divendres, 28 d’octubre de 2011

'L'any que ve serà millor' ens omple d'optimisme al Villaroel



AUTORAS: Marta Buchaca, Carol López, Mercè Sarrias i Victoria Szpunberg
DIRECCIÓN: Mercè Vila Godoy
ACTRICES:
Neus Bernaus
,Alba Florejachs,
Mireia Pàmies,
Vanessa Segura


Con un título que ya sorprende por su ironía, el teatro Villarroel se llena de espectadores que, seguramente, piensen todo lo contrario: ¡Esto no se arregla ni el año que viene ni el próximo!


Cuatro maniquís aparecen en escena y cuando el hombre silencioso que las manipula y coloca en la posición adecuada, se marcha, ellas cobran vida. Con las etiquetas aún colgando de su ropa, las intérpretes, nos vuelven a sorprender.


A través de un puzle de historias entrecruzadas, instantes de vida y diálogos irónicos, se nos muestra un retrato de la sociedad que estamos sufriendo y de la crisis que nos mantiene a la mayoría en un estado de desánimo, de constante crispación.


A pesar de ser una obra creada por cuatro dramaturgas e interpretada por cuatro actrices, cualquier persona se puede sentir identificada con las mujeres-maniquí que, sin darse cuenta, son manipuladas por el consumo y las normas establecidas, metáfora que simboliza el hombre callado.


Como ellas, nos quejamos, planteamos preguntas sabiendo que no encontraremos respuestas, y como ellas, sobre todo, también… soñamos.


“Quiero cambiar de vida”
Exclama una de las actrices y, haciendo un guiño a la tragedia griega, una luz en lo alto y con voz sarcástica le dice que su vida será siempre un desastre, que su destino está marcado y haga lo que haga no impedirá que acabe viviendo en una casa destartalada y rodeada de gatos negros. “Sus padres no pagaron el bono especial para modificaciones”.


Una maestra cumple su sueño y monta una floristería, donde nadie le habla ni se le queja. Según la luz, su familia pagó el seguro y ella sí que puede girar el rumbo de su vida.


Relaciones de pareja, problemas con el trabajo, dificultades para llegar a fin de mes, conversaciones con las amigas y multitud de escenas de la vida cotidiana son el centro de este puzle que, tratado con humor inteligente, fresco y sin rastros de naftalina, es interpretado por cuatro actrices de las que seguro oiremos hablar.
Te sorprendes, te identificas y sobre todo: ríes.


Con una carcajada se movilizan 400 músculos, se oxigenan las células, se destensan las arrugas, se liberan endorfinas, y lo más importante es que la laxitud que sentimos al reír ayuda a inhibir la respuesta agresiva, tan común en esta etapa que nos ha tocado vivir.


No saldremos del teatro con la fórmula para solucionar nuestros problemas, tampoco los personajes encuentran la respuesta de esta crisis, pero seguro que, viendo esta fantástica obra, liberaremos con las carcajadas una dosis intensa de endorfinas.


Griselda Martín Carpena


A la Sala Villaroel fins el 27 de Novembre

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