dilluns, 8 d’abril de 2013

'El viajero de Leicester' - Juan Pedro Aparicio



 

En el tren de Londres a Leicester, un ciudadano español cuenta su historia a un compatriota, ocasional compañero de viaje.

                Juan Pedro Aparicio (León, 1941) ve como su novela de 1998 se reedita a través de Salto de Página este año 2013. Una novela corta pero desasosegante.

                Bien podríamos hablar de ciencia ficción, pero creo que estamos ante algo real, por muy inquietante que resulte: unos niños amos y señores del mundo, criaturas dueñas de la noche, que odian a los adultos, tienen  razones para ello, y que les hacen la vida imposible, hasta el punto de matar.

                Vagan en un mundo paralelo, un mundo al que todos alguna vez iremos. Ahí está la inquietud. ¿Hay dos soles como dice el científico y eminente filósofo y teólogo sueco Emanuel Swedenborg? Uno espiritual y otro natural. Y que estamos abocados a vagar entre ellos tras la muerte.

                Aunque personalmente no sé qué da más terror, si la historia en sí, o la frialdad con que Juan Pedro Aparicio la cuenta. Distante, sin emoción. Cruda.

                Ya lo dice José María Merino en el prólogo del libro, este es un libro de fantasmas, en toda su definición: ser irreal que se imagina o se sueña.

                Y Vidal Ocampo, el protagonista de esta fantasía, puede que sea un ser irreal o simplemente un sueño de alguien adormilado en un viaje en tren.

                En él conocerá a su amor Cristina. A Viranda, que sabe perfectamente quién es el asesino nada más empezar a ver la película, a don Millán, don Manuel, incluso al monstruo con su nariz en la nuca Orencio Mosácula.

                Aunque los auténticos personajes del libro son los niños. Desde Dani, hasta la muchacha del vestidito blanco reluciente que poco a poco se insinúa a Vidal y acaba trastornándolo.

                Todo ello ocurre en la noche de San Juan, una noche mágica, la más corta del año y donde se encendían hogueras con el propósito de dar más fuerza al sol. Siempre el sol. El de aquí o el de allí.

                “El viajero de Leicester” resulta sin quererlo filosofía pura y nos mantiene alerta de los hechos venideros.

                Cuando estemos delante de las puertas del infierno, y no me refiero a las de Rodin, encontraremos finalmente el sentido a todo.

SALVA G.


Título: El viajero de Leicester
Autor: Juan Pedro Aparicio
Editorial: Salto de Página
Número de páginas: 149pp.
Edición: De esta edición, marzo de 2013
I.S.B.N 978-84-15065-32-6

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