dilluns, 13 de maig de 2019

Entrevista a José María García Sánchez autor de ‘Tráfico’

 
José María García Sánchez publica 'Tráfico' novela ganadora del premio del Festival Black Mountain Bossost 2018 sobre el tráfico de órganos y las desigualdades sociales. 

¿Cuál fue la fuente de inspiración que le llevó a escribir esta novela?
Hacía tiempo que le daba vueltas a cuál podía ser el extremo de la desigualdad social, y concluí que es quitarle la vida a una persona (normalmente pobre) para dársela a otra (siempre rica). Eso me llevó a construir una historia en la que ante una situación límite, se traspasan todas las líneas rojas en el afán de salvar la vida de un ser querido, a costa de lo que sea.

¿Por qué su principal fuente son los temas sociales?
Supongo que mi origen tiene mucho que ver en ello. Yo nací en el seno de una familia trabajadora que en los años ochenta sufrió el golpe del desempleo y la precariedad económica. Crecí en un entorno complicado, en el que algunos de mis amigos cayeron en las garras de la droga, la delincuencia que conlleva, la cárcel e incluso algunos de ellos la muerte prematura. La desigualdad social es una de las cuestiones que más me preocupa, porque es el germen de la injusticia. Por ello, en la contraportada de TRÁFICO incluí una sentencia: ¿Iguales? Ni al nacer, menos al vivir, ni siquiera para morir

¿Cómo es el tránsito de hacerse escritor de un abogado nacido en Santa Coloma de Gramanet?
El tránsito complicado no es el de pasar de abogado a escritor: es el de ser de Santa Coloma a abogado, por las cosas que comentaba al contestar la anterior pregunta. Para poder estudiar Derecho tuve que hacer un gran esfuerzo. Hacerse escritor es un privilegio, una suerte y un regalo. Y desde el ejercicio de mi profesión he tenido la oportunidad de conocer muchas situaciones y conflictos que me han proporcionado temas y argumentos para escribir ficción.

¿La diferencia de clases entre la parte baja y la alta de Barcelona es extrapolable a la de otras ciudades?
Absolutamente sí. En este sentido, Barcelona tiene la ventaja para el escritor de que la parte alta de la ciudad cobija a la clase alta de la sociedad, y la parte baja  de la urbe, a los desheredados, de modo que hay una equivalencia entre situación geográfica y estatus social.
Pero todas las ciudades del mundo se dividen en zonas en función del estrato social de sus habitantes, porque la obsesión de los ricos es y ha sido siempre no mezclarse con los pobres, en Barcelona, Valencia, Oslo o Sebastopol. Si nos damos una vuelta por Madrid, veremos que san Blas, Ciudad Lineal o Canillejas tienen muy poco que ver con el barrio de Salamanca, y que los habitantes (personajes para un escritor) que pululan por unos o pasean por el otro parecen de planetas distintos. 
Recientemente hay la sospecha de un futbolista que pudo haber comprado un órgano para un trasplante ¿Puede ser más común de lo que creemos?
Quiero pensar que en España ello no es así. Pero en algunos lugares del mundo, está incluso institucionalizado. Por ejemplo, en Israel puedes contratar un seguro médico que incluye transplantes de órganos entre vivos y el viaje hasta Sudáfrica y la estancia allí, donde se llevará a cabo la intervención. De este modo se evita la territorialidad de las leyes penales y los tribunales no podrán perseguir al receptor . Los órganos los venden personas del tercer mundo (India y Pakistán son los principales paises “donantes”) que por unos dos mil dólares USA entregan un riñón. Y en Sudáfrica hay una suerte de turismo hospitalario porque allí la legislación es muy “liberal” y no peguntan: si una compañía de seguros médicos contrata  la intervención quirúrgica y aporta un donante, se encargan de todo. Es toda una actividad económica, con sus circuitos perfectamente establecidos, que mueve cientos de millones de dólares.

Por no hablar de la cantidad de veces que se han encontrado cadáveres eviscerados en  México, o los secuestros sin un aparente fin económico en el que nunca aparecen los cuerpos. 

¿Quién le influencia literariamente hablando?
Los escritores, en el fondo, somos lo que leemos. Como influencia remota, Kafka, que tiene dos obras maestras como son La metamorfosis y El Proceso que leí en mi juventud y he releido varias veces. Como maestro de la novela negra, Jim Thomson, que me enseñó a ver las historias desde el punto de vista del malo, y que me llevó a intentar explicarlas desde la óptica de la víctima. De los españoles, Miguel Delibes, por su prosa perfecta y su enfoque social, González Ledesma porque fue mi primera lectura de novela negra. Y de los vivos, David Llorente (Madrid: frontera; Te quiero porque me das de comer), Eduardo Mendoza (La ciudad de los prodigios) y Carlos Augusto Casas  (Ya no quedan junglas a donde regresar). Hay muchos más, en realidad de todo lo que lees de una forma u otra acabas tomando algo.

En 2018 se alzó con el premio a la mejor novela del festival Mountain Black Bossost ex aequo ¿Que sintió al momento de conocer el veredicto?
Es una sensación increíble. De repente te vienen a la cabeza un montón de sentimientos, especialmente de agradecimiento a tu familia, a tu pareja, al jurado. Y una absoluta incredulidad, porque todos los finalistas eran de gran calidad y nunca pensé que podría ganarlo.

¿Qué le aporta escribir novela negra?
Escribir novela negra me aporta felicidad. El ejercicio creativo, el diseño de tramas y personajes, el dar vida a una historia que modelas en tu cabeza y luego plasmas en el papel es muy placentero. Eso es predicable de cualquier género, pero en la novela negra tiene ese plus de morbosidad que da el tratar con la vida y la muerte, la violencia o la injusticia. Cuando escribes la novela eres tú quien decide sobre el bien y el mal, y puedes hacer y decir con cierta impunidad  cosas que serían escandalosas en otro tipo de texto.

¿Se siente honrado al estar en una colección como La Orilla Negra de la editorial Serbal con plumas de tan alto prestigio?
Por supuesto. Cuando veo mi nombre en la solapa del libro, después de los monstruos que me preceden, creo que es un error de imprenta y yo no debería estar allí. Lo cierto es que aun hoy lo veo y no acabo de creerlo.

Xavier Borrell Campos

Tráfico
Autor:García Sánchez, José María
Ediciones del Serbal
Colección: La orilla negra
ISBN: 978847628934
212 pag.
Año 2019

1 comentari:

  1. Me gusta mucho leer libros de José María García Sánchez. Su forma de escribir te transporta a los lugares que te describe y es como vivir la novela en primera persona. Gracias José María.

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