dilluns, 2 de març de 2015

'La voz invisible / La veu invisible' - Gisela Pou



Ya lo anunciamos vía twitter hace unos días, con una magnífica foto de la zona cero donde transcurre la acción de esta nueva novela de Gisela Pou (Castellar del Vallès, 1959), estábamos intentando averiguar el  oscuro secreto de Martina, una de las tres protagonistas de este libro, que una vez finalizado, por supuesto, ya conocemos.

                Martina, Celia y Nora fueron tres amigas inseparables durante la adolescencia, la primera lee muy bien, la segunda, escucha mejor, y la tercera escribe como nadie, pero una fatídica noche de verano de 1986 sus caminos se separaron. Las tres querían estudiar enfermería, pero solo una de ellas lo consiguió y ejerce como tal: Celia.

                Martina murió en un trágico accidente en un ferry inglés, y Nora fue separándose poco a poco de su vieja amiga hasta quedar al margen, dejando incluso la carrera de enfermería y centrarse en la carrera de periodismo.

                Pero eso ocurrió hace más de veinticinco años. A día de hoy Celia vive para su trabajo, aunque en realidad y según la propia autora: no se trabaja de enfermera, se ES enfermera, Nora intenta escribir un libro sobre las enfermeras, quiere a toda costa que esa voz invisible que son, se oiga más allá de los muros del hospital y Martina, aparece inconsciente en la playa barcelonesa, veinticinco años después de haber muerto.

                La voz invisible está lleno de secretos, verdades escondidas, engaños, amor, amistad, pero es sobre todo una loa a la profesión de las enfermeras que cuidan a los pacientes más allá de lo posible y se involucran en ellos más de lo debido en muchos casos.

                Gisela Pou disecciona la realidad de un hospital, en este caso el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, pero estamos seguros que podría ser extrapolable a cualquiera de los recintos sanitarios públicos que llenan este país. Con sus duros recortes, sus plantas cerradas, sus listas de espera, la sobrecarga de trabajo de los profesionales, la pérdida de empleo y la marcha de muchos de ellos al extranjero buscando un porvenir mejor. Ayer pudimos ver en el programa 30 minuts de TV3 el documental Grècia, en coma sanitari, un escalofriante relato de la actual situación de la sanidad pública en el país heleno, donde uno de cada cuatro habitantes esté fuera de ella y para salvaguardar ese derecho, el nuevo gobierno quiere blindar el derecho a la salud reformando la constitución. Altamente recomendable, y más escuchando a una de sus protagonistas comentar a los periodistas que realizaban el reportaje: vuestro país será el próximo.

                La novela está llena también de pequeños guiños literarios, no solo de crítica social vive el hombre, y en ellos aparecen Kafka, Humbert, Nabokov, Kawanaba, Zhivago, Auden e incluso Pere Calders, que puntualmente ofrecen pequeñas perlas literarias, aunque la palma se la lleva Italo Calvino, utilizado en esta ocasión como metáfora entre su Barón rampante y los Barones crisálida, un grupo de jóvenes que se movilizan para crear una sociedad mejor, tanto económica como socialmente.

                Al final de la novela Martina ocultará dos oscuros secretos, el primero la razón por la que dejó a sus amigas y voló a Inglaterra, el segundo, la razón por la cual volvió a su ciudad, aunque en realidad ambos podrían ser el mismo.

                Es cierto que el primero de ellos aparece demasiado tarde en la novela, y aunque esto nos mantiene en vilo, la misma acción podría resultar para ello, habiéndonos explicado ese oscuro secreto en las primeras páginas, pero así lo quiso la autora y no lo discutiremos, pero sí haremos constar nuestra impaciencia. El segundo sí que resulta más certero, ya que con él se cierra el libro y no debemos saberlo hasta sus últimas páginas.          
                Queremos dejar claro que no solo de esos dos secretos vive el libro, puesto que en él encontramos la relación de las tres amigas, por supuesto, pero además la relación de Celia, la protagonista con sus hijos, con su madre, con su amante, con su ex marido, con su vieja amiga, con su amiga recién reencontrada, con la mujer de su amante, incluso con las compañeras de trabajo. Y por supuesto también encontramos mucha acción por parte del hijo de Celia y de Nora, quien en un primer momento quiere averiguar por sí sola qué pasó en Inglaterra para que su amiga haya vuelto a Barcelona y para ello vuela a la isla e intenta por todos los medios conseguir información valiosa.

                Nada tiene que ver que un servidor se haya criado frente al famoso hospital, ni que jugase en él de pequeño con su abuelo y sus primos, ni que en su adolescencia, a mediados de los ochenta, justo igual que las protagonistas, se dedicara a servir almuerzos y comidas a los médicos y las enfermeras de dicho hospital desde una bodega cercana, ni que por supuesto, al igual que Martina, Celia y Nora se colase en el recinto desde la esquina del carrer Cartagena con Mas Casanovas para jugar al fútbol en el campo que hoy día alberga un helipuerto (creo en desuso, puesto que ya tiene uno en la azotea el nuevo hospital), no, nada de eso importa para que La voz invisible me haya encantado. Por su ritmo, por su tensión, por su amabilidad para con un colectivo olvidado, por su amor a la literatura, y por su acción social, donde en cada uno de los capítulos podemos encontrar una pequeña denuncia social latente en nuestros días.

SALVA G

Título: La voz invisible / La veu invisible 
Autor: Gisela Pou
Editorial: Planeta / Columna
Número de páginas: 444 pp.
Edición: 1ª edición, febrero de 2015
I.S.B.N. 978-84-08-13587-6

Data de publicació: 04/02/2015
496 pàgines
ISBN: 978-84-664-1945-1
Codi: 10119614
Format: 15 x 23 cm.
Llom 1035
Presentació: Tapa dura amb sobrecoberta
Col·lecció: Clàssica

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