dimarts, 14 de febrer de 2012

Entrevista a Juan Jacinto Muñoz Rengel, autor de 'El asesino hipocondríaco'


..."si todos esos hombres ilustres hubieran estados sanos, hubieran sido enérgicos, apasionados y sociables, probablemente hubieran escrito menos de lo que lo hicieron."


Juan Jacinto Muñoz Rengel deja de lado sus relatos,  para iniciarse esta vez en el mundo de la novela con este 'Asesino hipocondríaco' ya como autor calificado como gran promesa de la literatura.

Juan Jacinto Muñoz Rengel ha sido tildado por la prensa de joven promesa de la literatura. ¿Qué opinión te merecen las etiquetas de los críticos y de la prensa especializada?

Las etiquetas por lo general no sirven para mucho, salvo quizá para facilitar (y debilitar) nuestro modo de pensar. Pero en cualquier caso depende de quién las ponga. Es evidente que no todas las voces están igual de autorizadas.
En esta ocasión, me siento doblemente halagado. Por un lado, por seguir siendo considerado joven, tan cerca ya de los cuarenta. Y por otro lado, porque si alguien me considera promesa es porque definitivamente tiene firme confianza en que haga cosas mucho mejores de las que he hecho hasta ahora; y eso sólo puede ser bueno.

El autor relata fragmentos biográficos de escritores y filósofos que padecieron extrañas enfermedades y graves problemas de salud (Tolstoi, Voltaire...). ¿Crees que hay alguna relación entre el padecimiento corporal y la capacidad creativa?

Sí, alguna debe de haber. Para empezar, la cercanía de la muerte situó sin duda a muchos de los genios huérfanos y enfermos que aparecen en mi novela en un plano privilegiado para hablar sobre la vida, para interrogar desde un ángulo distinto el sentido de la vida. Pero también, por otra parte, hay una razón más mundana: si todos esos hombres ilustres hubieran estados sanos, hubieran sido enérgicos, apasionados y sociables, probablemente hubieran escrito menos de lo que lo hicieron.

Tu novela es presentada como una novela negra, sin embargo no respeta las normas del género. ¿Por qué consideras que puede hablarse de una novela negra?

Es que no es una novela negra. En todo caso hay un homenaje al género, un juego con el género negro y una parodia de sus propias normas, siempre desde el cariño. La principal trama argumental imita las consignas de la novela policial, porque el protagonista nos dice desde la primera página que tiene que matar a su última víctima, que tiene que cumplir con ese su último encargo antes de que la enfermedad acabe con él; y luego son los intentos de consumar esa misión los que jalonan la historia. Pero la novela es muchas más cosas. Por encima del género negro, cubriéndolo todo, se derrama otro, el género de humor. Sin el humor, no existiría El asesino hipocondríaco. Y después, la trama principal se va bifurcando en muchas otras subtramas, que tienen que ver sobre todo con la interminable lista de enfermedades insólitas que padece protagonista, y con la catalización de esa vida real a través de vidas atemporales de todos los hipocondríacos célebres que van apareciendo a lo largo de las páginas. Traté de multiplicar los juegos de espejos mediante la metaficción. Como ves, son muchos los géneros que pueden encontrarse en el libro.
 
Antes de El asesino hipocondríaco habías publicado numeroso relatos. ¿Qué te ha impulsado a pasar por primera vez a la novela?

Escribí mi primera novela hace veinte años, a la vez que mis primeros relatos. De los muchos -centenares- de cuentos que fueron poblando mi escritorio, conseguí rescatar unos cuantos que dieron forma a dos libros de relatos con cierta unidad. Con las novelas se tarda más, claro. El asesino hipocondríaco es en realidad mi quinta novela, la sexta está también terminada, y ahora trabajo en la siguiente. Quiero decir que siempre he trabajado todos los géneros narrativos: cuento, novela y microrrelato. Pero la labor del escritor es en muchos casos invisible, especialmente cuando no se tiene prisa en publicar.

Resume en pocas líneas el curioso argumento de El asesino hipocondríaco.

Bueno, creo que más o menos ya lo he resumido en las respuestas anteriores, y no me quiero repetir. Pero básicamente, es eso: el señor Y. quiere matar a Eduardo Blaisten, y sólo le queda un día de vida para hacerlo. Todo lo demás son interrogantes que se van resolviendo a lo largo de las páginas.

El asesino hipocondríaco es una novela realmente sorprendente que gira en torno a las desventuras de un asesino a sueldo torpe y extremadamente atento a sus múltiples síndromes  y dolencias reales o imaginarias. ¿Podrías describir a tu protagonista en pocas palabras?

Es un solitario. Como todo asesino profesional, por otro lado. Perdió de forma temprana a sus padres, quedó abandonado en un país que no era el suyo. Y a partir de ahí fue construyéndose un mundo absolutamente personal. Su hipersensibilidad lo hizo buscar todo tipo de enfermedades en los libros, y cuando las tuvo todas comenzó a buscar también en el papel a otros espíritus sensibles, y con ellos -con Kant, Descartes, Voltaire, Edgar Allan Poe, Jonathan Swift, Proust- fue ocupando su mundo y dando sentido a su vida. Este pobre hombre, el señor Y., se cree perseguido por la mala suerte, pero los que lo conocemos sabemos que es su propia mente la que lo mete en semejantes líos.

¿Qué opinas de la novela negra como género? ¿Y de la novela negra actual?

Creo que es un género interesante y sugerente en el que se han hecho grandes cosas. Si bien también creo que necesita reinventarse para seguir creciendo y sorprendiendo. Desde mi punto de vista en España esto se está haciendo, y prueba de ello son las obras de autores como Carlos Salem, Pedro de Paz, Juan Aparicio Belmonte, Montero Glez o Domingo Villar, entre otros muchos.

Empar Fernandez


Título El asesino hipocondríaco
Autor (es) Juan Jacinto Muñoz Rengel
Sello PLAZA & JANÉS
Fecha publicación 01/2012
Páginas 224
ISBN 9788401352256
Idioma Español
Temática Novela
Colección EXITOS

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