dimecres, 26 de setembre de 2012

'Dioses sin hombres' - Hari Kunzru


Si son ustedes asiduos a la obra de Murakami, o si experimentaron algo emocionante al leer Orlando de Virginia Wolf, se encontrarán muy a gusto en los límites de esta novela. Si no son ni lo uno, ni lo otro, intuyo que también.

Dioses sin hombres es, desde muchos puntos de vista, una novela poco convencional (cosa habitual, y que es de agradecer, en el catálogo de Alfaguara)
En primer lugar, forma parte de esa literatura que se ha dado en llamar trans, contracultural, al estilo de la beepbop. Kunzru no es Keroac, ni lo pretende, pero existen reminiscencias en él que evocan En la ruta. Inevitable pensar en ello al leer los pasajes paisajísticos de esta epopeya norteamericana, y sobre todo los capítulos que se refieren a la movida hippie de los años setenta.

 Estamos ante una novela de argumentos anudados entre sí por un único elemento común: un extraño conjunto montañoso del desierto con evidentes poderes telúricos. Esas formaciones rocosas son las verdaderas protagonistas de un viaje a través de los siglos que, de un modo u otro atrae hacia ellas a personajes del 1780, de 1880, de 1920, de 1940 y de 2008. Historias individuales que se desarrollan a mi juicio con un equilibrio desigual. No todos los personajes resultan interesantes por igual, y en demasiadas ocasiones se pierde la tensión narrativa que por momentos el autor consigue de forma magistral, para perderse después como los meandros del Guadiana, y reaparecer de modo imprevisto. El principio me parece en exceso ramplón, y el final indeciso. Pero desalentarse por ello sería una injusticia para con esta magnífica, en general, novela: en medio suceden cosas, cosas en las vidas de los personajes, pero, y esto es lo principal, cosas en la mente del lector. Basta con dejarse llevar, apartando los prejuicios.
El verdadero río que lleva esta novela es el deseo humano de conectarse con algo trascendental (Dios, UFOS…), cualquier cosa que le diga al ser humano que es poco más que una mota de polvo errante en el desierto. La necesidad imperiosa de que algo superior a nosotros le dé sentido y rescate nuestras vidas, errantes, y terriblemente humanas.

Para transmitir ese mensaje, Dioses sin Hombres nos habla de una “Amerika” –así escrita, símbolo de un continente en el imaginario – repleta de dobleces, de miserias culturales y de culpas individuales, y aborda temas tan distantes como el autismo o la especulación financiera, pasando por la mística de un franciscano en el siglo XVIII o la experiencia traumática de la II Guerra del Golfo.

Con pasajes demasiado lentos, y, en algún momento, reiterativos, creo que logra transmitir nítidamente ese mensaje. Una construcción argumental arriesgada, así que si les gustan los riesgos y mirar a las estrellas, no lo duden. Sigan la flecha del desierto.

Yo he disfrutado. Pero claro: Me gusta hablar con los gatos, y todavía no tengo claro qué perduraba en Orlando: el sexo o el género.

Victor del Arbol

 Dioses sin hombres 
Autor: Hari Kunzru
Editorial Alfaguara
ISBN: 9788420403328
Año 2012
438 páginas





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