dimarts, 26 de març de 2013

EL MAESTRO DEL PRADO (Y las pinturas proféticas) - Javier Sierra



Javier Sierra nos ofrece una nueva obra que, en tan sólo dos meses, ya lidera el ranking de ventas. El misterio se impone a las “sombras”, creo que eran 50. Bienvenido…

Ha tardado el autor más de dos décadas en dar forma literaria a unos hechos que, asegura, son experiencias personales. En diferentes entrevistas y en la propia obra nos aclara los motivos de tantos años de silencio.

“Este relato comienza con los primeros fríos de diciembre de 1990. He dudado mucho, muchísimo, sobre la conveniencia de publicarlo, sobre todo porque se trata de una aventura de fuertes connotaciones personales. Es, en definitiva, la pequeña historia de cómo un aprendiz de escritor fue enseñado a mirar un cuadro.”
Escrito en primera persona, como si fuera una biografía novelada, el autor y, a la vez, narrador nos invita a ser espectadores de un periodo de su vida. Nos regala un misterio que, seguramente, lo empujó a profundizar en el mundo de lo invisible y a fijar un axioma en su manera de actuar: ver no es lo mismo que mirar.
Javier, un joven de provincias de diecinueve años se instala en Madrid para estudiar el segundo año de ciencias de la comunicación. En una época convulsa de nuestra historia en que la vida parece cambiar demasiado rápido, el joven siente que el tiempo se le escapa de las manos. Estudia, trabaja en una revista científica y no quiere abandonar su pasión a perderse por las salas del Museo del Prado, donde halla la serenidad perdida y rememora una sensación infantil: mirar los cuadros es asomarse a escenas de un pasado remoto, petrificadas como por arte de magia.

Absorto en la sala A del museo, contemplando “La Perla” de Rafael, se sitúa a su lado un hombre de unos sesenta años. El joven lo observa extrañado y elabora varias teorías sobre el enigmático sujeto que en silencio examina la obra, hasta que escucha:

“—¿Conoces esa frase que dice que el buen maestro llega sólo cuando el discípulo está preparado?

Fovel, se convierte en el maestro del Prado y junto a Javier recorrerá las salas del museo, ofreciéndole pistas para descifrar las claves ocultas que guardan algunas obras maestras. Rafael, Tiziano, el Bosco, Juan de Juanes, Botticelli, Brueghel y el Greco escribían en sus pinturas, Javier aprende a leer esos códigos y nos los muestra.
El lector comparte los secretos con el narrador, se convierte en un alumno del maestro del Prado, pero más allá de los misterios encerrados en los lienzos, está la gran incógnita de ese personaje. ¿Es un fantasma? ¿Un alquimista que ha conocido el elixir de la juventud? ¿Un ser humano que ha conseguido cruzar la puerta?
No sé si Javier, como hábil novelista, ha creado ese enigmático personaje para ser el hilo conductor de su obra e introducirnos en el mundo del enigma o, tal y como nos dice, todo lo escrito es una experiencia personal.

Y con ello se me plantea un nuevo enigma: ¿Es real el maestro del Prado?
Espero que un día, Javier me aclare esta duda.

GRISELDA MARTÍN CARPENA


EL MAESTRO DEL PRADO (Y las pinturas proféticas)
Javier Sierra
Autor: Javier Sierra
Editorial: Planeta
1ª edición, febrero 2013
320 páginas
ISBN: 978-84-08-030069-0

2 comentaris:

  1. ufff vaya rollo patatero se ha marcado aqui el señor Sierra. Me lo compré con muchísima expectación y no creo recordar un libro que me haya decepcionado más en treinta años. Vaya tomadura de pelo. Este es un ejemplo de libro escrito por escribir.
    Ni es novela, ni es libro histórico, ni de arte, ni un híbrido entre ellos. Es algo incompleto, extraño, feo, inacabado y malo, muy malo.
    La firmante Griselda, no sé a qué se refiere cuando dice que el lector comparte los secretos con el narrador, o cuando dice que Javier Sierra " como hábil novelista, ha creado ese enigmático personaje para ser el hilo conductor de su obra e introducirnos en el mundo del enigma" lo dice en serio, ... ¿en serio que esta manera de narrar es de hábil novelista? Yo no lo creo.
    Releyendo otra vez esta crítica literaria sobre este libro, me percato que en realidad la autora de la misma no dice nada que no sea más allá que una mera "sinopsis" de la obra. No es una crítica, ni siquiera una valoración literaria de contenido o forma. Se ha limitado a decir tres cositas y ya está. ¿Fan, simpatizante o amiga del autor?
    Por lo menos es cuestionable esta crítica, sin duda...

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