dimarts, 4 de març de 2014

'De Mona Lisa a los Simpson' -Francesca Bonazzoli y Michele Robecchi


La periodista del arte Francesca Bonazzoli y el crítico y comisario Michele Robecchi, explican como obras de arte tan conocidas por todos como la Mona Lisa, El Grito, El pensador o La gran ola, se han convertido en todo unos iconos pop al más puro estilo Andy Warhol, quien no vio ningún reparo a la hora de meter su mano a una obra tan clásica como La última cena de Da Vinci, y que creó la que probablemente sea la obra de arte profana que más se acerca al concepto de imagen sagrada: Gold Marilyn Monroe, una serigrafía sobre lienzo dorado realizada a la imagen y semejanza de los antiguos iconos de la tradición ruso-bizantina como la Virgen de Tikhvin de finales del siglo XV.

                Ya sea en pintura o  escultura, aquí se despedazan las obras una por una, explicando cómo nace un icono, quién consigue extrapolarlo al mundo real, fuera de los museos y lejos de los eruditos que ven profanada su obra (La última cena sea con seguridad la que se aleja más de su significado original y la que más dista de su original, la artista Renée Cox aparece desnuda en el centro de la mesa posando como Jesucristo en uno de sus trabajos, y artistas varios utilizaron la obra para anunciar casinos o eventos dedicados a la subcultura del bondage y del BBDSM, cuanto más hereje mejor), además de su verdadera historia.
                También es cierto, y esto que digo se conoce como romper una lanza a favor de los iconos de nuestro tiempo, de que los museos mundiales siempre tienen en su salida la tienda de regalos, conocida mundialmente como Gift shop, donde serigrafías de todas las obras más conocidas aparecen en cualquier tipo de superficie, desde bolígrafos, hasta delantales (el más conocido David de Miguel Ángel) tazas, alfombrillas de ratón, camisetas, llaveros o gomas de borrar.

                Pero cuando estas obras son utilizadas para un simple anuncio, entonces sí que se convierten en iconos mundialmente famosos. Todo el mundo conoce sin duda las manos de Nokia rozándose la punta de los dedos. Eso es una obra de arte.

                La historia del libro no acaba aquí puesto que cada día se siguen utilizando arte en la vida cotidiana.  El Grito de Munch, actualmente pasó a ser un emoticono de los smarthphones.

                También es cierto que el arte se ha utilizado desde siempre en cualquier disciplina, desde el paso de baile de John Travolta en el poster de Fiebre del sábado noche, imitando la pose de Laocoonte, hasta ese dedo de E.T. extraído también directamente de La creación de Adán de Miguel Ángel.
                Esta es una de las obras extraídas de un todo. Es uno de los nueve recuadros que representan las historias del Génesis y que parcelan el techo de más de mil metros cuadrados de la Capilla Sixtina. La otra es los angelitos a pie de la Madonna Sixtina de Rafael.

                También en esta categoría podrían caber los relojes fundiéndose de Salvador Dalí extraídos de La persistencia de la memoria, y es que en muchos casos parte del conjunto pasa con mejor fortuna que el todo. Aquí tenemos el ejemplo de La Caixa, que aun encargando su logotipo corporativo al mismísimo Joan Miró, se quedó con una parte de él, la famosa estrella, que según dicen representa un hombre metiendo una moneda en una hucha.

                Portadas de discos, comics o libros, carteles de películas, anuncios de grandes almacenes, cadenas de pizzerías, hamburgueserías, moda, joyería, tiras cómicas, o reinterpretaciones de clásicos, Las Meninas de Picasso dan una nueva visión del cuadro original de Velázquez, han sido de alguna forma los culpables de que estas obras maestras hayan dejado sus ecosistemas naturales, los museos, y hayan salido a la calle para convertirse en iconos modernos, como podría ser el cubo de Rubick, el Pacman, el walkman o  los mismísimos Simpsons que adornan la portada del libro.

                No os asustéis, resulta mucho más interesante y entretenido que visitar los museos donde están expuestos, y lo sé por experiencia, desde el sofá de casa no se entiende mejor el arte y su historia pero por lo menos es menos cansado y más barato.

                SALVA G.

Título: De Mona Lisa a los Simpson
Autor: Francesca Bonazzoli y Michele Robecchi
Traducción: Mercedes Ariza
Editorial: Lunwerg Editores
Edición: 1 ª edición, enero de 2014
Número de páginas: 143 pp.
I.S.B.N. 978-84-15888-09-3
             

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