dimarts, 18 de setembre de 2012

Entrevista a Flavia Company autora de 'Que nadie te salve la vida / Que ningú no et salvi la vida'


Foto: Laura Zorrilla
Flavia Company vuelve al mundo literario con 'Que nadie te salve la vida / Que ningú no et salvi la vida' un libro muy humano, y nos ha contestado a una entrevista.

Traductora, crítica, profesora y escritora. ¿Manejando tantas ramas de la escritura, en cual se siente más realizada?
Mi proyecto tiene que ver con la escritura. El resto de las actividades, que sin embargo me agradan, tienen que ver con la necesidad de trabajar para ganarme el sustento y financiar mi dedicación a la literatura.

Escribe poesía, novela y relato. ¿Tienesalgún género en el que se sientas más a gusto? ¿Por qué motivo cree que el relato no es tan considerado por las editoriales?
Todos los géneros encuentran su momento. De hecho, en la actualidad, además, se hibridan, de contagian, se mezclan.
Las editoriales no tienen tanto aprecio por el relato debido a una razón puramente crematística. El cuento vende menos. Como mínimo en este país. Por eso son tan importantes iniciativas como la de la editorial Páginas de Espuma, que se dedica al relato en exclusiva.

En su última obra Que nadie te salve la vida, Crimen y castigo tiene un papel importante a lo largo de toda la narración. ¿Busca un paralelismo? ¿De dónde nace la idea de la novela?
Crimen y castigo es una novela que trata el asunto moral del delito y del remordimiento. Los paralelismos con el planteamiento de mi novela son intencionados y, de algún modo, la escribí con la intención de establecer un diálogo con la obra clásica, siempre por supuesto desde la más absoluta humildad.

'Que alguien te salve la vida' plantea una deuda. Puede acabar siendo la excusa perfecta para cometer el peor de los actos, escribe Enzo. ¿Obediencia o deseo? ¿qué opina la autora?
Si quien te salva la vida quiere cobrársela, es verdad que plantea una deuda. Si no, es un acto de generosidad que, simplemente, merece agradecimiento y del que quien salvó la vida de otro puede sentirse orgulloso. El quid de la cuestión es si de veras somos capaces de dar sin pedir nada a cambio.

El protagonista argumenta: siempre había dicho que valía más arrepentirse de lo que había hecho que de lo que no se había llegado a hacer, pero al final cambia de opinión, justo antes de morir. ¿Cuál es su postura ante esta idea?
Depende de lo que se haya hecho, depende de lo que se haya dejado por el camino. Claro está que no es lo mismo perseguir con constancia y tenacidad un sueño que seguir las indicaciones de alguien que nos pide que cometamos una crueldad. Esa es la sorpresa de Enzo: que no se puede generalizar, que las verdades a veces cambian, que la muerte nos pone frente a razones (y emociones) inopinadas.

¿Quiere el perdón cuando sabe que no tendrá respuestas. ¿Tiene sentido pedir el perdón cuando estás muerto? ¿Cree en un karma?
Sí tiene sentido. Todo lo que contribuya al orden o a la armonía universal tiene sentido. Aquello que ayuda a que todo coincida es no solo bueno sino necesario. Creo que tarde o temprano todas las piezas encuentran su lugar y consiguen que se produzca la justicia poética.

En la novela se genera una cadena de deudas, crímenes sin perdón. Berta es la última destinataria de una memoria histórica. ¿Se puede transpolar a la realidad de Argentina y España?
Es una buena lectura de la novela, sin duda.
En efecto, creo que puede hacerse una lectura histórica. Más generalista, por decirlo de algún modo. Esto entronca con la pregunta anterior: antes o después llega el momento de ajustar cuentas, de enfrentarnos a los hechos, de responsabilizarnos y leerlos desde la conciencia.

¿Destino? O ¿en la vida es todo un azar?
¿Las dos cosas, tal vez? ¿Tal vez el azar está al servicio del destino?
Es difícil contestar a esa pregunta. Lo cierto es que, a toro pasado, siempre nos parece ver lazos que relacionan los hechos, explicaciones de nuestros actos, explicaciones y razones para todos ellos que, en el momento de llevarlos a cabo, nos resultaban ocultos.

Al personaje de la anciana vendedora de antigüedades le acompañan tres objetos: el libro sobre la miel, las cartas de un pretendiente y una silla. ¿Qué metáfora nos esconden estos objetos?
Queda a la interpretación de los lectores. Cada cual verá en ellos, seguramente algo distinto. Lo que sí queda claro es que la anciana anticuaria representa la magia y, de algún modo, la valoración de todo aquello que no tiene precio.

Es una novela ambiciosa que se plantea dudas universales: Vida, destino, muerte y perdón. Ofreces pocas respuestas. ¿No temes que el lector aficionado a lectura ágil abandone el libro?
Pues la verdad es que no. Pienso que está narrado de un modo que permite distintas lecturas. Alguna que se remita preferiblemente a la acción, otra que se dedique mayormente a la reflexión, algunas que combine ambas.

Introduce los diálogos en el texto. ¿Por qué toma esa licencia? ¿Para estimular al lector?
Esto tiene que ver con la pregunta anterior. Me parece que la integración de los diálogos agiliza el texto, le da un ritmo más veloz y permite al lector leer sin detenerse demasiado.

¿Como profesora de escritura que aconseja a futuros escritores que tienen una idea y desean verla reflejada en un manuscrito e incluso poder publicarla?
Quien desee escribir debe preguntarse qué quiere decir, qué necesita decir, qué tiene que decir. Y una vez aclarado ese peliagudo asunto… decirlo.

Traducir una obra ¿Es entender las palabras y sentimientos de otros?
Lo es, sin duda. La traducción es la forma más profunda y privilegiada de la lectura.

Kafka decía que para escribir su situación ideal es estar encerrado en un sótano, donde una mano anónima te trae de comer y tú te dedicas a escribir. ¿Cómo es la situación ideal de Flavia Company?
Tener algo que decir, el tiempo para decirlo y el entusiasmo de llevarlo a cabo.

¿Está trabajando en una nueva obra?
Estoy metida en un libro de relatos, sí, y he comenzado a planear una nueva novela. Tiempo al tiempo. Ahora, toca reflexionar.

Griselda Martín Carpena

Lee la crítica del libro aquí.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada