dijous, 15 de desembre de 2011

'Yo, Steve Jobs' - Paidós



Ser o no ser.

La muerte tiene, en ciertos aspectos, la capacidad, el poder, de convertir a ciertas personas en inmortales a través de la mística. Casos como el de Steve Jobs no son muy distintos de ese santoral que tanto gustan de alimentar con nombres y efemérides los agnósticos y ateos del mundo entero. Los Santos Laicos, podríamos llamarlos. Y en ese santoral, sin duda debería estar el cofundador de Apple, por varias razones, aunque ninguna de ellas se desvela en este pequeño librito de 109 páginas, oportuno como las reediciones de los escritores o músicos recién fallecidos.
Vaya por delante que el título del libro es una verdad a medias: Habla Steve Jobs, pero no le conocemos, no sabemos mucho de él, excepto la sesgada transliteración de ciertos párrafos de entrevistas, elegidos en riguroso (y artificioso) orden alfabético, con la finalidad de crear un sesgo místico del genial personaje. Existe un apéndice de fechas biográficas al final, pero no parece el modo más adecuado de acercarse en profundidad al pensamiento y la vida del señor Jobs. Dicho esto, podría asumir que lo que a mí me ha parecido oportunismo y precipitación a la hora de editar este libro, no es tal, sino simple y llanamente el intento de traducir en un libro de formato útil (que lo es) y sencillo (dicho está) la filosofía que el creador de Apple aplicaba a sus productos: sencillez, claridad, rapidez de comprensión, fácil manejo y aplicaciones multidisciplinares. Deberíamos ver este librito entonces como un producto de la media manzana, sin necesidad de instrucciones para entrar en funcionamiento apenas abierta la primera página.
Hay un decálogo completo de intenciones del señor Jobs en este libro, una especie de Biblia de la que podríamos extraer los diez mandamientos para esta nueva religión sin más Dios que el “etéreo” cliente:
“Si hago cuanto puedo y fracaso, bueno, al menos lo he intentado
Los productos hablan por sí mismos. La calidad es más importante que la cantidad. La calidad es nuestra estética
Sabiendo a quien admira una persona, se explican muchas cosas sobre ella.
La vida de los individuos en lugar de simplificarse, cada día se complica más. No nos sobre tiempo.
No tenemos que cruzar el río para llegar más allá, sino que la otra orilla viene a nuestro encuentro.
La innovación no es cuestión de dinero, sino de la gente que tengas, del modo de dirigir y de cómo lo entiendes.
La mayoría de personas no dedican el tiempo suficiente a ello (a pensar)
Innovación es decir no a mil cosas.
Si el mercado nos dice que nuestras opciones no sirven efectuamos cambios.
La gente te juzga por lo que haces, así que hay que centrarse en los resultados. La calidad excelente es la norma”
 Y así un largo etcétera, que me ha hecho preguntarme si podría existir una cierta ética en el salvaje mundo de los negocios. Jobs quería hacer creer que era así, que Apple nació de un modo romántico y que seguía siéndolo treinta años después. Pero lo cierto es que esa empresa mueve millones, miles de millones al año, y contra eso la ética comercial parece no ser muy útil. Es peligroso a mi entender pretender trasladar, en todo caso, ese discurso orientado a un producto específico para inventar necesidades y mercados, a un modo de ver la Vida. Entre otras cosas, porque el propio Jobs se quejaba amargamente ya en 1985 de que “lo que miran los estudiantes con más respeto (cuando doy una charla en la universidad) es que soy millonario”
Creo que Jobs no era un santo y no lo pretendía. Creo que era un hombre con una mente privilegiada que supo ver oportunidades donde otros no veían nada. Un hombre de negocios, un multimillonario, un revolucionario tecnológico, sí. Pero también un hombre que en Junio de 2005, ante una multitud de graduados universitarios de Stanford, manifestó estas palabras:
“Tienes un tiempo limitado y no hay que perderlo viviendo la vida de otro (…) Que el ruido de las opiniones de los demás no acalle tu propia voz interior. Y lo más importante: ten el valor de obedecer a tu corazón y a tu intuición que, en cierto modo, saben lo que quieres ser de verdad. Todo lo demás es secundario”

Víctor del Arbol

Yo, Steve Jobs
Paidós
Fecha de publicación: 27/10/2011
112 páginas
ISBN: 978-84-493-2630-1
Colección: Empresa
Traductor: Francisco Martín Arribas

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