dijous, 23 de maig de 2019

Entrevista a Nacho Zubizarreta autor de ‘Juegos Salvajes’


El escritor de Sitges Nacho Zubizarreta presenta su segunda novela 'Juegos Salvajes' con la comarca del Garraf entre sus escenarios

¿Cómo fue la idea inicial de crear esta novela?
Pues no sabría decirte. No surge nunca de una idea concreta si no de un batiburrillo de situaciones e imágenes que me llaman la atención y que pululan por mi mente. Al sentarme a desarrollar una historia van saliendo y voy intentando ponerlas en orden.

Lo que sí tira mí, y es algo que desconocía hasta que empecé a escribir, son las ganas de rebelarme contra los poderes establecidos. Esa es la idea que subyace en mis dos novelas, una especie de lucha de clase, del individuo contra el poder que le oprime. Y también el derecho a equivocarnos. Esas dos ideas son parte de la base de las tramas de las dos novelas tanto en esta Juegos Salvajes, como en la anterior, Nada es cierto. 

¿Qué hay de real en la antigua mansión, Vadalaigua, en el Garraf escenario de la novela?
Esa es la pregunta que siempre me hacen, si existe Vadalaigua o no. Y debo decir que desgraciadamente, no, no hay nada real en Vadalaigua. Todo es ficticio. No existe una mansión así en el Garraf. Y es un pena porque sería un lugar fantástico.

La idea de Vadalaigua surge de mi pasión por el terror gótico. Me encantan las novelas y las películas con casas encantadas.  Siempre me ha fascinado Manderley, la mansión donde sucede Rebecca de Dafne du Maurier que Hitchcock llevó magistralmente al cine. De hecho en mi anterior novela Nada es cierto, también hay una mansión misteriosa, cuando Lucas va a Sevilla a entrevistarse con Valerio de Campoamor, pero la casa no tiene tanto protagonismo como Vadalaigua en Juegos Salvajes. 

¿Le pedía la narración un ritmo alto en esta trama?
Cuando me planteo escribir, mi primera pretensión es entretener al lector, que pase un buen rato. Entiendo que si el lector no está disfrutando de la lectura, ya le puedes contar la historia más sublime del mundo, que no se va a enganchar. Luego si quiere, puede sacar punta a otros temas que plantea la novela, pero para llegar a ese momento, lo fundamental es que se divierta.
Hoy en día estamos todos saturados de estímulos y nuestra capacidad de prestar atención es menor. Por ese motivo intento hacer novelas bastante trepidantes (no solo yo, la mayoría de los thrillers actuales son muy ágiles). Por otro lado esta novela es compleja en cuanto a tramas. Si estuviera desarrollada de una forma más pausada podría llegar tranquilamente a las 600 páginas, lo que asusta a más de un lector curtido y a los editores.

¿Cómo ha sido el salto a escribir sobre paranormal?
Aunque no crea en nada de eso, me encantan los temas paranormales. Como ya he dicho antes, en Nada es cierto ya había un pasaje con pequeños detalles que rozaban lo paranormal. En Juegos Salvajes, aunque es un thriller, me he permitido incluir algunos detalles que tocan lo paranormal. Pero siempre dejando abierta la puerta a una posible explicación lógica.
Supongo que tarde o temprano acabaré escribiendo una novela de terror. Pero de terror de verdad, que acojone.  Tengo alguna idea al respecto.

¿En qué o quién se ha  inspirado para crear el personaje de Lucas Rozman?
Evidentemente tiene mucho de mí. En algunos aspectos es un Nacho Zubizarreta idealizado, por otro lado yo no soy tan taciturno ni tan apagado. Claro que Lucas ha sufrido mucho, el pobre. Me he prometido que la tercera entrega (que ya estoy con ella) Lucas la viva sólo como investigador, desde la barrera, sin que le afecte personalmente. Aunque no se si lo conseguiré.

Hacia el final de Juegos Salvajes el protagonista toma decisiones que se podrían considerar conflictivas desde el punto de vista moral.
Es cierto. Juegos Salvajes tiene un final muy potente que empuja al protagonista a realizar actos cuestionables. Pero creo que eso positivo. El lector resolverá si esas decisiones son correctas o no. Lo escribí para provocar alguna reacción en ese sentido. Y me gustan los personajes que son ambivalentes. Eso los enriquece. 

En otro anterior libro suyo ya hablaba de El Garraf ¿Se siente a gusto o le inspira la comarca?
Me siento muy a gusto en Sitges, donde vivo desde hace cuatro años. Por un lado creo que ubicar las novelas en un entorno real le da un plus de verosimilitud. Cómo lector me gustan las historias que suceden en una ciudad o zona concreta. Las hace más reales y próximas. Por otro lado me aprovecho de la imagen que proyecta el Garraf y Sitges de lugar idílico y tranquilo (que lo son) para ofrecer su lado perverso. Mostrar lo que hay en la otra cara de la moneda, en el otro lado del espejo.

Hace escaso tiempo de su debut literario ¿Cómo ha sido el tránsito a esta nueva novela?
Publicar esta novela ha sido más complicado de lo que me esperaba. De hecho, la tenía acabada desde hace un año y mi intención era que saliera el otoño pasado. Pero cuando mi anterior editorial empezó a pedirme cambios en la novela que implicaban a Lucas, el personaje principal, vi claro que mejor sería trabajar con otro editor. Así que empecé de nuevo el proceso de enviar manuscritos y esperar respuesta. Esto hizo que la salida de la novela se retrasara. Finalmente llegué a un acuerdo con Serial Ediciones, que respetó el texto íntegro tal como está y estoy bastante contento. 
Lo más complicado para los autores independientes es darnos a conocer, llegar a la gente. Las editoriales pequeñas hacen lo que pueden, pero la promoción de las novelas independientes queda en manos totalmente de los autores. Así que las redes sociales son fundamentales, pues los medios de comunicación pasan bastante de nosotros. Desde entonces dedico mucho tiempo a conseguir seguidores de forma orgánica e ir dando a conocer mis trabajos. Es laborioso pero he conseguido contactos muy interesantes que de otra forma no conseguiría. 

¿Qué le inspira el Greco para elegir que se roben cuadros suyos y no de otro pintor?
No estoy muy puesto en arte, la verdad. Pero me resultó curioso que hubiera dos cuadros tan importantes del Greco en el museo Cau Ferrat de Sitges. Creo que ese dato es bastante desconocido. Luego indagué un poco y la historia de como Santiago Rusiñol se hizo con ellos y los trajo al pueblo, me pareció fascinante. Así que decidí sacar partido a esa circunstancia y arrancar la novela con el robo de estos dos cuadros.
El Cau Ferran alberga obras maravillosas de Casas y el propio Rusiñol entre otros. Pero entiendo que las del Greco, por el propio artista y por el plus que da el tiempo, tiene más solera.

¿Le ha gustado la relación con festivales de novela negra?
Pues no me han invitado a demasiados todavía. Pero a los pocos que he ido sí que lo he disfrutado. Estás rodeado de gente con gustos afines, personas que aman la novela negra y el gén

ero policiaco. Hay auténticos expertos. Luego es muy grato intercambiar experiencias y conocer a otros escritores. Es una vivencia muy gratificante. Espero que mi participación en el próximo Cubelles Noir sea tan amena como instructiva y divertida tanto para los participantes como para los asistentes.

Recientemente se ha estrenado escribiendo teatro ¿Qué tal la experiencia?
Llegué al teatro un poco por casualidad. Conocí a una gente que hacía teatro, nos caímos bien y les escribí una micro (una obra de 15 -20 mins), que poco a poco se fue convirtiendo en una obra larga, hasta llegar a las hora y diez minutos de duración definitivos.
La obra se llama Materia Extraña y no es de género negro, pero sí que hay un misterio a resolver. Trata sobre dos personajes que se encuentran en una estación y se dan cuenta de que el tren no llega y ellos no pueden salir del andén. 
Resulta algo extraño ver como un texto tuyo lo reinterprete alguien ajeno a ti mismo. No negaré que hubo alguna tensión en ciertos momentos, pero lo entiendo como parte del proceso creativo. Y es una experiencia muy enriquecedora y, francemente, estoy muy contento con los resultados. Estrenamos hace un mes en el teatro Cal Ninyo de Sant Boi. Ahora estamos haciendo unos bolos básicamente por el Baix Llobregat, para aterrizar en julio en el Teatro Almería de Barcelona. La verdad es que soy como loco. Jamás hubiera podido pensar algo así. Pero reconozco que la compañía ha hecho un trabajo maravilloso con el texto.

Xavier Borrell Campos

Juegos Salvajes
Nacho Zubizarreta
Serial Ediciones
Año 2019
ISBN-13: 978-8412034301
416 pag.











Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada