dilluns, 23 de març de 2015

'La chica del grupo' - Kim Gordon


Está claro que ir al psiquiatra resulta caro, así que lo mejor para exorcizar los propios demonios es escribir un libro. Kim Gordon (Rochester, New York, 1953)  lo sabe mejor que nadie y su La chica del grupo que edita Contra es la prueba de ello.

                En 1981 creó Sonic Youth, banda afín a la no wave primero y al noise rock después, junto a Thurston Moore, Lee Renaldo y Richard Edson, editando diez y siete álbumes de estudio, cientos de conciertos y un final inesperado, su último concierto se retransmitió en directo por televisión y sucedió en el festival  de música y arte SWU en Itu a las afueras de Sao Paulo en Brasil, provocado por la infidelidad de su marido.

                Kim y Thurston se casaron en 1984 y en 1994 nació Coco, la primera y única hija de la pareja de artistas. Ellos eran el matrimonio por excelencia en el mundo del rock. Pero tras veinte y siete años casados, un desliz de Moore dio al traste con la historia.

                La historia comienza en ese último concierto. Lo que representó para Kim estar allí arriba, lo que tuvo que aguantar. La pareja que todos consideraban feliz, normal y eternamente sólida y enamorados se desmoronaba debido a una pequeña crisis de los cincuenta de la parte masculina de la unión. Moore tenía una nueva mujer desde hacía meses, una doble vida que Kim no conocía y que le estalló en la cara vía mensajes de texto, emails y pequeños videos grabados por la mujer (Gordon se siente tan traicionada que ni siquiera escribe el nombre de la nueva mujer de su ahora ex marido, la editora Eva Prinz). Y continúa con la historia de su vida, de todo aquello que la convirtió en lo que es a día de hoy, desde la relación con su hermano Keller, que la maltrataba psicológicamente, hasta los secretos más íntimos de su relación con Moore, sus opiniones sobre Courtney Love, viuda de Kurt Cobain (Kim fue amiga del malogrado músico e incluso fue una de las voces femeninas elegidas para dar la réplica al rubio guitarrista cuando su banda, Nirvana, entró en el Rock and Roll Hall of Fame) que no queda en muy buen lugar tras producirle el primer álbum de Hole o Billy Corgan, a quien no traga porque era un llorica y enervante, además de creer que su banda, Smashing Pumpkins eran demasiado pretenciosos, teatrales y conscientes de su imagen, o su amistad con Sofia Coppola, Marc Jacobs, Spike Jonze, Julie Cafritz, Michael Stipe, Chloë Sevigny, Adam Horowitz  o Kathleen Hanna.

                Con capítulos cortos, rápidos y directos, Kim no se anda en ningún momento por las ramas y nombra cada cosa por su nombre, consigue atraparnos desde el inicio de la lectura hasta su final, cuando su vida se estabiliza nuevamente con una vieja relación retomada.

                La chica del grupo es una liberación, una auténtica catarsis, casi la misma que sentimos nosotros al oír esa música disonante y salvaje, sin afinaciones específicas y con finales difusos, que sirve a Kim para exponer abiertamente su carrera pero sobre todo su propia vida.

                Sincero, emotivo, enérgico, real y sin ningún tipo de tapujo. Kim Gordon brilla como una estrella en el firmamento, por mucho que su propia vida a veces oscurezca ese brillo.

                SALVA G.

Título: La chica del grupo
Autor: Kim Gordon
Traducción: Monste Ballesteros
Editorial: Contraediciones
Edición: 1ª edición, febrero de 2015
Número de páginas: 337 pp.
I.S.B.N. 978-84-942167-8-7

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