, incluso lo llenó con gotas de jazz por parte de la guitarra de Tony Iommi, auténtico alma mater del grupo y único miembro que ha estado en todas y cada una de las encarnaciones del grupo, literalmente él mantuvo la llama de la banda encendida durante estos cuarentaicinco años de existencia.

Black Sabbath es una excelente forma de adentrarse en el oscuro y divertido mundo de la banda más influyente en la historia del metal, repleta de excelentes fotografías de todas las épocas, impagable la de un joven y guapo Eric Singer de 1986 tras su paso por la banda de Lita Ford, y reproducciones de facsímiles de su carrera, desde anuncios en prensa para la gira de 1973, flyers promocionales de otros conciertos, posters, entradas, pases de backstage, e incluso la firma de los cuatro componentes originales en uno de los flyers.

Como dijo Ozzy tras la salida el 10 de junio de 2013 del 13, último disco del grupo: “Todo lo que había deseado durante tantos años era grabar otro disco de Black Sabbath” y si éste resulta ser el último de ellos, será el colofón a una excelente carrera musical. La cereza del pastel.

Black Sabbath, la canción del primer y homónimo disco del grupo definió el género, con ese espeluznante inicio: el sonido de la lluvia, el repicar de las campanas, el lejano trueno y el sonido de la guitarra de Iommi, tres notas en una escala armónica conocida durante siglos como Diabolus in música: el diablo en la música.  Como bien dijo Rob Halford, cantante de los exitosos Judas Priest, hablando de dicho tema: “resulta la canción más malvada jamás escrita”

                SALVA G.

Título: Black Sabath
Autor: Paul Elliott
Editorial: Libros Cúpula
Edición: 1ª edición, octubre de 2014
Número de páginas: 62 pp.
I.S.B.N. 978-84-480-1937-2

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