dimecres, 7 de gener de 2015

'Lo que no aprendí' - Margarita García Robayo


Margarita García Robayo (Cartagena, 1980) publica Lo que no aprendí, su primera novela (antes había escrito tres libros de relatos Hay ciertas cosas que una no puede hacer descalza (2009), Las personas normales son muy raras (2011) y Orquídeas (2012), una novela corta, Hasta que pase un huracán (2012) y un libro de cuentos, Cosas peores, por el que recibió el premio Casa de las Américas 2014) y tras su rápida lectura, vacaciones es una época tranquila y relajada en la que leer sin prisa, saboreando cada instante del libro, podemos afirmar que seguro con él gana otro premio.

                Catalina es la protagonista absoluta de la novela. Una niña de once años, nacida en 1980, que cuenta ese verano, el de su onceavo año.

                Vive con sus padres, sus hermanas mayores y su hermano y explica de primera mano ese caluroso verano en la primera parte del libro, la más extensa.

                Sus hermanas mayores, Isabel y Eugenia, las mellizas, comúnmente llamadas las mellas, la tienen aún por muy niña y la ningunean, su hermano pequeño, Gabito,  vive encerrado en sí mismo, su padre, Gabriel, es un ser extraño, pero a la vez fascinante, para unos un brujo, para otros un chamán, para casi todos un dios, menos para Catalina, claro, y su madre, una madre cargada de negatividad y agresividad, a quien solo le interesa el qué dirán los vecinos y la flor y nata de la ciudad.

                Cartagena es esa ciudad, aunque la acción transcurre en Turbaco, municipio cercano a la ciudad colombiana, en  un barrio de clase media con ciertas aspiraciones, más por sus amigos y hechos, que por su salud económica.

                Catalina pasa los días rondando el pueblo en su bicicleta. Allí conoce a Aníbal, con quien tendrá su primer contacto carnal; a la novia hippie de éste, que tras un viaje le deja; al señor Ortega, padre de Aníbal; al Míster, al sargento Ramón,  a la señora Nilse; a Cecilia; a David Alvarado, a Álvaro Gómez, candidato conservador; la familia Piñeres; a Mery, la criada; y a la abuela Catalina, aunque esto último está por ver, todos ellos crean una ficción con la vida de la autora.

                Lo que no aprendí es un ejercicio de memoria, de introspección familiar, de buscar la verdad que esconde toda familia. Sí, Lo que no aprendí es el sicoanálisis personal, su visita al diván, de Margarita García Robayo, ella misma, en primera persona, cierra el libro en su segunda parte, que transcurre en Buenos Aires, ciudad donde se asienta la autora, muchísimo más corta que la primera, a modo de coda final y ciertamente intrigante.

                La figura del padre es esencial en la novela, él es quien comienza la historia, tras su muerte simbólica en las vacaciones de junio de 1991, pero es la madre agresiva quien al final no solo tiene la última palabra, literal, si no que se convierte en la razón de la novela.

                Lo que no aprendí nos ha encantado, hemos disfrutado con su lectura, por esa prosa tan real, directa, sincera, por la historia que no se cuenta, esos silencios poderosos como el trueno, tan efectivos en radio o teatro y tan necesarios en las novelas, y en definitiva, por su calidad.

SALVA G.

Título: Lo que no aprendí
Autor: Margarita García Robayo
Editorial: Malpaso ediciones
Edición: 1ª edición, octubre de 2014
Número de páginas: 182 pp.
I.S.B.N. 978-84- 15996-41-5

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